Qué pasa cuando consumes una cucharada de aceite de oliva a diario
La integración del aceite de oliva extra virgen a la dieta diaria, con una cucharada en ayunas y luego en ensaladas, sopas y vegetales, es una de las mejores decisiones a tener en cuenta para mantener una vida saludable, pues favorece el tránsito intestinal y la absorción de los nutrientes.
Y es que una de las mayores propiedades del aceite de oliva extra virgen está en su origen, porque se obtiene del fruto del olivo y es netamente vegetal. Es rico en calorías de buena calidad, y posee grasas monoinsaturadas que funcionan como un protector natural para el bienestar físico.
Además el aceite de oliva extra virgen contiene ácidos Omega 3, vitamina E y polifenoles, que lo convierten en un poderoso producto con un efecto antioxidante, antiinflamatorio y antimicrobiano, según un estudio publicado en Current Opinion in Biotechnology.
Es más, la revista científica Nature señaló que uno de los compuestos presentes en el aceite de oliva extra virgen llamado oleocanthal es muy potente y con un efecto antiinflamatorio que se asemeja al ibuprofeno, por lo que contribuye en el alivio de dolores asociados a los músculos y articulaciones.
Entre sus numerosas propiedades, tanto para la salud como la cosmética, el aceite de oliva extra virgen también trae beneficios a la salud cardiovascular y podría prevenir y reducir los casos de enfermedades como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.