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Silvia Mercado: "Eva Perón avaló un modelo de características dictatoriales"

La periodista, escritora e investigadora habló con MDZ a 65 años de la muerte de Eva Perón. Entre otros conceptos, remarcó que "no tuvo nada que ver con el 17 de octubre ni con el voto femenino".
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Durante los años en que gobernó el kichnerismo, el "revisionismo histórico" puso bajo la lupa a próceres como Domingo Sarmiento y expresidentes como Bartolomé Mitre o Julio Argentino Roca. Incluso se los ridiculizó en canales oficiales de información, como la señal de televisión infantil Paka-Paka. A la vez, se apuntaló el mito peronista y, principalmente, la figura de Eva Perón, la primera mujer en aparecer en un billete de curso legal en el país.

Tras el 10 de diciembre de 2015, al revisionismo que intenta reinterpretar la primera parte de la historia argentina se sumó una corriente que pretende aplicarlo al pasado reciente, que incluso se puede contar en primera persona: el gobierno peronista. Dentro de esa tendencia aparecen escritores como Hugo Gambini o la periodista e investigadora Silvia Mercado, que en 2015 lanzó el libro "El relato peronista".

Este 26 de julio, al cumplirse 65 años de la muerte de Eva Perón, Silvia Mercado habló en el programa "Lo demás es lo de menos", por MDZ Radio, y contó la historia "no oficial" de la "abanderada de los humildes".

-¿Qué hubiese sido de Perón sin Eva?

-Era una pareja del poder. Compartían una historia de vida similar, de despojo personal y familiar, y los dos eran hijos ilegítimos. Ambos tuvieron que pelear mucho por el reconocimiento social, vinieron de muy abajo y eran muy ambiciosos. Perón le tenía una confianza muy grande a Eva, sabía que nunca lo iba a traicionar, algo que no sentía por sus ministros. Le tenía mucha desconfianza a todo el mundo. Eva era una persona con muy poca formación, apenas sabía leer y escribir. Tenía un amor absoluto por Perón y esa pareja del poder logró cumplir el doble rol del líder y la madre, que se transformó en santa gracias al aparato de comunicación del Estado. El peronismo se arraigó en una personalidad muy argentina: necesidad de padres, madres, santos y santas. Sin el aparato de comunicación del peronismo original, no se habría logrado. La Eva que nosotros reconocemos o el mito de Eva se creó en siete años, en sus siete años de vida pública con el aparato de comunicación que manejó Raúl Apold, secretario de Medios de Perón.

-¿Cuál fue el rol de la Fundación Eva Perón?

-En "El relato peronista" cuento que la política de distribución de bicicletas, ropa y otras cosas, en provincia de Buenos Aires, fue anterior a Perón. Después, se creó la Fundación Eva Perón con un relato de sacarle la función de caridad a la oligarquía. Se hizo una organización social para endiosar la figura del que supuestamente daba esos regalos. Nadie se acuerda, ni antes ni después, cómo se llamaban esas fundaciones. La Fundación Eva Perón, ya desde el nombre, buscaba que el necesitado que recibía algo le tenga que agradecer a Eva. Esto lo vimos ahora con Cristina: "Hay que agradecerle a Cristina".

-La base del clientelismo

-Sí, lamentablemente. El clientelismo nació con la Fundación Eva Perón. Con dolor lo digo: esto no fue bueno. Es difícil aceptar que Eva no fue buena, que buscó que se endiosara su propia figura; me encantaría creer que fue un hada protectora, pero no es así. Para mí no fue fácil aceptarlo, vengo del peronismo, pero hay que aceptar la verdad.

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-¿Qué rol cumplió el 17 de octubre? Hay quienes sostienen que fue la organizadora principal y otros indican que ni siquiera estaba en Buenos Aires

-Está perfectamente documentado que Eva ni siquiera estaba en Buenos Aires. Estaba alejada de la actividad política. Nunca tuvo mucha actividad política, salvo con Perón, que la utilizó como a una gran cantidad de personas. No tuvo nada que ver con el 17 de octubre ni con el voto femenino.

-Fue un proyecto socialista el voto femenino

-Sí, y feminista. De mujeres muy combativas, con mucha vocación de participación y protagonismo. En cambio, Eva quería mujeres para trabajar para el hombre y para Perón específicamente. Es más fácil creer lo que siempre se repitió. Los relatos son tranquilizadores, nos hacen sentir parte de una misma historia, pero a veces para que la sociedad dé un salto, hay que decir que Eva fue una mujer muy importante en la historia argentina, pero no una santa o un hada. Buscó el poder personal, avaló un modelo de características dictatoriales que combatió la libertad de expresión y a los trabajadores que protestaban por sus derechos, a los que apresó y torturó. Hay que salir del mito, eso nos va a permitir reencontrarnos entre todos.

-Habla de trabajadores encarcelados y torturados, entre ellos estuvo Cipriano Reyes, el impulsor del 17 de octubre y creador del Partido Laborista que llevó a Perón a la presidencia y que después el propio Perón proscribió

-Cipriano estuvo preso siete años y la pasó muy mal con una gran cantidad de trabajadores. Él había creído en Perón. Era un hombre de campo, con un liderazgo interesante, pero también ingenuo. Combatió al sindicalismo más tradicional y se acercó a Perón; dejó todo y hasta puso plata, la poca que tenía, en función de ese ideal. Se dio cuenta que (Perón) era un mentiroso y pagó con la tortura y la cárcel. Recién salió en libertad con el golpe de la Libertadora. Todos esos trabajadores que Perón metió preso la pasaron muy mal.

-Vemos a funcionarios del kirchnerismo, y a la propia Cristina, que se enriquecieron en el poder. ¿Se los puede comparar con funcionarios de Perón que también se enriquecieron, como Apold, Borlenghi y el propio Perón?

-Sí, hay similitud con el peronismo. Parte del relato peronista dice que Perón y sus funcionarios no se enriquecieron, pero lo que sucedió es que no pudieron juntarlo. Si bien lo que ha robado el kirchnerismo no tiene parangón en la historia, en el peronismo sucedió algo similar y Néstor Kirchner sabía de eso. Por ello, se curó en salud y juntó el dinero en efectivo por si se tenía que ir del gobierno. Perón no tomó ese recaudo. Mucho de los que juntaron esos funcionarios, después de abandonar el poder, no se lo reconocieron.

-Gambini habla en uno de sus libros del inmenso patrimonio que se les descubrió a Roberto Pettinato (a cargo del sistema carcelario de Perón), Borlenghi (ministro del Interior) y Apold, después de que se fueron del país

-Apold y Borlenghi se fueron antes del golpe de la Libertadora. Él (por Hugo Gambini) hizo una investigación muy precisa de Roberto Pettinato (padre del músico y conductor de TV). Gracias al relato peronista, pasó a la historia como alguien que protegía los derechos humanos de los presos, pero nada más alejado de eso. Es otra de las tantas mentiras de la década peronista.