El mejor tratamiento para la eyaculación precoz y sin pastillas
La eyaculación precoz genera frustración y afecta la calidad de las relaciones íntimas. Según la Clínica Mayo, se clasifica en dos tipos: de por vida, cuando el problema ha estado presente desde los primeros encuentros íntimos, y adquirida, cuando surge después de un período sin dificultades de este tipo.
Los síntomas suelen incluir una eyaculación rápida, generalmente dentro de uno a tres minutos después de la penetración, y la incapacidad de retrasarla, lo que causa malestar emocional y, en muchos casos, evitar las relaciones íntimas. Existen alternativas para tratar esta condición sin necesidad de recurrir a pastillas o medicamentos. Estas opciones se enfocan en el ejercicio físico, el fortalecimiento del suelo pélvico y la psicoterapia.
Estudios recientes han demostrado que el ejercicio mejora el tiempo de latencia. Un experimento comparó los efectos de correr con el uso de la dapoxetina, un medicamento comúnmente recetado para la eyaculación precoz. Los participantes que corrieron durante 30 minutos, cinco veces a la semana, lograron extender su tiempo de latencia de forma similar a quienes tomaron el medicamento, pero sin efectos secundarios.
Este resultado se atribuye a la liberación de endorfinas y a la mejora de la circulación sanguínea en el cuerpo, beneficios que impactan positivamente la respuesta sexual. Además, el ejercicio regular contribuye a reducir el estrés y la ansiedad, dos factores que, a menudo, están relacionados con la eyaculación precoz.
Otro método eficaz es el fortalecimiento del suelo pélvico mediante ejercicios específicos. El suelo pélvico es un grupo de músculos que juega un papel importante en el control de la eyaculación. Un estudio encontró que realizar ejercicios de este tipo aumentó el tiempo de latencia de los participantes de un minuto a tres minutos.
Los ejercicios del suelo pélvico, conocidos como ejercicios de Kegel, consisten en contraer y relajar los músculos responsables de detener el flujo de orina. Al hacerlos regularmente, se fortalece el control sobre estos músculos, lo que contribuye a mejorar la resistencia durante el acto sexual. Practicarlos varias veces al día, en sesiones de 10 a 15 repeticiones, genera resultados positivos.