El verdadero significado de “Nadie es Eterno” de Antonio Aguilar
Antonio Aguilar, además de ser un reconocido y querido cantante, actor, productor, guionista y cineasta mexicano, ha llegado a interpretar canciones de una manera única e inolvidable. Así fue el caso de “ Nadie es eterno” que se popularizó gracias a él, dentro de sus exitosas rancheras.
Su discografía sobrepasó los 160 álbumes con ventas de más de 25 millones de copias.? Así siguió su éxito como actor en la década de los 50 cuando debutó en el cine. Un hombre trabajador, con sentimientos y muy bohemio.
Antonio Aguilar y Darío Gómez: Grandes amigos
Aunque haya sido Antonio Aguilar quien la interpretó durante años, fue Darío Gómez quien la compuso. Eran grandes amigos. Algo que marcó su relación fue que Aguilar grabó muchas canciones de él como “Caballo prieto azabache”, “El dicharachero” y “La Martina”, entre otras.
Dentro de los temas colombianos grabados como “Nadie es eterno”, solo Antonio lo llevó al éxito y Gómez siempre se lo agradeció. En alguna entrevista, Gómez confesó que, en sus comienzos, sus canciones trataban solo de amor, pero los años le trajeron una experiencia que comenzó a componer con despecho. Así fue que en 1978 logró ser un éxito mundial y ya lo llamaban “El Rey del Despecho”.
Cabe recordar que, la última gira del ya fallecido Antonio Aguilar, fue por Colombia en 1998 y su relación con Gómez fue muy estrecha, hasta llegó a grabar muchas más canciones de él porque lo admiraba como compositor.
La historia y el verdadero significado de "Nadie es eterno"
“Nadie es eterno” fue la canción que lo convirtió a Darío Gómez en un ídolo internacional. Lo llevó a París, a Nueva York, a Barcelona y a cualquier rincón en el mundo en donde hubiese un colombiano con nostalgia por su tierra, con ganas de llorar por toda la gente que amó y que ya no volvería a ver jamás.
La historia de esta canción tiene un significado que nació a principios de los 90 cuando regresó a San Jacinto. Fue en una cantina frente a un viejo cementerio donde, picados por la curiosidad, decidieron entrar. Mientras el sepulturero desocupaba un osario, vieron los huesos regados en el piso y Luis Ernesto lo retó: “Hombre Darío, vos sos capaz de hacer una canción de esto”.
Ahí fue que el cantante lo miró a su amigo y le respondió “Sí, y se llamará Nadie es eterno en el mundo”. A los pocos meses, Luis Ernesto murió de un ataque de asma y, en su honor, el compositor Darío Gómez escribió dicho tema que ha vendido 60 millones de copias y lo llevó a cantar a dúo con Rocío Durcal y Vicente Fernández.
Como si fuese poco, luego la interpretó el querido Antonio Aguilar de tal manera dentro del género ranchero, que se convirtió, además, en el himno de los entierros en el país. Ese es el verdadero significado y la verdadera historia detrás de "Nadie es eterno".
¿Te lo imaginabas?