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Qué es "Maistream", la cultura universal

Filósofo francés. Autor del libro "Cultura Mainstream". "La lucha por el poder ya no se libra sólo con armas o dinero, sino con los contenidos culturales", sostiene.Una entrevista del programa "Uno nunca sabe", de MDZ Radio.

 ¿Cómo ha podido China crear sus propios clones de Google, Facebook y YouTube? ¿De qué manera los países árabes supieron emplear las redes sociales para emprender sus revoluciones? ¿Debemos temer que el inglés se convierta en la lengua empleada "por defecto" en internet? 

Algunas de las respuestas las brinda el filósofo francés Frédéric Martel, quien además es sociólogo y autor de ocho libros publicados en una veintena de países, entre ellos "Cultura Mainstream" (Taurus, 2010) y "Global gay" (Taurus, 2013). Además de su faceta de profesor en importantes universidades, desde 2012 es director de investigación en el Institut de Relations Internationales et Stratégiques (IRIS) de París.

Hablamos con él en "Uno nunca sabe", por MDZ Radio 105.5.

¿Qué es el “Mainstream”?

- Básicamente, mi investigación que desarrollé en más de 50 países durante muchos años, es acerca de la cultura y el contenido en épocas de la globalización. Para mí la clave es cómo está cambiando la cultura por culpa de la globalización. Y el “Mainstream” es la cultura que se encuentra en cualquier parte, como una canción de Beyonce o de Lady Gaga, el video de Gamnam Style de Corea del Sur, películas de Bollywood, etc. Aunque principalmente es la cultura estadounidense especialmente en música, películas y video juegos.

Previo a la Segunda Guerra Mundial la cultura “Mainstream” era netamente europea y la post guerra lo modificó.

- Sí, yo soy francés, hablo francés y estoy en Paris. Quiero decir la cultura éramos nosotros hasta la guerra. La cultura era europea, muy francesa en música y película, incluso en libros, aun cuando los norteamericanos eran muy buenos con Hollywood en los 40, la llamada Era Dorada. Es verdad que después de la guerra, y en especial desde los 80 con Blockbuster y la industria cinematográfica, con los best sellers en la editorial y videojuegos, está muy orientada a los Estados Unidos. Reino Unido todavía tiene algunos artistas pero son excepciones. Cultura, cuando hablas de algo que es global y consumido en todas partes, está muy orientada hacia los Estados Unidos.

Pero el punto importante es que es solo una parte de la cultura que consumimos. Puede que sea la única global pero en todas partes la cultura también es muy nacional. Entonces tenemos este “Mainstream” que es global pero en India las películas son en su mayoría de Bollywood. En China los programas dramáticos son mandarines. Y los mismo pasa con el K-pop (pop coreano), el J-Pop (pop japonés), el pop cantones en Hong Kong y lo mismo con las Telenovelas en América Latina o las de los países árabes que son completamente distintas a las que tienen ustedes.

¿Los miembros de otras culturas se acomodan o transforman para poder formar parte del “Mainstream”? Pienso en Shakira y como cambió para ingresar al mercado norteamericano.

- Es verdad que aunque todavía siga cantando en español, Shakira canta en español, inglés y algunos otros también, pero se trata del lugar donde trabajas. Es triste que puedas ser exitoso en Argentina cuando quieres ser un artista argentino, o en Colombia cuando quieres hablarle a los colombianos, pero quieres llegar a toda América Latina tienes que ir a Los Ángeles o a Miami. Es bizarro y nada agradable que tenga que ser así. Pero: ¿por qué ocurre? Es porque LA o Miami son muy diversas, lugares donde los grupos pueden crecer más fácilmente que en otros. Hay excepciones como Los Fabulosos Cadillacs en Argentina o Bunbury, que es español, o Calle 13, el cantante Rene que es de Puerto Rico pero muy latinoamericano. Tenemos la película Diario de Motocicleta, con Gael García Bernal, que es un mix de actor mexicano, con director brasileño, producción argentina y música uruguaya. Ahí tienes un producto casi latino pero son muy raros. Es importante para Argentina poder proteger su cultura pero tiene que hacerlo de manera inteligente, sobre todo en época de globalización.

