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El día que Raúl Velasco obligó a Alejandra Guzmán a mostrar su atrevido tatuaje

El polémico conductor insistió hasta que logró que la cantante mostrara un tatuaje ubicado en la zona baja de la espalda
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Raúl Velasco es uno de los personajes más polémicos de la televisión mexicana. Esa reputación se la ganó por controversias como la que involucró en su momento a la cantante Alejandra Guzmán, a la que prácticamente obligó durante una transmisión en vivo del icónico programa “Siempre en Domingo”, a mostrar uno de sus tatuajes más atrevidos.

El incómodo episodio ocurrió en el año 1993, cuando Alejandra Guzmán estaba promocionando su álbum llamado “Libre”, el cual había marcado su regreso a la música, luego de que se tomara un año para enfocarse al cuidado de su hija Frida Sofía. En aquella ocasión, el conductor presentó los pasos exitosos que Alejandra había dado en su carrera profesional, y aprovechó para presumir que había sido él el encargado de lanzarla al estrellato. Tras esto, dio lugar a la presentación de la cantante que enloqueció al público con sus canciones, demostrando que había regresado con todo y dispuesta a volver a posicionarse en lo más alto de las listas de la industria musical.

Luego de interpretar un par de temas, Alejandra debió enfrentarse ante el temido conductor para la clásica entrevista, en la que realmente le fue muy bien, ya que el presentador la llenó de halagos. Entre los temas tratados en la entrevista, Velasco aprovechó y habló sobre el concepto artístico del disco de Guzmán, "La Reina del Rock”. Así salió al paso el tema “La daga de los Caballeros Templarios”, la cual aparecía en el disco como parte del arte. Luego de hablar sobre el significado de ésta, el presentador reveló que Alejandra se había tatuado la daga, por lo que le pidió que la mostrara.

“Oye, hablando de lo de la daga, ¿dónde te la pintaste? Déjanos verla, ¿no?” fueron las palabras de Raúl Velasco. La cantante le siguió el juego señalando por encima de la ropa que se la había hecho en la zona baja de la espalda, pero el conductor insistió, “Déjanos verla ¿no?” dijo. En ese momento Guzmán se dejó bajar el cierre de su vestuario y dejó ver la pequeña daga que se había tatuado en la zona baja de la espalda. “Con el permiso de mi cuate Enrique y de mi cuata Silvia también, eh”, dijo el conductor mientras bajaba el cierre del vestido de Alejandra Guzmán. Una vez finalizado el polémico momento, Velasco la abrazó a Alejandra y le dijo que la quería “porque era como una niña traviesa”.