Los tres tipos de personas que podemos cruzarnos en nuestra vida
Las relaciones personales suelen ser algo complejas. Es por ello que, a lo largo de los años, muchas amistades entran y salen de nuestras vidas, dejando enseñanzas. Sin embargo, para el reconocido gurú de la felicidad, Mario Alonso Puig, existen tres tipos de personas, las cuales es importante identificar para saber en quien se puede o no confiar.
De acuerdo con el experto en desarrollo personal, cada uno de estos tres tipos de personas juega un papel diferente en nuestras vidas y están por un tiempo determinado a nuestro lado por lo que es importante saber quiénes merecen nuestra atención y de quienes debemos alejarnos ya que no nos aportan ningún beneficio.
Cuáles son los tres tipos de personas
Si bien las relaciones personales forman parte fundamental de nuestras vidas, no todas merecen el mismo esfuerzo, por lo que debemos enfocar nuestra energía en aquellas que realmente nos aporten felicidad.
Primeramente, se encuentran las personas “hoja” donde el especialista nos compara con un árbol destacando que este tipo de individuos son los que pasan junto a nosotros por un tiempo limitado y que por diversas circunstancias aparecen y desaparecen de nuestra vida. Puede que estas relaciones estén llenas de promesas o aparente apoyo, sin embargo, no hay un compromiso profundo, por lo que cuando han obtenido lo que buscaban, deciden marcharse.
Por otro lado, están las personas “ramas”, que ofrecen mayor conexión, pareciendo establecer una relación sólida y más duradera al principio, aunque no son inquebrantables, y en momentos de crisis pueden separarse de nosotros. Este tipo de personas son especiales en nuestras vidas, sin embargo, no podemos depender de ellas.
Por último, se encuentran las personas “raíces”, que, aunque no siempre están en la categoría de amigos, ya que pueden ser un familiar o pareja, son aquellas que nos ayudan a crecer, que nos ofrecen estabilidad, fuerza y orientación en los momentos difíciles, impulsando de esta manera a alcanzar todo el potencial que llevamos dentro.