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"Los usuarios del Cristo Redentor merecen un mejor servicio"

El encargado de todos los pasos fronterizos de Chile, Reginaldo Flores, conversó con MDZ. Habló de los problemas que hay en el cruce principal, se refirió al nuevo complejo Libertadores y defendió los estrictos controles sanitarios que se hacen en la frontera.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

 Los días más complicados en el Paso a Chile aparentemente ya pasaron, por lo menos hasta que llegue un fin de semana largo. A las esperas habituales se sumaron aludes, caídas de puentes y la falta de infraestructura en los pasos alternativos para ir o volver del vecino país.

La situación del Sistema Integrado Cristo Redentor está en constante cuestionamiento, por lo que las autoridades chilenas ya pusieron en marcha el plan para construir un nuevo complejo de su lado de la Cordillera. Con el arranque de las obras se registrarán cortes en la ruta desde el 23 de febrero entre las 18 y las 22 horas, el horario de menor flujo, según los encargados.

En conversación con MDZ, el titular de la Unidad de Pasos Fronterizos del Ministerio del Interior de Chile, Reginaldo Flores, explicó de qué se trata el proyecto, pero además se refirió a las demoras, a los controles y los posibles cambios para mejorar el servicio. El funcionario trasandino reconoció que hay problemas y dijo que los usuarios "merecen un mejor servicio".

El nuevo Libertadores

El complejo trasandino que comenzará a construirse y estará listo en 2019 tiene 31 mil metros cuadrados y un costo de 85 millones de dólares. Se ubicará a un costado del actual complejo, en la explanada, a 2.990 metros de altura.

-¿Cuáles son las ventajas del nuevo complejo?

-En términos de puntos de atención. Para buses, actualmente hay uno, que se amplía en contingencia con dos, pero en el nuevo complejo va a haber cuatro permanentes. En el caso de los autos particulares tenemos entre dos y cuatro dentro del complejo que en el verano ampliamos hasta doce en la zona exterior mientras que el complejo nuevo tendrá 15 permanentes que se ampliarán a 20 ó 25 en épocas de contingencia de más alto flujo. En el tema de camiones va a haber 12 carriles de revisión permanente. Todo esto implica un mayor esfuerzo de los servicios públicos que trabajan en el complejo, tanto chilenos como argentinos, para tener dotaciones que sean capaces de cumplir los puestos.

-¿Qué otros cambios se aplicarán?

-Como la obra va a demorar un par de años, en la construcción vamos a ir trabajando a partir de ahora para que vayan incorporando en sus presupuestos y sus planificaciones la necesidad de ampliar sus dotaciones.

-Las críticas son por el tiempo que demora pasar a Chile. ¿Para ustedes por qué se producen las demoras?

-Hay varios factores que influyen, pero yo diría que el más importante tiene que ver con los aumentos de flujos en el Sistema Cristo Redentor, lo que afecta tanto a Horcones como Libertadores. Durante este verano 2015-2016 en un período de 60 días, que es el más alto, pasaron casi 80 mil autos de entrada hacia Chile, mientras que el año pasado fueron 56 mil, por lo tanto aumentó un 40%. Y si tomas 2013-2014 eran 40 mil. En dos años se duplicó la cantidad de usuarios, lo que genera stress los sistemas de atención y combinado con que tenemos una infraestructura que se quedó corta, genera tiempos de atención que son altos.

-¿Por qué los controles sanitarios y de aduana son tan exigentes en Libertadores?

-En nuestra evaluación hubo un bastante eficiente trabajo del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que aumentó su dotación y que generó que no recibamos grandes reclamos en cuanto al tema de la revisión física. Lo que sí podemos decir es que Chile tiene un patrimonio sanitario del cual depende un mercado importante que tiene ver que con las exportaciones de fruta y otros productos. Chile tiene mercados que interesa resguardar y ese tipo de controles son importantes para nosotros.


