Presenta:

"Dios nunca me habló"

Filósofo, físico, ensayista y pensador argentino radicado en Canadá.
476750.jpg

A unos pasos de alcanzar un siglo de vida, el filósofo, físico y epistemólogo, Mario Bunge sigue trabajando incansablemente en casi todos los temas que importan a la humanidad, manteniéndose como una de las voces más calificadas en el mundo de la ciencia. "Llevo una vida planificada, no estoy a merced como los jóvenes de hoy", dijo en relación a su trabajo académico y como docente.

Bunge es autor de una vasta producción en divulgación científica. A los 19 ya había fundado la Universidad Obrera Argentina. Graduado de físico en la Universidad Nacional de La Plata, más tarde escribió un tratado de filosofía en ocho tomos (Treatise on Basic Philosophy). Y como si todo eso fuera poco, es dueño de diecinueve doctorados honoris causa . En 1982, recibió el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades. 

 Desde su residencia en Montreal, donde dicta clases para la Universidad  McGill aunque ya está jubilado, dialogó con el programa

After Office.


¿Usted tuvo una educación autodidacta, no?

-En filosofía claro, sí, Pero no en física. En física yo asistí a los cursos regulares en la Facultad de Física y Matemática de La Plata y ahí me doctoré. En esa época escribí mis primeros artículos. Con altos y bajos he estado publicando escritos de Física en los últimos 70 años.

¿Y cómo fue ese paso de la Física a la filosofía?

Fue al revés. Fue de la Filosofía a la Física. Yo estaba muy interesado en la filosofía y también leía libros de divulgación de física, y como me indignaban decidí decidí estudiar física para poder refutar, que era una ciencia popular en ese momento.

¿Qué era lo que le indignaba?

El subjetivismo. Había astrofísicos muy famosos como Arthur Eddington que hacer creer que lo todo lo que percibimos está en realidad en nuestra mente, y Deans decía que el universo era matemático, que era un sistema de símbolos matemáticos yo quería refutarlos, me empeñé en conseguirlo, desde una motivación filosófica.

¿Qué siente a estar cerca de cumplir un siglo de vida, cuáles son las cosas que lo preocupan?

Una punta de temas, acabo de mandar un artículo sobre lo que llamo axiomatización global, es un artículo que acaba de aparecer. En filosofía me han interesado prácticamente todas las ramas, de la misma concepción de la estética. Pero no creo en la estética como disciplina, creo que la belleza y la fealdad están en el cerebro del espectador. He escrito de semántica, metafísica, teoría del conocimiento, filosofía de la técnica, de las ciencias sociales. En mi último libro de filosofía es el tema de la filosofía de la médica. Los médicos aún sin saberlo adoptan una postura filosófica. Por ejemplo no creen que la enfermedad sea una construcción social, sino un proceso biológico. Me interesa filosofar, más que averiguar lo que pensaron otros.

¿Usted habló de las pseudo ciencias como el psicoanálisis?

Por qué no pasamos al siglo XXI, el psicoanálisis está muerto hace rato. Ha sido desplazado por la psicología biológica, por ejemplo el último premio Nobel de Medicina y Biología lo acaba de lograr John O’Keefe por el descubrimiento del hipocampo, como el mapa especial. El psicoanálisis está muerto. Hace tiempo que está muerto. Sólo existe en Buenos Aires, Barcelona y París. En el resto del mundo no existe. En ninguna universidad seria se estudia el psicoanálisis. Ha sido desplazada por la psicología biológica. Ningún psicoanalista ha obtenido el premio Nóbel. Esto porque repiten y comentan lo que dijo Freud o Lacan. El científico es un investigador: busca cosas nuevas.

¿Se está desintegrando la sociedad con Internet?

 La red nos ha facilitado muchísimo la difusión del conocimiento pero también ha hecho que los chicos miren más las pantallas que sus semejantes. Se está desintegrando la sociedad. Esos medios son disolventes porque disuelven los vínculos sociales porque no es cara a cara sino que pantalla a pantalla. Ahora todo está en Internet, es mucho más fácil y lo fácil es más barato, no es lo mismo. Además hay muchos engaños. Muchos estudiantes copian de Internet.

¿En qué cree?

No creo en Dios. No tenemos relación con Dios. Dios nunca me ha hablado. Es pura fantasía. Creo en la búsqueda de la justicia, creo en la existencia real del mundo, creo que la muerte simplemente es la terminación de la vida. Uno llega al final desgastado, pero mantiene el gusto por la vida, algunos siguen riéndose hasta el final. Los automóviles también envejecen. Tengo la vida planeada desde adolescente. ¿Un día en mi vida? Empieza por mirar el correo (ahora en pantalla, antes en papel). Enseguida hago lo que me había propuesto hacer el día anterior. 

.....

Producción: Melisa Stopansky

Escuchá la entrevista completa