Presenta:

Luis Alberto Romero: "La batalla ganada por el Gobierno preanuncia una guerra intensa que hará difícil el 'reformismo permanente' de Macri"

Historiador.
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Tras los hechos de violencia en el Congreso, dentro y fuera, el triunfo del Gobierno al lograr aprobar su reforma previsional en asocio con un sector del peronismo, la "Mesa MDZ" de MDZ Radio convocó para el análisis al prestigioso historiador Luis Alberto Romero.

El entrevistado por la "Mesa MDZ" es investigador principal del CONICET y profesor titular de Historia Social General en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Dirige el Centro de Estudios de Historia Política en la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín. Dicta cursos de posgrado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), la Universidad Torcuato Di Tella y la Universidad de San Andrés. Ha dictado cursos en diversas universidades nacionales y en las universidades Católica y de Santiago, en Chile, Nacional Autónoma de México, Federal de Rio de Janeiro, de Salamanca, Valencia y Oviedo, en España, en la École d'Hautes Etudes en Sciences Sociales, y el Graduate Center de la City University of New York. Ha sido director académico de la colección "Historia Visual Argentina", publicada por el diario Clarín (2000), y de la colección "Los nombres del poder", de Fondo de Cultura Económica.

Entre sus publicaciones se encuentran Sectores populares, política y cultura: Buenos Aires en la entreguerra (con Leandro H. Gutiérrez, 1995), Qué hacer con los pobres. Elite y sectores populares en Santiago de Chile en el siglo XIX (1996), Volver a la historia (1997), Grandes entrevistas de la historia argentina (con Sylvia Saítta, 1998), Grandes discursos de la historia argentina (con Luciano de Privitiello, 2000), Argentina. Crónica total del siglo XX (2000), y Buenos Aires, historia de cuatro siglos (codirigida con José Luis Romero, 2da edición ampliada, 2000). Fondo de Cultura Económica ha editado Breve historia contemporánea de la Argentina (1994), su traducción al inglés A History of Argentina in the Twentieth Century (2006) y Breve historia contemporánea de la Argentina: 1916-2016 (2017). 

La charla:

-  ¿De qué manera recordará la historia los hechos violentos recientes en el Congreso? O dicho de otra forma y con perspectiva histórica, ¿los próceres fueron protagonistas de hechos de este tipo?

- Con respecto a los próceres, yo diría que durante todo el siglo XIX hubo una sociedad tan distinta, tan diferente; mucho más pequeña y mucho menos polítizada, que no hay forma de compararlo. la única comparación posible es desde Yrigoyen hacia acá. La Plaza de Mayo ha tenido un lugar importante en la política, muy importante, pero la plaza llena, lo que uno recuerda desde el día en que asumió Yrigoyen, hasta la famosa elección de 1973 en donde Perón presenció desde el balcón de la CGT el desfile de las dos alas del epronismo. O las grandes manifestaciones de la democracia. Siempre mucha gente pesa en la política, a pesar de que el régimen político argentino es meramente representativo. La plaza del jueves pasado y la del lunes no fue la plaza e las multitudes, ni las del "Dos por uno", ni la del día de lo de Maldonado. Fue una plaza con muy poca gente, pero muy bien organizada para entablar un combate de igual a igual, primero con la Gendarmería y después con la Policía. De modo que fue una plaza de militantes violentos y muy organizados. Eso, no nos remite a las jornadas de la democracia, sino más bien a la historia de la violencia en la Argentina, porque esa gente estaba muy bien organizad ay además de eso actuaba en forma semiclandestina. Eso es muy preocupante.

- Da la idea de que hay conceptos muy distintos de democracia. Todos hablan de "su" democracia, como los que quieren entrar de prepo al Congreso para legislar sin haber sido elegidos legisladores. ¿Qué piensa al respecto?

- Sí, para mí allí está lo más preocupante de las jornadas de protesta, sobre todo la del jueves. Porque mientras las cosas se mantengan separadas, es manejable. Si la violencia se circunscribe a la plaza, es una cuestión de orden público, que el Estado resolverá o no. Y luego está la sala en donde están sesionando los representantes del pueblo, que tiene otras normas, con un acuerdo institucional básico que dice que allí se va a discutir. Ahora, lo que ocurrió el jueves, sobre todo, fue que el bloque minoritario conectó la sala de sesiones con la calle. Primero quisieron dejar entrar a la gente, y luego ellos mismos se comportaron como si fueran un grupo de manifestantes, recurriendo a la violencia física, al insulto y a las amenazas. Si bien esto se supera porque los ánimos se calman, hay una ruptura de una norma básica: en el Congreso los representantes se deben reunir a discutir y no a ganar sus posiciones patoteando. Sí se mantiene esto, como está dada ahora el reparto de las fuerzas, está en riesgo la base de lo que se construyó en 1983 que es un sistema democrático institucional.