-¿Se justifican?

-En diciembre tuvimos una reunión con el SAG y otros servicios controlares y nos contaban que entre 2014 y 2015 hicieron 44 detecciones de mosca de la fruta en Libertadores y eso es importante tenerlo porque cada vez que se detecta en territorio nacional hay que hacer inversiones cuantiosas para erradicar y la verdad que la frontera desde ese punto de vista es un lugar estratégico para evitar que se produzcan el ingreso de este tipo de plagas.

-¿Con el nuevo complejos los protocolos serán los mismos?

-Sí, por supuesto. Hay que ampliar el concepto de la integración, que no tenga que ver sólo con la infraestructura o de trabajo conjunto de personal, tiene que ver también de que seamos capaces de tener estándares comunes, por ejemplo en cuestiones sanitarias, para permitan en el largo plazo ir disminuyendo este tipo de trabas que hay en la movilidad de las personas.

-¿Es una utopía pensar en el libre tránsito entre ambos países?

-No. Hay mandatos de ambos gobiernos para trabajar en eso y que han estado promoviendo eso. Y que no sólo tienen que ver con cuestiones de movilidad de las personas, sino con cuestiones de mercancías y otros temas. Nosotros desde el punto de vista de la infraestructura estamos haciendo un esfuerzo para eso.

-¿Cómo es la relación entre las autoridades chilenas y argentinas?

-Yo me he integrado hace poco a este equipo y he encontrado gran capacidad de colaboración, tanto de los servicios chilenos comop argentinos y de los equipos de coordinación de la Gendarmería argentina.

-De este lado, gremios como el de los camioneros reclaman en ocasiones falta de voluntad de las autoridades chilenas. ¿Son justas las críticas?

-La verdad es que he podido estar con representantes del gremio de los camioneros a propósito de pruebas de modelos de control que hemos en Libertadores, estuve con Eduardo Yaya, y la verdad es que no pude escuchar esas críticas. Lo que nosotros tenemos es la total apertura para conversar con todas las personas involucradas en el Sistema Integrado Cristo Redentor para reducir al máximo los cortes de ruta. Pero por supuesto, sobretodo en invierno, hay temas de seguridad para los usuarios que tenemos que resguardar, hay protocolos y tratamos de ser muy estrictos con los protocolos.

-¿Cuándo sentirá un cambio el usuario común?

-El nuevo complejo estará listo en 2019, pero estamos trabajando en proyectos con la infraestructura actual que nos permitan brindar un mejor servicio. No vamos a esperar hasta el 2019 para hacer cambios, porque tenemos el apoyo de las autoridades para brindar un mejor servicio al Cristo Redentor.

-¿Cuál es el balance que hacen de este año del funcionamiento del Complejo Libertadores?

-Hay una ambivalencia, creemos que respecto del año anterior mejoramos, a pesar del aumento de flujo del 40%. Hicimos un mejor trabajo tanto en Horcones como en Libertadores. Sin embargo, creemos que es insuficiente, tenemos que seguir avanzando para reducir los tiempos de espera. Los usuarios del Sistema Cristo Redentor merecen un mejor servicio. De todas formas el próximo verano vamos a estar mejor, no obstante se han agregado nuevos factores de incertidumbre.

-¿Cuando hay personas que demoran 9 horas en el cruce, cómo es ese día?

-Es un muy mal día.

-¿Cristo Redentor sigue siendo el paso más importante entre Chile y Argentina?

-Por flujos definitivamente es el más relevante entre ambos países. Por paso de personas es el segundo después de Chacalluta en el límite con Perú. Y en términos de carga es el más importante de todo el país. Aunque queremos diversificar la matriz de movilidad sigue siendo un paso muy importante tanto en el corto como el largo plazo.

-¿Cuánta gente pasa al año por el paso?

-En 2014 hubo 1.822.000 movimientos, hablando de personas. De 2015 todavía no está el balance.