Presenta:

“Una persona está recuperada cuando tiene un vínculo familiar, una amistad y se autosustenta”

El doctor Lumerman dirige un instituto en Salud Mental y Adicciones reconocido por la organización mundial de la Salud y que tiene una tasa de recuperación del 90 por ciento. Conocelo en esta charla con MDZ.
Foto: (Gentileza La Mañana de Neuquén)
Foto: (Gentileza La Mañana de Neuquén)

Con veinte años de trayectoria, el programa del Instituto Austral se volvió un punto de referencia de la salud mental a escala mundial. La institución, logró el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al ser incorporado dentro de las diez mejores prácticas de salud mental (best practices) y es parte de una red internacional de capacitación e investigación junto a la Universidad Columbia (New York), entre otros logros. MDZ entrevistó a José Lumerman, médico psiquiatra y director del Instituto.

-¿Qué se puede hacer hoy ante una enfermedad mental?

-Gracias al desarrollo de las disciplinas que confluyen en la salud mental a partir de la revolución francesa hasta estos tiempos, hoy contamos con suficientes herramientas diagnósticas y de abordaje terapéutico para la mayoría de los trastornos mentales incluidos los más severos. La esquizofrenia es un claro ejemplo de los medicamentos y dispositivos terapéuticos que se han desarrollado para que las personas afectadas puedan integrarse familiar, social y productivamente en sus comunidades.

-¿Y qué diferencia al programa del hospital Austral de otros tratamientos?

-Este sistema no prevé internaciones institucionales: si un paciente tiene una crisis reportada por su médico de cabecera se lo traslada y recibe atención durante dos semanas. Luego concurre al hospital de día y después se integra a un programa de rehabilitación que incluye psicoterapia y rehabilitación a través de distintos talleres. La rehabilitación hace mucho hincapié en la reinserción productiva que permite a los pacientes recuperar su dignidad e identidad y rehacer su vida laboral. Se busca la autonomía del paciente, no queremos gente internada de por vida.

-Además de médicos, ¿hay un equipo multidisciplinario?

-El equipo del Programa tiene un carácter transdiciplinario conformado por psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales, enfermeros, agentes sanitarios, docentes, artistas, artesanos y técnicos agrarios, así como el personal que provee la logística en secretaría, maestranza, limpieza y cocina. El médico general tiene la responsabilidad de liderar el proceso terapéutico integral, integrando la dimensión mente cuerpo del paciente, acordando y fijando junto al mismo y sus familias los objetivos terapéuticos que van delineando la hoja de ruta hacia la integración comunitaria. Es importante destacar que tanto paciente y familiares conforman el equipo terapéutico porque nos pensamos como una Gestalt del Terapeuta que se conforma por el equipo e institución así como de la persona del paciente, en el cual cada uno cumple una tarea y función en el proceso de recuperación y reinserción comunitaria plena.

-Existen varios mitos sobre la medicación. ¿Qué importancia le dan dentro del tratamiento?

-La medicación ocupa el lugar que la medicina le da a la farmacología: instrumentos terapéuticos que inciden favorablemente en la dimensión biológica de la enfermedad que padece la persona, desde el alivio sintomático como un ansiolítico hasta los antidepresivos, antipsicóticos y otros fármacos como el carbonato de litio y anti comiciales que inciden en la dimensión biológico fisio-psicopatología de trastornos como las psicosis, depresiones y trastornos de la impulsividad. La medicación bien administrada y controlada por el médico no representa un problema.

-¿Cuál es el parámetro que usan para hablar de recuperación?

-El parámetro que tenemos para poder definir que una persona esta recuperada de su/sus enfermedades en términos básicos es cuando tiene al menos un vínculo familiar, una amistad y la posibilidad de auto sustentarse materialmente en sus necesidades y funciones básicas ya sea trabajando o administrando su pensión. Desde ese punto todo dependerá del potencial de cada persona, pero esos tres puntos son los fundamentales.

-Siempre que hay un enfermo mental, ¿hay un familiar que “deja de tener vida” para cuidarlo?

-Ya no. Hay muchos pacientes graves recuperados, con muchos años de evolución, que no sólo no requieren que un familiar esté constantemente atrás, sino que aportan a la familia. Hoy hay recursos terapéuticos y de rehabilitación productiva que permiten que una persona organice su vida y sea un integrante más.

-¿Hacen internaciones domiciliarias?

-La internación domiciliaria es uno de los dispositivos del Programa Austral y consiste en la organización de un encuadre domiciliario en el cual se aseguran las necesidades básicas de higiene, alimentación, hidratación y sueño del paciente orientando a la familia y bajo la supervisión de un enfermero, el respaldo de un médico de cabecera y el acceso a un servicio de orientación telefónica.

-¿Cuál es la tasa de recuperación?

-La tasa de recuperación es de aproximadamente del 90% de los pacientes y familiares que no abandonan el tratamiento en los términos básicos antes mencionados.

-¿Las adicciones, se abordan de un modo diferenciado?

-Para las adicciones hemos desarrollado un dispositivo especial donde en la primera fase nos ocupamos específicamente de que el paciente pueda dominar la adición durante 8 semanas y luego es derivado a otros dispositivos de acuerdo a la patología de base del paciente.

-¿Hay casos irrecuperables?

-Así como existe la metástasis en el cáncer también existe la irrecuperabilidad en la psicoterapéutica integral. En patologías donde predomina la psicopatía y la perversión así como las demencias avanzadas. Pero en el programa austral concluimos después de 20 años de trabajo un posicionamiento ético en relación a nuestra tarea y misión que señala que nadie puede determinar la potencialidad del otro.

-¿Puede describir un caso que le haya resultado impactante?

-El paciente que más me impactó fue una mujer de 34 años que padecía un trastorno esquizofrénico paranoide, con alto grado de deterioro personal, familiar y social y productivo, madre de una hija de 9 años que después de mucho esfuerzo y aprovechamiento del programa, pudo concluir su carrera terciaria, acceder a una vivienda, hacerle el casamiento a su hija, cuidar de su padre enfermo y disfrutar de su hermoso nieto. En resumen, una vida normal.

-¿Los recursos económicos son primordiales para acceder a este tipo de tratamiento?

-No necesariamente. Está quien puede pagar y está quien puede apelar a convenios con la provincia, con obras sociales, de hecho atendemos a muchos pacientes cuyo tratamiento lo costea la provincia de Neuquén en este caso.

Clarisa Ercolano