Melissa Gilbert, la actriz de La familia Ingalls, abandonó Hollywood por una granja
Melissa Gilbert alcanzó la fama al interpretar a Laura Ingalls, la más valiente e inteligente integrante de La Familia Ingalls, el gran éxito de la década del 70. Ese papel le permitió encontrarse con un montón de oportunidades tanto en cine como en televisión.
En su gran haber de trabajos se encuentran El diario de Anna Frank, Instinto asesino, Un toque de verdad y Zoya, entre otras grandes producciones en las que participó. Lo cierto es que gran parte de su carrera está centrada en lo que son las películas para televisión, pero eso no quita que las luces de Hollywood la iluminaban.
En la actualidad, Melissa Gilbert acaba de lanzar su libro autobiográfico llamado Back to the prairie (De vuelta a la pradera), haciendo honor a la serie que le abrió las puertas. Allí relata cómo vivió el lado “B” del éxito siendo tan chica, entre todas las vivencias de su carrera.
El pasado martes, para promocionar su libro, la actriz realizó un vivo por su cuenta de Instagram y reveló un dato inesperado y sorprendente. Frente a sus casi 160 mil seguidores contó que la pandemia le hizo darse cuenta que quería hacer un gran cambio en su vida.
Si bien ya había contado que estaba vendiendo su propiedad en Los Ángeles, que estaba valuada en más de un millón de dólares, se supó cómo es su nuevo hogar y el gran cambio que decidió hacer. Melissa se mudó a una pequeña cabaña en las afueras de New York Catskills.
“Estoy volviendo a mi amor por el aire libre, que ya había sentido cuando era niña, porque era una gran aventura estar al aire libre y jugar mientras trabajaba en el set”, confió Gilbert a la vez que sumó que su nuevo hogar tiene una huerta y un gallinero.

La famosa estrella de La Familia Ingalls, quien actualmente tiene 58 años, decidió alejarse del lujo y el mundo de la fama para instalarse en una propiedad con muchas similitudes a la que tenía Laura en la serie.
“Me encantaba porque había animales por todas partes, siempre había niños y muchos juegos que podíamos hacer”, recordó sobre aquel lugar en el que pasaba largas horas de rodaje en su infancia.
“Ahora cultivar mi jardín, cuidar a mis pollos y simplemente sentir la tierra y ver que nuestra comida crece cada día desde el suelo, es maravilloso. Despertó mi alma de una manera que nunca antes había sentido”, contó sobre su nuevo hogar, que cuenta con cinco hectáreas, las cuales pasó 120 mil dólares.


