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"El oficialismo vuelve a apropiarse del significado del 25 de mayo"

El escritor, columnista de La Nación y vicepresidente de la Academia de Ciencias Modales y Política, ofreció una mirada crítica del discurso de la presidenta.
Foto: http://seprin.info/
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El filósofo Santiago Kovadloff, analizó el discurso que la presidenta Cristina Fernández dio con motivo de celebrarse el 25 de mayo. Lo calificó de "previsible" y acusó al kirchnerismo de "apropiarse" las banderas de la patria.

¿Vio todo el discurso de Cristina?

-Vi lo suficiente como para formarme una idea de lo que exhibía en la Plaza. Escuché lo indispensable para ratificar la índole del discurso de la presidenta. Luego leí algunas repercusiones tanto en los medios oficialistas como en los opositores.

A partir de ahí, ¿Qué conclusión saca usted?

-Provisional, como todas las buenas conclusiones. Pero la impresión que tengo es que la apropiación del significado del 25 de mayo por parte de la presidenta es un acto previsible, es decir: Todo lo que cae en manos del oficialismo trata de tener significación a partir del oficialismo. Recuerde lo sucedido con los derechos humanos, hubo un momento en el cual el ex presidente Kirchner propuso entender los esfuerzos por llevar adelante una política democrática en el campo de los derechos humanos como una iniciativa suya, ignorando que Alfonsín al llegar a la presidencia (en 1983) había dado inicio a esa política de Derechos Humanos orientada a reconciliar el ejercicio del poder político con el esclarecimiento del terrorismo de Estado y de la política guerrillera.

Nuevamente estamos ante un acto de apropiación. El oficialismo vuelve a apropiarse del significado del 25 de mayo, y como lo plantea en su momento Carlos Pagni, entiende que es un acontecimiento que tuvo inicio en 2003 y no en 1810. Este procedimiento, que por un lado es perfectamente comprensible viviendo de quién viene: una presidente que aspira a reducir lo real a sus propias aspiraciones necesidades ideológicas y políticas, puso de manifiesto la existencia de un sector importante de la población que coincide con esta idea de que la historia no tiene otro pasado que el del ejercicio de la presidencia de la nación por parte de la familia Kirchner.

Lo mismo pasa con la cultura, la creación del centro cultural Kirchner, donde antes estaba el Correo Central, pone de manifiesto que se trata de una entidad cultural que está reducida en cuanto a su significación al significado del presidente Kirchner, de la historia y los valores que los Kirchner pudieron haber creado. En fin, es un procedimiento que en última instancia encuentra su expresión en este hecho estructural decisivo: La reducción del significado de nuestra historia a las iniciativas del oficialismo, es correlativa de la reducción de las instituciones de la República al Estado concebido como una herramienta del Poder Ejecutivo de las últimas tres presidencias.

¿Cree que para el Kirchnerismo puro, Scioli puede ser la continuidad del modelo?

-Me inclino más por eludir las preguntas muy tajantes. Yo creo que la presidenta está marcada en una tarea de supervivencia y de continuidad de su protagonismo político. La supervivencia tiene dos frentes: El judicial, la necesidad de reducir la Justicia a quienes sean adictos desde ella al Poder Ejecutivo, y la política, que es encontrar quien le permita al menos un primer paso que implique una no derrota en manos de la oposición.

Lo que verdaderamente teme la presidenta es la oposición: Hubo un momento en el cual Macri no era a sus ojos una figura peligrosa, hoy en día la alianza con un radical como Sanz (que dice que es necesario crear una Conadep de la corrupción) y con una figura como Elisa Carrió (que acusa al gobierno permanentemente de ser cómplices de los peores delitos que se puedan imaginar en nuestro país), son toda una señal para la presidenta, quien a su vez necesita hacer alianza con quienes le garantizan que esa vertiente de la política no triunfe. Si momentáneamente llegara a ser Scioli esa figura, ella lo va a intentar. Pero ni Scioli, ni nadie, ni siquiera Randazzo, le aseguran a ella una garantía de continuidad de sus propios proyectos. 

El peronismo no tiene fidelidad doctrinaria, tiene fidelidad hacia el poder.

Ayer veíamos una plaza llena de militantes y adictos al gobierno. ¿Cómo explicamos esa fortaleza de un gobierno que hace 12 años que está en el poder?

-Es una fortaleza relativa. Uno de los recursos fundamentales del peronismo es acarrear muchedumbres hacia donde necesita presentar estelaridad y protagonismo. Ayer había una cantidad importante de ómnibus venidos de todos los puntos de la provincia Buenos Aires. No sé cuánta es la espontaneidad de esas actitudes. Pero lo cierto es que el gobierno cuenta con sectores de adherentes de dos tipos: El núcleo más pequeño, que es ideológico, y está un núcleo muy importante de gente que ha encontrado en el Estado una posibilidad de subsistencia y de palear su propia pobreza a través del prebendarismo que también es una política que le ha dado mucha rentabilidad al gobierno y que ha permitido que mucha gente salga de la miseria, sin pensar demasiado si tiene porvenir, más allá de la dependencia del Estado.

¿No advierte ahí la presencia de la clase media?

-Sí, muy pequeña pero la advierto. Creo que no debemos descartar matices, nunca, en la adhesión de ningún gobierno. No obstante, me parece que la mayoría de la clase media se ha inclinado hacia la oposición.

Producción periodística: Ana Saldaña, para "Cambio de Aire" de MDZ Radio.