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Los hábitos obligatorios para prevenir el cáncer después de los 25 años

Adoptar un estilo de vida saludable no garantiza una protección total, pero reduce los factores de riesgo contra el cáncer y fortalece el organismo.

En las últimas décadas, el aumento de casos de cáncer en personas menores de 50 años ha sorprendido a la comunidad médica. Expertos en salud han señalado que el estilo de vida moderno podría ser uno de los principales responsables de esta tendencia preocupante. 

Claire Knight, investigadora de Cancer Research UK, junto a los oncólogos Peter Harper y Karol Sikora, ha compartido recomendaciones sencillas para reducir los factores de riesgo de cáncer. Estos consejos incluyen hábitos que, adoptados desde los 25 años, fortalecen el organismo y mejoran su capacidad para combatir enfermedades.

Camina a diario.

Caminar y ejercitarse regularmente es una de las mejores maneras de cuidar el cuerpo. La actividad física ayuda a mantener un peso saludable, reduce la inflamación y fortalece el sistema inmunológico. No es necesario hacer ejercicios intensos; una caminata diaria de 30 minutos o practicar deportes moderados es suficiente. 

Reducir el uso del móvil es otro hábito que, aunque sencillo, puede tener efectos positivos. Los teléfonos móviles emiten radiación electromagnética, y aunque los estudios sobre su relación directa con el cáncer siguen en desarrollo, los especialistas sugieren precaución. 

Más frutas.

Mantener una dieta equilibrada y limitar el consumo de alimentos procesados es fundamental. Los alimentos ultraprocesados contienen aditivos y altos niveles de azúcar que están asociados con el desarrollo de diversas enfermedades, incluyendo el cáncer. Incorporar frutas, verduras, granos enteros y proteínas de origen natural.

Evitar las bebidas azucaradas y sustituir estas bebidas por agua, infusiones y jugos naturales es una opción mucho más saludable. El uso de protección solar es otro hábito que, aunque simple, protege la piel y previene el cáncer de piel. La exposición prolongada a los rayos ultravioleta daña las células de la piel y favorece la aparición de mutaciones que pueden convertirse en tumores malignos. Evitar fumar o vapear es una de las decisiones más importantes para prevenir el cáncer. Además es importante conocer la predisposición genética a ciertos tipos de cáncer, pues  permite tomar medidas anticipadas, como chequeos médicos regulares y pruebas de detección.