Cuáles son las señales del deterioro cognitivo de una persona
Con el envejecimiento el cuerpo y el cerebro van perdiendo sus capacidades por lo que comienzan a haber cambios físicos y de comportamiento. En ese sentido, estas son las señales del deterioro cognitivo leve (DCL) de una persona, que por lo general presentan poca claridad para pensar, recordar y procesar información, tomar decisiones y realizar actividades cotidianas que las solía hacer.
Según la Alzheimer’s Association define el deterioro cognitivo leve (DCL) como “cambios cognitivos que son lo suficientemente graves como para ser notados por la persona afectada y por los familiares y amigos, pero que no afectan la capacidad de la persona para realizar las actividades cotidianas”.
Es así que un diagnóstico temprano de deterioro cognitivo leve puede frenar el avance de la enfermedad que podría llegar a estados irreversibles, por lo que es importante saber detectar el los cambios cognitivos que presenta una persona para tomar acción inmediatamente, ya que si está con esta condición y no se trata, aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer.
Cómo saber que una persona tiene deterioro cognitivo leve
Una persona con deterioro cognitivo leve es capaz de darse cuenta de que su memoria y pensamiento ya no es la misma. Si bien los síntomas no son tan graves como el padecimiento de Alzheimer, según la organización, los cambios cognitivos son visibles y comienzas a afectar el normar desenvolvimiento de quien lo padece.
Entre las señales que encienden las alarmas se pueden nombrar los cambios de comportamiento y estado de ánimo repentino de la persona, quien puede desarrollar depresión o irritabilidad sin razones aparentes. Por otro lado, pierde la orientación, aunque el lugar sea conocido y presenta dificultades para realizar tareas como la gestión de las finanzas o la resolución de los problemas diarios.
Asimismo, en una conversación puede perder el hilo y no encontrar las palabras adecuadas, lo que le genera complicaciones para armar oraciones, además de perder la memoria, no poder calcular distancias, descuidar su higiene personal, perder las habilidades motoras, la atención y la concentración al realizar una actividad. Finalmente, una persona con deterioro cognitivo leve no percibe los riesgo ni situaciones potencialmente peligrosas por lo que se le dificulta tomar decisiones correctas que mantengan a salvo su integridad física.