El hombre que controla su respiración al extremo bajo el agua
Hace 6 años Sebastián Lira era estudiante de tercer año de psicología y decidía viajar al sudeste asiático, donde haría su primer curso de buceo con tanque. Lira relata: “Estaba viajando solo y tenía muy poca plata. Hablé con los instructores de buceo y compré todos los packs. Dormía en una hamaca en la playa y colgué mi mochila en un árbol. Comía por 2 o 3 dólares por día y buceaba todos los días”.

Luego de ese viaje, Sebastián volvió a Chile y se propuso ahorrar para poder viajar en torno al buceo. Cada viaje le enseñó algo y lo llevó a conocer lugares maravillosos, pero no fue hasta que llegó a Honduras que un instructor introdujo a Sebastián a su verdadera pasión: la apnea. “Lo intenté y curiosamente encontré que tenía facilidad. En mi primera apnea estática (flotando quieto en el agua) duré 3 mins y medio. Después me prestó sus aletas y su máscara y sin ninguna instrucción, bajé 20 metros”, agregó.
“Después de conocer la apnea, nunca más volví a bucear con tanque”
“La apnea es un deporte extremo donde uno busca con un solo respiro llegar al límite humano. Existen tres modalidades: aguantar la respiración, modalidad piscina o apnea profunda. Esta última, que consiste en aguantar la respiración y ver qué tan profundo se puede llegar con un sólo respiro, es la que más apasiona a los apneistas en general”, explica.
“La apnea profunda puede darse de tres modos: con aletas, sin aletas o inmersión libre - la cual consiste en jalar por un cabo y bajar en una línea que está vertical y se hunde a las profundidades”, agrega.
“Si tu cabeza no te domina, no podes bajar ni un metro”
A la vuelta de Honduras, mientras trabajaba como psicólogo en una oficina, Sebastián investigaba por Internet para tomar cursos de buceo y apnea. “En abril de 2014 tomé mi primer curso de apnea y me certifiqué para poder viajar a Colombia a a probar la profundidad y de a poco me fui enamorando del proceso de bajar y bajar”, dice Sebastián.
Sobre el miedo, Sebastián cita al campeón mundial de apnea para explicar: “el miedo es una emoción que te sirve para sobrevivir. El pánico sucede cuando el miedo te hace tomar decisiones irracionales. Cuando uno esta bajando y entra en pánico, se da media vuelta y sube. En mi primer intento no lo logré; me di vuelta a 7 metros del plato y me frustré mucho. Luego bajé hasta los 35 metros y subi de vuelta frustrado”.
“El miedo me dominaba”
Hoy, a un año de su primera competencia, Sebastián Lira es el segundo sudamericano en pasar la barrera de los 100 metros con aletas y logró el récord sudamericano en la modalidad sin aletas llegando a los 65 metros. Sebastián asegura: “Uno tiene que apostar, tener una estrategia y decir en secreto qué disciplina va a hacer. La apnea tiene un poder de fuerza interior muy grande”.
Sebastián concluye diciendo que le gustaría salir de la ciudad e irse a vivir cerca del mar, para poder dedicarse a entrenar de manera más profesional. En cifras, sus próximos objetivos son: “117 metros con aletas, 88 metros sin aletas y 102 metros en inmersión libre”, declara Sebastián.
Informe: Catalina Mas
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