Argentina parece diferenciarse del resto de América Latina en que las raíces indígenas parecen no ser tan fuertes como en el resto del continente. ¿Genera esto una frontera con el resto de los países?

- No hay límites para la cultura. Límites entendidos como ese lugar donde se necesita pasaporte o visa. Por lo tanto no existen salvo en China o Irán o Cuba porque no puedes comunicarte. Pero si no tienes límites tienes fronteras. Esto simboliza una frontera que se da desde el lenguaje, la historia, el territorio que vives, la esfera de control en la que vives. Entonces me atrevo a decir que no hay límites en Argentina pero hay fronteras que explican que la cultura no se comunique bien con la de Brasil, con la de Chile, de la que no están muy alejados, o la de España o Europa de la que si están alejados.

Pero, por ejemplo, en Francia: ¿hay interés por la cultura de otros lugares?

- Creo con la Internet es posible tener más de otras culturas. Hay gente en Silicon Valley que dicen que se generará una conversación global, que todos se unirán, que las fronteras no serán importantes, que el lenguaje no es esencial y que la cultura se mantendrá y no puede uniformizarse. Yo no creo eso. Pase los últimos 10 años viajando por más de 50 países y donde quiera que vayas podrás ver como internet es diferente en cada lugar, está muy fragmentado. En Internet no tienes esa conversación global. Tienes una que está muy fragmentada y que se une primero por el lenguaje, luego por el territorio pero también por tu comunidad. Si le gusta, por ejemplo, la música de la India, puede gustarte en cualquier lugar del mundo. Y también hay gente en Europa o USA a los que le gusta la cultura argentina, ya sea porque tienen algún antecedente que los una con Argentina o porque les gusta la música, la actitud. Es posible hoy si realmente creas las herramientas y bien contenido, existir en el mundo aun cuando el “Mainstream” es muy estadounidense y es muy difícil cruzar las fronteras que existen en la cultura.

¿Existe una intencionalidad detrás de que USA sea el “Mainstream”?

- Como mínimo es verdad que el objetivo del gobierno, del congreso, del Departamento de Estado es promover las industrias del cine, videojuegos y música, y lo hacen con un montón de dinero público, cosa que normalmente no sabemos. Creemos que USA es libertad de mercado pero no es verdad. Tienes millones de dólares gastados en la promoción de la cultura. Pero al mismo tiempo, todos los países lo hacen. China lo hace. Entonces es cierto que los Estados Unidos lo hacen, pero Argentina también podría hacerlo. Es una cuestión de política cultural. Creo realmente proteger tu cultura, hacer más cultura, ayudarla con dinero público, pero al mismo tiempo cerrar tus límites, estar fuera de la globalización y de la digitalización como algunas veces el modelo los Kirchner plantea no es la solución. No vas a ser más fuerte si estás solo. Vas a ser más fuerte si proteges tu cultura pero también abriéndote a los otros y tener una cultura fuerte, que significa tener gran creatividad, buenos artistas, algunos impuestos para ayudar la industria cinematográfica y mantener a tus artistas en casa.

Hizo referencia un par de veces a los videojuegos, una industria principalmente americana aunque hay algunas bases importantes en Japón por ejemplo.

- Hay empresas independientes en muchos países. En Europa tenemos industria en Suecia, Dinamarca, en Francia Ubisoft. Los japoneses tienen Nintendo y algunas producciones de Sony. Pero es cierto que USA es terriblemente poderoso con Activision y Blizzard. Hay que recordar que hoy para lanzar un videojuego, como por ejemplo el nuevo Call of Duty que cuenta con Kevin Spacey, cuesta millones de dólares. De hecho cientos, muchas veces doscientos o trescientos millones de dólares. Entonces necesitas toda una industria por detrás de eso. No es algo pequeño e independiente. A partir de eso es la verdad que no muchos países tienen la capacidad, el poder y la infraestructura para lanzar un juego así, que fue desarrollado por años, que es terriblemente complicado de hacer y de vender y poner en mercado. En los Estados Unidos tienes todo eso. Tienes la independencia, la creatividad, la habilidad de estar al límite, tomar riesgos, experimentar.