"Es mejor que te recuerden por buena persona antes que por Reina"
Wanda Kaliciñski representó a Las Heras y Evelyn Minet a San Martín, el año pasado. Las dos aseguran que hay un antes y un después en sus vidas, luego de que fueron elegidas como Reina Nacional de la Vendimia y Virreina Nacional de la Vendimia, respectivamente.
Durante las semanas de convivencia con las candidatas 2013, disfrutan cada momento de manera especial. Ansiedad, melancolía, un poco de tristeza, paz... son muchos los sentimientos que, dicen, se encuentran entremezclados. Lo cierto es que las chicas se van despegando poco a poco de los atributos y de las actividades vendimiales.
Ambas frescas y a la moda, de vestidos largos y coloridos, visitaron las redacción de MDZ acompañadas por los custodios reales, que llamaron la atención de los periodistas. "¿Quiénes están allá adentro?", preguntaban, refiriéndose a una de las salas de entrevistas. "Ni que fueran presidentes", dijo otro.
Con miradas cómplices, risas y gestos de compañerismo ambas se sumergieron en una charla que mostró la mezcla de sensaciones que atraviesan a pocos días de decir adiós a la corona.
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- ¿Qué rescatan de este año como reinas?
Wanda: En la columna de las alegrías, el balance es extenso. La verdad es que son muchas cosas. Este año se me abrieron muchas puertas. Cada reina sabe y elige que puerta abrir y utilizar. Son muchas las posibilidades que te da el reinado, y son muchos los contactos que te genera la Vendimia.
Siempre digo que este año madure para relacionarme con los demás. Me siento mucho más cómoda y segura a la hora de establecer un vínculo. Me sentía suelta, capaz y tranquila estando en New York con el embajador o estando en el barrio Flores, en el comedor de Doña Coca. Realmente conocí realidades totalmente diversas. El reinado me sirvió para asentarme como mujer y como persona.
- Este fue uno de los años que más viajaron ¿Se animan a contarnos algo de esas experiencias?
Wanda: Hice unos viajes espectaculares. A una semana de ser electa viajé a Honduras, jamás imagine que podía conocer ese lugar. Estuve unas horas en Panamá también, para la presentación de Cocal –organizadores de congresos de Sudamérica-. Para el día Internacional del Malbec estuve en New York, viajé con el ministro de Turismo –Javier Espina- y con el gobernador.
Hice varias veces San Pablo y Río de Janeiro, fui a Montevideo y también estuve en Chile. Por supuesto que junto a Evelyn viajamos por el país, Buenos Aires, Córdoba y Rosario.
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Wanda firma el mural de MDZ Online.
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- Fuiste veedora de la elección de Obama. ¿Cómo fue esa experiencia?
Wanda: Yo no fui como reina a Washington, dejé los atributos acá. Fue un viaje personal que me regaló el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, por haber ganado la corona. Así como a Evelyn desde el municipio recibió un auto, yo obtuve el viaje. Yo soy estudiante avanzada de abogacía, y la experiencia para mí fue sorprendente. Iba una comitiva de 109 personas desde Argentina, senadores nacionales, gobernadores -de Misiones, de San Juan- y otras autoridades. Estuve en medio de gente que sólo veo y conozco por los diarios. Me encantó porque sentí que aprendí un montón. Me sorprendí y me encantó conocer a una jueza cubana que asumió hace muy poco tiempo, la primera cubana que ingresa a la Corte Suprema de Estados Unidos.
- ¿Evelyn, creés que la virreina, a partir de Gisela Campos, ganó protagonismo?
Evelyn: Sí, yo creo que ella logró que la virreina tenga otra participación y a medida que pasaron los años se impuso la importancia de la virreina. Otra de las virreinas con gran personalidad fue Julieta Navarro. Nuestra función es acompañar a la reina y ocupar ese lugar cuando ella no está.
- ¿Cómo se llevaron cómo compañeras? El mito de siempre dice que las reinas y virreinas no se quieren...
Evelyn: Siempre tratamos de estar juntas, de ser compañeras. La verdad es que en el hotel nos llevábamos todos maravillosamente, pero siempre hay personas con las que la afinidad se da naturalmente, y nosotras no éramos del mismo grupo de amigas. Pero evento tras evento nos conocimos mucho y formamos una linda amistad.
- ¿Sentiste que tuviste protagonismo como virreina? ¿En algún momento te sentiste obviada?
Evelyn: Este año Wanda viajó mucho entonces me tocó quedarme para representar la Vendimia en la provincia y el país. Siempre me sentí cómoda, Wanda jamás me opacó, al contrario, siempre vivimos las cosas a la par.
- Pasaste de ser una chica tímida a disfrutar más y divertirte más. Eso es notorio.