- Hace un tiempo usted hablaba de "reconstructores y depredadores". ¿A quién sitúa a un bando u otro y quiénes serían los constructores en este diciembre tan violento y confrontativo?

- Yo creo que los constructores son todos los que votaron por varias de las alternativas políticas que apuntaban por un país que se fuera normalizando gradualmente. El oficialismo, pero por supuesto que también otros partidos políticos. Esto deja afuera a un grupo minoritario, pero no menor, muy intenso. Intenso en el sentido de que tiene una gran capacidad para romper las discusiones, irrumpir bruscamente, gritar, no dejar hablar y tirar piedras: una manera de impedir la deliberación. Siendo menos, tienen una gran capacidad para impedir que los otros que tienen una idea más pacífica y convivencial de la política y de la vida, puedan hacerlo normalmente. Si hoy se hiciera una votación en torno a quiénes están a favor de unos u otros en la jornada del martes, habría una amplísima mayoría en contra de los que ejercieron la violencia dentro y fuera de la Cámara. 

- El peronismo tiene sectores más democráticos y más extremos. ¿Cómo cree que será la reconstrucción del peronismo, con esa tensión existe internamente?

- Exactamente ese es el punto. Lo que ha ocurrido más que una puja entre el gobierno y la oposición, fue una especie de advertencia a los sectores del peronismo que quieren acordar con el Gobierno, de que enfrente de ellos va a haber un señalamiento muy violento, por decirlo de alguna manera. El objetivo de esta maniobra muy notable, por la cantidad de recursos que se usaron simultáneamente, evidentemente muy bien planificada, no es tanto el Gobierno sino el grupo peronista que quería acordar. De hecho, tuvo efectos, porque el jueves muchos se asustaron, así como se asustó la CGT que sacó ese paro de ejecución imposible, porque en ese momento decisión un paro de ejecución imposible y luego se dio cuenta que estaba sobrepasado y se retiró.

- ¿Qué piensa de este "club del helicóptero" del que habla el diputado Fernando Iglesias, en referencia a personas que están en diferentes partidos pero que empujan a los gobiernos con los que no coinciden a que se vayan, en obvia alusión de Fernando de la Rúa el al 2001?

- (Risas) Quiero ser un poco más optimista que Fernando Iglesias, que tiene a llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias. Me parece que estamos lejos de que alguien pueda pensar en un helicóptero: el Gobierno está muy sólido y sobre todo, no hay una crisis como la del 2001 que barrió con todas las representaciones. Más que una ofensiva contra el Gobierno, es una posición defensiva. Una posición de "nosotros somos los amenazados", "a nosotros nos están mandando a la cárcel", "nosotros corremos el riesgo de desaparecer", "entonces hagamos algo fuerte para asegurarnos la supervivencia". No me imagino que el "club del helicóptero tenga viabilidad. Por supuesto que alguien puede soñar con eso, pero no creo que vaya tanto por ahí el tema.

- Hay cuatro protagonistas de esta situación vivida: Mauricio Macri, Cristina Kirchner, Sergio Massa (estos dos, escondidos) y Daniel Scioli, que por poco fue presidente y que ni fue a la sesión. ¿Cómo vio la reacción de Macri?

- Scioli yo creo que está un poco decidido a retirarse y creo que no tiene retorno de lo que hizo en la sesión. Desde el punto de vista del kirchnerismo, lo que hizo es imperdonable. Sergio Massa también está una etapa de disolución y viendo de dónde se agarra. Cristina no. Evidentemente maneja algo minoritario pero muy fuerte. Y el presidente no ha abundado en detalles, pero ha dicho lo suficiente como para que quedaran claras las responsabilidades. Yo creo que el Gobierno ganó con esta votación una batalla importante, pero es una batalla que preanuncia una guerra larga. No sé cómo la alianza con el sector moderado del peronismo va a seguir funcionando si sigue el enfrentamiento así de intenso, porque naturalmente todo peronista tiene alguna solidaridad con otro peronista y no le gusta que lo tachen de "traidor", así que quizás aflojen. En todo caso, creo que la idea del presidente de una reforma contínua no es fácil. Le están diciendo que no le va a resultar fácil.