La vuelta de Del Caño y la opción por una oposición "no peronista"
La izquierda volverá a mostrarse unida en la etapa de maduración de las propuestas electorales para las elecciones de medio término del año que viene. Lo hará con un acto que se realizará en el estadio de Atlanta, en Buenos Aires, y del que pretende sacarle el jugo a su rol de única oposición no peronista al gobierno de Macri.
Han tenido sus bemoles internos, un clásico en la izquierda argentina. Pero esta vez volverán a reunirse todas las vertientes porque creen que tienen una oportunidad. "El plan de ajuste del gobierno de Macri está claro, está dejando en la calle a miles de trabajadores y el kirchnerismo hizo un uso de posiciones de izquierda sin serlo, así que no representan una alternativa", dijo el exdiputado nacional por Mendoza, Nicolás del Caño, en su retorno, tras entregarle la segunda parte de la banca que ganó como diputado nacional a Soledad Sosa, del PO, como parte de un acuerdo. Ahora el excandidato presidencial de la izquierda asesora ad honorem a la diputada nacional Myriam Bregman, pero volvió para convocar a la movilización del mes que viene que, cree, "será la mayor que haya realizado nuestro sector". Junto con la senadora provincial Noelia Barbeito, Del Caño estuvo en MDZ y charlamos sobre ese y otros temas.
La base de sustentación política está en lo social, sostiene, para denunciar luego que hay situaciones que no cambian "con peronistas ni radicales". Por ejemplo, citó un caso de espionaje realizado al Centro de Profesionales por los Derechos Humanos de Jujuy, recientemente, que adjudicó a la Gendarmería.
- Salió a la luz hace poco y eso demuestra que siguen espiando no solo a las organizaciones de derechos humanos, a la izquierda sino también al periodismo. La propia Patricia Bullrich y Laura Alonso, cuando eran oposición al kirchnerismo, habían denunciado un largo listado en el que inclusive aparecía yo, de dirigentes que éramos espiados por los servicios. Ahora, frente a esta situación no se ve que se haga absolutamente nada.
- ¿Es posible que siga funcionando el Proyecto X?
- Y... todo es muy similar a cómo funcionaba con el Proyecto X. Tenían una base de datos con las movilizaciones que se hicieron contra el tarifazo, por ejemplo.
- ¿Esto es un remanente de lo que se hizo durante el kirchnerismo o creen que es una iniciativa del nuevo gobierno?
- Yo creo que todos los gobiernos utilizaron y utilizan a los servicios de inteligencia para realizar espionaje en función de sus propios intereses. Se ve que tienen preparados "carpetazos" para los jueces, en este entramado que hay de complicidad cons ectores de la justicia. Es una decisión política que lleva adelante el gobierno de Macri.
- (Barbeito) Además es un aparato que viene funcionando intacto desde la dictadura. Y que hay usado todos los gobiernos. Intactos y aumentados.
- Bueno, se han encontrado más de 500 millones de pesos sin rendir cuentas de César Milani en la Inteligencia del Ejército...
- (Del Caño) Nosotros nos opusimos durante el kirchnerismo ala reforma de la AFI y actualmente tienen los fondos reservados, que no recuerdo el presupuesto que tienen, aunque en algún momento eran como mil millones. Es enorme y nadie se va a enterar para qué se utiliza: es enorme. La práctica, como dice Noelia, viene desde la dictadura, pero ahora mucha gente dice que volvió la gente de Stiuso.
- ¿Cómo notan que actúa la oposición mayoritaria que tiene el Gobierno?
- No solamente en complicidad con distintas políticas, como la central, que es el ajuste con inflación, despidos y tarifazos. En las provincias el Frente para la Victoria es el que ejecuta el ajuste de Macri y en el Senado le han votado todo lo que pidió. En Diputados no podría haberlo hecho sin el massismo, que también es cómplice.
- ¿Cómo buscan diferenciarse? ¿Con qué acciones y posiciones?
