El momento más difícil que le tocó vivir a Esther Cañadas
Esther Cañadas, la super modelo que supo conquistar las pasarelas de la mano de Naomi Campbell y Claudia Schiffer, de un día para el otro, de manera repentina desapareció de todos los medios por una enfermedad que transformó su vida. Hoy en día, ya recuperada, está volviendo a retomar su carrera profesional.
Su regreso al mundo del modelaje no podía pasar inadvertido, es por eso que lo hizo en las pasarelas de la prestigiosa firma Donna Karan. Ya más tranquila con todo lo que le pasó pudo contar qué fue lo que vivió y cómo lo superó.
La enfermedad de Esther Cañadas
En el año 2009, Esther Cañadas fue diagnosticada con vasculitis, una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los vasos sanguíneos de cualquier parte del cuerpo. A ella particularmente le afectó el sistema inmunológico, por lo que tuvo que realizar un tratamiento con cortisonas, los cuales dejaron en evidencia los efectos secundarios casi al instante, cambiando por completo su cuerpo.
Tras años de transitar todo este proceso en la intimidad, en el año 2013, cuando se tuvo que presentar al juzgado por el problema de evasión fiscal que tuvo con su ex marido Sete Gibernau, surgieron fotos de la súper modelo toda hinchada y con retención de líquidos. Lo que sorprendió a todos es ese momento ya que no sabían qué era lo que le sucedía.
Después de años de tratamientos finalmente pudo superar la vasculitis, dejando atrás años de tratamientos y sufrimientos. Fue en ese momento que decidió que quería ser madre y en el 2014 nació su pequeña hija.
Para proteger la intimidad de ambas Esther Cañadas decidió mudarse a México, en donde vive desde aquel entonces.
Un cambio de vida rotundo en la vida de Esther Cañadas
Más allá de su enfermedad, la modelo española asegura que la decisión de alejarse de las pasarelas y los reflectores “fue muy meditada. En aquel momento, a mediados de la primera década del 2000, seguía en la cresta de la ola. Estaba haciendo los mismos desfiles que antes y trabajando con las firmas de siempre”.
El tema es que su fama no le permitía hacer las cosas que las personas ‘comunes' hacen: “como sacarme el carné de conducir. Lo bonito de vivir es poder evolucionar y fluir. Y yo sentía que era el camino que tenía que escoger en ese momento”.
Fue un cambio de vida rotundo que vino acompañado de muchos sucesos personales que afectaron directamente a su vida. Hoy en día continúa viviendo en México y ha decidido volver, aunque sea de una manera mucho más tranquila, a retomar su trabajo como modelo.
¿Te imaginabas lo que vivió la modelo?