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Murió la cantante española Teresa Berganza: tenía 89 años y estaba en actividad

La mezzosoprano era una de las grandes referentes de la época y en 1991 había sido distinguida con el premio Príncipe de Asturias de las Artes.

La reconocida cantante lírica española Teresa Berganza murió en Madrid a los 89 años. La noticia la dio a conocer en diálogo con la prensa su propio hijo, quien aseguró además que a pedido de ella no habrá velatorio ni ninguna clase de entierro público para que sus fieles seguidores se despidan.

La familia de la artista emitió un comunicado que decía: “Addio de Teresa: ‘Quiero irme sin hacer ruido… No quiero anuncios públicos, ni velatorios, ni nada. Vine al mundo y no se enteró nadie, así que deseo lo mismo cuando me vaya’. Toda la familia respetamos su voluntad. Nuestro homenaje será recordarla en toda su plenitud y seguir disfrutando de ella a través de sus interpretaciones para recordarla siempre”.

La pérdida de Teresa Berganza significa un golpe muy duro para la ópera. Quienes la conocieron la definieron siempre como seria, rigurosa, estricta en su arte que pese a tener una buena inspiración del pasado siempre supo adaptarse a los tiempos y a la modernidad.

La mezzosoprano se había retirado hacía un tiempo de los escenarios y se dedicaba el último tiempo, cuando la salud se lo permitía, a enseñar a los más jóvenes. Ella misma se había referido a eso hace un tiempo atrás y había dejado en claro cuánto la apasionada.

“Me encanta estar con los chicos jóvenes. Cuando estoy con la gente mayor o de mediana edad, siempre se escuchan los mismos problemas. Te cuentan problemas, tristezas. Es lógico, pero a mí me gusta más hablar de otras cosas. Me gusta hablar de música, me gusta mucho que me hablen de literatura cuando saben más que yo. Me gusta hablar de pintura… Me gusta hablar de lo que he sido”, había dicho Teresa.

Lo cierto es que Berganza fue una de las más grandes cantautoras de ópera del último tiempo. Comenzó su carrera desde muy joven. Estudió piano, armonía, composición, órgano y violonchelo en el Conservatorio de la capital de España pero su gran talento vocal se destacaría por sobre el resto y sería su caballito de batalla en un mundo muy difícil.