Charlie Watts, el baterista más aplaudido en Argentina

Charlie Watts, el baterista más aplaudido en Argentina

Cómo fue la ovación más larga que se conoce hasta el momento a un baterista en el país. Un video con tres historias de vida que recuerdan ese instante. Además, un mendocino cuenta la aventura que vivió parar ver a los Rolling Stones en Chile.

Mario Simonovich

Mario Simonovich

Hace una semana murió  Charlie Watts, el baterista de los Rolling Stones. El músico tuvo un hito en Argentina: recibió la ovación seguramente fue la más extensa que se conoce para un baterista en el  país. ¿Por qué se dio así? Dejando de lado la espontaneidad (que es una buena parte de la respuesta) esto también se podría explicar a partir de que se fue construyendo de a poco en un momento histórico en el que la música en vivo fue un sueño realizado para una generación de argentinos que hoy tienen entre 45 y 55 años.

Keith Richards, entrevistado por Juan Alberto Badía (1992)

El punto de partida: recital de Richards en Vélez

Casi 3 años antes de que los Rolling Stones  desembarcaran por primera vez en Argentina llegaba su guitarrista Keith Richards para tocar en Vélez. En la noche del 7 de noviembre de 1992, el guitarrista "stone"  quedó muy sorprendido con el público porteño, al punto que durante una entrevista hecha por Juan Alberto Badía admitió el deseo de volver a la Argentina, esta vez con los Rolling Stones.

Para asegurar el éxito de esa noche de noviembre en Vélez, en el marco del festival Coca Cola in concert, además de Ratones Paranoicos, el otro telonero de Richarsd fue el legendario Joe Cocker, quien curiosamente recibió repudios y gritos como "¡borracho!" y otros maltratos de una parte del público argentino. Es que esperaba ansiosa por otra cosa: Ratones Paranoicos, Keith Richards;  "música Stones".  

El sueño era posible

Los Rolling eran los que faltaban, luego de una larga lista de músicos y bandas que habían pasado por los escenarios de Argentina. Ya habían tocado en el Monumental David Bowie y Eric Clapton (1990), Prince (1991), Guns N' Roses (1992 y 1993), Madonna y Michael Jackson (1993), Kiss (1994) y Bon Jovi (1995), mientras que en Vélez habían pasado  Queen (1981), Yes (1985), INXS (1985 y luego en 1994), UB40 (1989), Erasure (1990); Roxette, Nirvana y el guitarrista de Queen, Bryan May (1992).

Entradas a conciertos internacionales en Buenos Aires durante los 90. Foto: Mario Simonovich

Tenía que ser un beatle el que dejara en claro que no era sólo una cuestión de amores imposibles apilados en los discos de vinilo que habían en casa Meses después de Keith Richards llegó a la Argentina Paul Mc Cartney.  Y más allá de sus temas solistas lo suyo en River fue una serie de conciertos beatles simplemente porque nunca Argentina lo había experimentado y se lo merecía. La segunda canción, All my loving (siguiente video, en River Plate) fue el inicio de un concierto beatle que para muchos fue el mejor recital de rock hecho en Argentina y además, la ilusión, más viva que nunca, de que después de Paul ya todo era posible.

Y ese "todo era posible" fue lo que captó (y se lo transmitió a Juan Alberto Badía), el guitarrista Keith Richards tras su inolvidable noche en Vélez porque  a partir de ese momento  empezó a sentir a los Rolling Stones en Argentina. 

Desde el 93 hasta el 95 pasaron por Buenos Aires muchos artistas internacionales, pero faltaban los Stones y también otro histórico que muchos años después logró el récord de conciertos en River Plate (9 estadios llenos en 2012). Se trata de Roger Waters, ex Pink Floyd. Para quienes nunca han seguido a los Rolling o conocían más a los Beatles, en Buenos Airs las radios FM se encargaron de emitir el contagio y de preparar el terreno con canciones que empezaban a sonar cada vez más.

Hasta que finalmente llegaron de la mano del Voodoo Lounge Tour 1995 y así se dio este histórico momento de ovación a Charlie Watts en River Plate:

 

"¿Beatle vs Rolling? Me quedo con los dos"

Mario Pereyra, socio creativo de Wedo Agencia, con 30 años de experiencia en dirección artística, diseño de radio, producción integral para televisión y medios digital; con 14 años de trayectoria en Canal 9 Televida en la producción general, diseño, sonido y comunicación, en sus inicios, a fines de los 80, pasó por la Emisora del Sol  de la galería Caracol en la edición y creatividad publicitaria. Durante esos años, la emisora que diseñó y puso en marcha Eduardo Betles impuso el rock nacional , internacional, como también mendocino en las radiofonía local. Fue un proyecto revolucionó de la radio de Mendoza porque a partir de esa radio nació la audiencia joven en Mendoza, en el que el rock tuvo mucho que ver en programas como Discoteca Abierta, El Botiquín Extinguido, Antihéroes, Estamos Aquí, Bad Boys, Sol Eléctrico (lo primero heavy metal que empezó a sonar en la radio mendocina) y dos de los que yo participé cuando aún iba al secundario, El Jugador y El Papanicolau del Gallo Aturdido. Fines de los ochenta y uno de los cerebros de los ingeniosos jingles de esa radio era Mario Pereyra, junto con ·Piero" Millán. Y los Rollings de a poco fueron ganando terreno en Mendoza gracias a la difusión que salía del cuartito de la discoteca que piloteaba Ricardo Tello.