- Lo primero que hay que hacer es romper la tregua pactada por la CGT con el Gobierno que han logrado este bono de 2 mil pesos. El bono es una compensación por los aumentos no contemplados por la inflación. Se lo plantea como una compensación, pero para que esa sea su función real, debería ser en promedio de unos 12 mil pesos. Para los trabajadores no registrados o en negro es muchísimo más y, ahora, ni siquiera van a recibir los 2 mil pesos. Después, la CGT que se posiciona como "preocupada" por los sectores más vulnerables, pero los sectores sociales plantean la necesidad de generación de empleo y que están con "planes" recibirán mil pesos, la mitad y se supone que son sectores que está peor y que deberían recibir por lo menos lo mismo.
- ¿Hay encontrado alguna coincidencia en el plan de asignación universal para adultos mayores llevado adelante por el Gobierno?
- Hay que enmarcarlo en el proyecto global. Nosotros no nos oponemos a esto, pero tienen que decir claramente que no se otorga el 82% móvil y que en realidad es el resultado de un chantaje que se hizo para aprobar la Ley de Blanqueo. En su momento, nosotros planteamos que se separar los tratamientos. El blanqueo es beneficiar a los evasores, a los más grandes. Eso viene mostrando que en realidad no es una política beneficiosa. Deja entrever por otra parte que se tiende hacia un sistema del tipo de las AFJP?
- ¿Ustedes creen que se va a volver a un sistema privado de jubilaciones?
- Está resurgiendo en los hechos, por default. Ya empiezan a decir que el sistema de reparto no tiene sustentabilidad por la cantidad de dinero que se les tiene que pagar a los jubilados y por la cantidad de aportantes que hay. Por supuesto, eso tiene que ver con la cantidad de dinero que hay en el trabajo no registrado. Hay una cierta propaganda de algunos sectores que dicen que si no es sustentable, va a dar déficit. El Gobierno dice que bajan la inflación pero mantienen el déficit, al que financian con endeudamiento, que será un ajuste mayor al mediano plazo. Es un plan global. Por ejemplo, no nos vamos a oponer al bono de 2 mil pesos. Vamos a decir lo que todo el mundo sabe, que es insuficiente, pero es parte de una medida de tratar de contener a los sectores más afectados por el ajuste con migajas. Al mismo tiempo que vienen las elecciones, ese endeudamiento lo van a usar para tratar de motorizar un poco la obra pública, pero eso no quiere decir que va a generar empleo. El mismo Gobierno dice que difícilmente se logre recuperar la cantidad de empleos perdidos.
- ¿Qué esperan de las inversiones externas en el país? ¿Hay ahí una posibilidad de empleo?
- Uno de los sectores que han anunciado inversiones es el de la minería. Otro es el de las energías renovables. Esas serían las "estrellas" de las inversiones, pero hasta ahora vienen fracasando tanto como el blanqueo. Esto tiene que ver con que el capital internacional que vendría a la Argentina exige una vuelta de tuerca con la flexibilización laboral. De hecho, en el convenio de los Petroleros, se empieza a discutir quitarles unas horas de traslado. Hasta Miguel Bein, el asesor de la campaña de (Daniel) Scioli, dijo que "el problema de la Argentina es que los salarios son muy altos y hay que bajarlos". Lo dijo en el Coloquio de Ideas. Es como el principal aplaudidor de las medidas del gobierno de Macri. Con esto, cada vez estamos más conformes de haber convocado al voto en blanco...
- Casi toda la oposición es de origen peronista y todos parecen estar a un paso de acordar con el Gobierno. ¿Cómo se van a reconfigurar ustedes como oposición "no peronista"? ¿Tal vez como los únicos que no van acordar mientras dure el gobierno de Macri?
- A nivel nacional, la izquierda con su participación en los movimientos sociales y la parlamentaria, logramos tener un lugar importante. Hay mucha gente que se desencantó con el kirchnerismo e inclusive con (Sergio) Massa y que hoy nos acompaña. Ven que permanente hay un "toma y daca". Por ejemplo, con la paridad de género. El massismo le canjeó al macrismo que se diga que fue iniciativa de ellos y ellos votan el Presupuesto, aunque con un endeudamiento infernal. E igual actúa el Frente para la Victoria. Hay inmejorables condiciones para muchos sectores de que la izquierda es una oposición independiente de todos estos partidos y también de la burocracia sindical.
