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Cuánto tiene que ver Mendoza con lo que hace el robot Philae en el cometa Rosetta

Ingeniero electrónico , gerente de operaciones y mantenimiento de la estación de seguimiento de satélites de la ESA en Malargüe.

 El módulo Philae Lander "aterrizó" con éxito sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko–a más de 500 millones de kilómetros de la Tierra– tras abandonar la sonda no tripulada Rosetta, que inició su travesía hace una década con el objetivo de estudiar esos cuerpos celestes.

 Diego Pazos, ingeniero electrónico, gerente de operaciones y mantenimiento de la estación de seguimiento de satélites de la ESA en Malargüe, dialogó con MDZ Radio en el programa After Office.  

¿Cómo es esto de sentirse los mecánicos de un Fórmula Uno?


- El proyecto de Rosetta es fantástico, donde la estación de seguimiento de satélite de la ESA cumple un rol muy importante: Es la estación principal de comunicaciones con la sonda Rosetta y el robot Philae casi la mitad del día. Nuestro trabajo consiste en preparar ese vehículo de Fórmula Uno para que el piloto lo pueda manejar sin ningún tipo de inconveniente.

Es impresionante las estaciones de la ESA: Una en España, otra en Autralia y la tercera acá, en Argentina...Volvemos a ser noticia desde un rubro llamativo.

- Argentina es pionera en el espacio, a nivel de Latinoamérica. Es el país de Latinoamérca que más desarrollo tiene de la industria aeroespacial: Muchos lanzamientos de satélites, el lanzamiento de un satélite como es el ARSAT -desarrollado en Argentina, más allá de que fue con aportes extranjeros- y como tercera pata, está la ESA que eligió a Argentina para poner la tercera estación de espacio lejano que cierra y complementa su red de seguimiento de sondas espaciales en todo el sistema solar. Argentina se ha transformado en un lugar donde se trabaja mucho de esto.

¿Estos satélites qué trabajo permiten?

- La Agencia Espacial Europea tiene muchas misiones en curso, nosotros desde Malargüe damos soporte de comunicaciones para las sondas de Marte, de Venus y de Rosetta, también a algunas misiones de NASA también a Curiosity. En definitiva, tenemos mucho trabajo. Nosotros somos ingenieros y técnicos formados en el país, la mayoría en Universidades públicas. Como contrapartida, la ESA le da a Argentina la posibilidad de usar un 10% del tiempo de la antena, por un convenio, con lo cual en poco tiempo científicos argentinos podrán usar la estación para proyectos de investigación locales.

Seguimos subiendo escalones, de la mejor manera.

- Totalmente. Yo trabajo en la industria del satélite hace más e 15 años, conozco 50 personas que trabajaron en ARSAT, el mercado es pequeño, pero está creciendo, somos pocos los que trabajamos en esto, pero hay gente nueva que se está sumando. Es un mundo fantástico, invito a los jóvenes que están estudiando ingeniería que le echen un vistazo, porque hay mucho para hacer y mucho para aprender.

¿Es muy sacrificado?

- Yo hace tres años que estoy en Mendoza y me encanta estar acá, así que tan sacrificado no es. El equipo de trabajo son todos mendocinos (salvo yo), nos costó mucho armar el equipo, porque el que estudia en la provincia termina yéndose a BUenos Aires o a otros países porque es donde está el trabajo. Esto agrega un lugar donde se puede trabajar.

¿Cuánta gente trabaja con vos?

- Somos muy pocos, 12, de los cuales la mitad trabajamos en la técnica, nos ocupamos de que la estación trabaje las 24 horas todos los días del año.

Es algo que sale de lo común y uno intenta imaginarlo, pero es un rubro difícil de imaginarlo...

- Es como todo, nosotros nos hemos tenido que entrenar en cosas muy específicas y difíciles, que implican que la rampa de aprendizaje sea bastante inclinada. Después hay que mantenerse actualizados, porque la tecnología avanza a pasos agigantados, aunque el rubro del satélite no tanto, porque es más conservador: Vos no podés cambiar una tecnología que tiene un impacto en una zonda que se lanzó hace 10 años: Rosetta es el caso, se lanzó en 2004 y recién recién ahora llegó a lograr su primer objetivo, que es desplegar un laboratorio sobre un cometa que está a 25 minutos luz de distancia

¿Te planteaste alguna vez ser astronauta?

- No, hay que estar totalmente loco para subirse a ese aparato. No lo haría nunca, ni se me cruza por la cabeza, el solo hecho de alejarme de mi hija, me frena de cualquier cosa. Aparte a mi me gusta mucho la música y en el espacio no se puede escuchar, porque las ondas mecánicas no se propagan, sería imposible sobrevivir en ese hábitat.

Es bueno masificar estas noticias...

- Seguramente, porque hay gente de Mendoza que no tiene idea que esto está acá. Cuando se inauguró la estación no tuvo mucho impacto, el año pasado se lanzó una sonda muy importante y tampoco tuvo impacto, esto es muy groso y que nos permita difundir lo que se hace acá es una oportunidad para difundir esta estación que es la más importante y la más moderna de América del Sur.

¿Hay algo técnico por lo que debe estar en Malargüe?

Porque se necesita un espectro radioeléctrico con poca contaminación, no es bienvenida una ciudad con torres de celular, ni con radares cerca o radios de enlaces en nuestras frecuencias. Eso por un lado, además, se ha buscado un lugar que tenga cierta protección de aislación de las ondas electromagnéticas y la antena está instalada prácticamente en un valle rodeado de volcanes, además altura, factibilidad de comunicaciones y acceso, una ciudad con servicios, ni muy grande ni muy chica, pero lo más importante es la voluntad a nievel Estado: Malargue, la Nación, el Gobierno Provincial hicieron mucho para que esto esté acá.

Producción: Ana Saldaña y Verónica Colla.