Pereyra es un mendocino que fue a ver tres veces a los Rolling::

"Yo fui en el 95 con Voodo Lounge, en el 98 con Bridges to Babylon y en el 2006. Es una experiencia digna de tener al menos una vez en la vida", señala.

¿Por qué le fue tan bien en Argentina?_
_Creo que no se trata solo de la banda. Lo que fue ganando adeptos, tal vez, fue esa cuestión social “rollinga” porque la banda gana solo con la música. No hay nada más especial que eso (y ellos).
 
¿Por qué ese largo y extenso aplauso a Charlie Watts?
_ Porque es el baterista de Los Rolling Stones, la banda de rock más grande de la historia, que aún está viva y vigente.

_ ¿Existe un parecido entre el público rolling y el público beatle? 
_ La rivalidad Rolling / Beatles Beatles / Rolling era pura mercadotecnia, y sucedía solo en los fans. Me quedo con los dos. De hecho, el mejor recital que vi en mi vida fue el de Paul McCartney. Me hubiese encantado ver a los cuatro juntos.

"En la Aduana nos dijeron que se había suspendido el show" 

Miguel Assuma, que en la radio de la galería Caracol durante los 80 fue la voz del programa "Estamos Aquí" e integró Los Innombrables, uno de los primeros dúos en tocar canciones covers en boliches y pubs, (como estuvo de moda durante muchos años en Mendoza), afirma que tras los primeros cinco conciertos en Buenos Aires "yo fui a verlos a Chile (Estadio Nacional de Santiago) con los hermanos Agapito y otros amigos".. Y así narra el paso a paso:

  • "Febrero de 1995. Después de dar un show en el Shopping me fui al "Soul" del Dani Agapito. Mientras él cerraba el café íbamos viendo a quienes teníamos que pasar a buscar. Éramos cinco en su Dodge 1500".
  • "Me dormí gran parte del viaje (muy común en mi). Me desperté en la aduana y uno de los empleados nos pregunta adónde vamos. Obviamente que le dijimos "a ver a los Stones". Entonces él nos dijo que se había suspendido porque no había alcanzado  a pasar uno de los camiones con los equipos".
  • "Obvio que esto no nos frenó. Y seguimos. En uno de los parajes vimos un cartel que decía "Hoy mote con huesillo". Nos quedó la duda y luego nos dijeron que era un postre de durazno con carozo, o algo así". 
  • "Llegamos al Estadio Nacional de Chile con un sol que partía y por supuesto, no se había suspendido el recital. Muchos argentinos tirados a la sombra, o al sol, a la espera. Hasta que se abrió el sonido".
  • "Abrieron Los Barraco, una banda local, mezcla de pop con algo de sonido folclórico andino. Recuerdo que en la mitad de su set, dijeron algo que nunca entendimos.."¡Vivan los Rolling Stones!" "¡God save the queen!" (Dios salve a la Reina). Y sí, se nos llenó el quetejedi de preguntas".
  • "Al caer el sol vino el segundo show. Cuatro sujetos con gabanes de cuero negro sobre el imponente escenario, ya, con algunas luces del gran show, y con un poco más de volumen que los anteriores. Eran Juanse y el resto de Ratones Paranoicos. Primeros acordes del  "Rock del pedazo". La marea argenta que había cruzado los Andes se hacía escuchar y ver, con semejante bomba.Con el "Rock del gato" el estadio chileno fue un movimiento sísmico.  Al final, Juanse, aprovechando semejantes estructuras, corrió por toda su geografía, al compás de "Cowboy", como preludio de lo que se venía. Ovación total".
  • "Minutos después, con un volumen impresionante, intro de Charlie Watts, humo, luces, y la gigantesca cabeza de dragón (de la escenografía del Voodoo Lounge Tour), lanzó su llamarada. Estábamos como a 50 metros del escenario y parecía que nos quemaba la cara. Así debutaban los Rolling Stones en Chile con "Not fade away". Por supuesto, el estadio explotó".
  •  "Después siguieron las canciones de esa gira que todos conocemos. Y tanto arte Stone que nos dejó hipnotizados. Muñecos gigantes detrás de los músicos, pantallas enormes, las mejores luces, y los monstruos, ahí. Verlos a ellos.fue el sueño del pibe.  Terminó el show con "Jumping Jack Flash".
  • "Juro, que nos quedamos anestesiados. Nos mirábamos cómo diciendo "¿es real, lo que hemos vivido?  Y la respuesta seguirá siendo "I know, it´s only rock and roll, but, I like it."
     

 

La histori@ de hoy: Charles Watts, el baterista más aplaudido en Argentina

El video recuerda, en audio, esa extensa ovación, con un videoclip hecha con la canción Rocks Off.  ¿Qué va a pasar cuando esta banda regrese con un baterista que reeemplace a Charlie Watts? ¿Se seguirá llamando The Rolling Stones?

 

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