Evelyn: Sí, la verdad que sí. Yo era una chica de 18 años que recién salía de la secundaria. Lo que viví fue un cambio muy grande: pasé de tomarme todos los días el micro para irme a la escuela a entrar a un mundo que desconocía. Indudablemente, esto me hizo crecer. Creo que el tema de la edad tiene mucho que ver, una chica de 18 años no tiene la misma experiencia que una que ya ingresó a la facultad.
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Evelyn deja también su dedicatoria en el mural de MDZ.
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- En el 2012 se produjo un hecho que marcó una bisagra en la historia de Vendimia: una reina departamental fue mamá y el intendente le permitió continuar con el reinado. ¿Qué piensan de esto?
Evelyn: Creo que se mediatizo mucho el tema. Su pueblo la acompañó y apoyó en el embarazo junto a su intendente y me pareció lo correcto. Al ser una reina departamental, puede seguir tranquilamente con sus actividades. Sin embargo, entiendo también a la gente más conservadora, a la cual no le podés imponer la imagen de una reina con panza: ya hay una imagen construída tradicionalmente.
Wanda: Bueno, pero eso no justifica nada. La gente tiene que acostumbrarse y adaptarse a los cambios. Tampoco se le puede imponer a una persona de 60 o 70 años el tema del matrimonio igualitario, pero ya es una realidad, y "se la tienen que bancar" (risas).
Evelyn: Somos chicas normales que tenemos derecho a hacer nuestras vidas y eso depende de cada una. En lo personal yo la apoyé, en un momento todos opinaban sobre si tenía que dejar el reinado o no. Me pareció genial que ella libremente decidiera. Si me hubiera pasado a mí, yo particularmente hubiera dejado para cuidar mi imagen, a mí y a mi niño. Por una cuestión de no exponerme. Pero no estoy en contra de que ella haya seguido, me parece bien.
Wanda: Cada reglamento municipal es totalmente autónomo. La provincia tiene el propio. Fuera de eso yo tengo una opinión como persona y mujer, y otra como Reina. Si sos Reina Nacional y te quedás embarazada, es difícil seguir. Te lo digo después de vivir el año que viví: no me podría haber subido a la cantidad de aviones que me subí. Sin embargo, está claro que el municipio no te obliga a renunciar, esa es una decisión personal.
- ¿En algún momento te replanteaste la decisión de haberte presentado para ser reina?
Wanda: Hay un tema: durante un año no disponés de tu vida. Particularmente dejé muchas cosas de lado y me costó. Yo soy hiperactiva y varío de actividades, y este año fue intenso pero en un solo ámbito, me aburre un poco hacer una sola cosa. Pero el resto me pareció muy bueno. No te voy a negar que hay eventos mucho más pesaditos que otros (risas). Lo peor se lo llevaron mis pies: ¡el dolor que he sufrido por andar tanto tiempo de taco alto, es tremendo! (risas). Hablando en serio, me gustó mucho todo lo que hice.
Evelyn: Negativo no tengo nada para decirte. Quizás, que dejé un poco de lado a mi familia y a mis estudios, pero los retomaré este año.
-¿Cómo viven la despedida?
Wanda: Es una mezcla de sensaciones, pero sabemos que es solo un año y es el tiempo justo. No hay cuerpo que aguante.
Tengo incertidumbre, porque voy a volver a sentarme a estudiar, a volver a ser Wanda. Fue un año que pasó rápido pero fue como que suspendí mi vida. Me da vértigo el tema: ¿podré retomar mi vida normalmente? Sin embargo, vengo paulatinamente haciendo el quiebre: en diciembre rendí una materia, retomé danza, de a poco me he ido aclimatando para que no sea tan duro el corte.
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Voy a extrañar a la gente que conocí durante este año, a Evelyn y a una gran amiga que conocí durante los viajes, ella me acompaño siempre y nos va a costar cortar el vínculo.
Evelyn: No te aguanta el cuerpo, ni la cara, ni el pelo. (risas). Lo más difícil es cuando te toca estar muchas horas parada, pasando frío, calor, hambre. A veces son muy largos los eventos, yo pensaba "el cuerpo no lo resiste". Yo más de un año no lo resistiría.
- ¿Cómo ven a las candidatas?
Wanda: Las chicas se esfuerzan por hablar y expresarse bien, eso está muy bueno porque las reinas somos, sobre todo, comunicadoras. Es sumamente importante. Y veo que es un grupo de chicas muy tranquilas, con buena onda.
-¿Qué les aconsejarían a las sucesoras?
Wanda: ¡Qué se compren unos zapatos buenos y cómodos! (risas). Es un año para disfrutar y que se pasa muy rápido. Les aconsejaría que sean buenas compañeras y buenas personas, porque eso vuelve siempre. La verdad es que me pongo repetitiva, pero es así: es un año que se te pasa volando, y es mejor que te recuerden por buena persona que por reina.

