Cristina no es una gran trabajadora
Beatriz Sarlo es una de las ensayistas y pensadoras críticas más lúcidas de América Latina. Dueña de una pluma filosa y un discurso igual de abrasivo, es de las que suele poner de punta los pelos del kirchnerismo. Sin vueltas, la odian de manera militante. Dedicada a un libro sobre el que por cábala se niega a dar pistas, no quita su ojo observador de la política nacional. Anoche, en el programa After Office de MDZ Radio, repasamos varios temas en un diálogo extenso con la ensayista. Fue muy dura con Cristina pero también lo fue con Mauricio Macri quien calificó de “recién llegado” que a su juicio no administra bien la Ciudad de Buenos Aires. Aventuró que De la Sota será candidato y tiene la presunción de que la presidenta prepara un cambio de sistema político, de régimen, que iría mucho más allá de un simple cambio constitucional. “No puedo asegurar que vaya a ocurrir, pero tenemos que estar atentos” dijo. Habló de Cobos y cree que una alianza con Binner y los radicales sería “sensata”. La perla de la entrevista: Sarlo piensa que la presidenta Cristina Fernández no es muy apegada al trabajo. El kirchnerismo le va a saltar al cuello por semejante afirmación.
-Logró construirse una coraza con aquel “Conmigo no, Barone…” ¿no?
-No es un momento que prefiera evocar. Más bien me gané muchos enemigos del kirchnerismo. Sin dudas hubo mucha gente que se sintió identificada con lo que había pasado esa noche, aunque después hubo ataques posteriores en ese mismo programa…
-El kirchnerismo puede pensar que en el mundo no son mayoría las democracias republicanas liberales. Hay países perfectamente respetables que tienen otros sistemas políticos, y otros nada respetables que también los tienen. En América Latina hubo tres cambios constitucionales en ese sentido: Venezuela, Bolivia y Ecuador. Los países del ALBA han hecho punta en liquidar las formas de una república liberal según fue concebida en los siglos XIX y XX. No me parece ajeno al kirchnerismo el tener esta fantasía, que además tendría la primera virtud de resolverles el problema de la sucesión. Esto es una hipótesis, no digo que suceda… Pero se puede presentar bajo grandes ideales utópicos de transformación…
-Nunca se presentan así las cosas. Se anuncian con más derechos, no con menos. La Constitución de Chávez –por ejemplo- dice que Venezuela es una república pluralista. De todos modos, en todos los lugares en que se hizo algo así en América Latina fue por referéndum. No sé si el kirchnerismo está en condiciones de ganar una consulta de este tipo. Lo que digo es que debemos estar atentos. Hay constituciones nuevas, tendencias y teorías que van en ese sentido. Algunas han sido necesarias. La de Evo Morales, por ejemplo. Pero no ocurra que nos levantemos una mañana con el mate y leamos la Ley de Medios, como ya nos sucedió en 2009. Nunca se argumenta en contra del derecho. Nadie diría “habrá menos libertad de prensa”. Con la Ley de Medios todos íbamos a tener más libertad de prensa y al último que había que cortarle la cabeza era a Magnetto. Pero usted no debe de haber visto los nuevos canales comunitarios… ¿no? Todos íbamos a tener voz y TV digital y transmitir en FM desde nuestra casa con nuestra radio. Lo que se ha multiplicado es la prensa gubernamental. La Ley de Medios no decía que íbamos a tener más prensa oficial y que Cristóbal López y Sergio Spolzki iban a monopolizar medios…
"Tiene que haber dos candidatos para ganarle a Cristina. No puede haber sólo uno… sería un contubernio… No me imagino una alianza entre el FAP y el PRO… eso le facilitaría las cosas a Cristina. Dirían “Acá está la derecha que quiere desterrar todos los progresos que ha tenido este gobierno”. Esos candidatos tienen que tener dominio territorial, en las provincias y en los municipios… porque ahora el gobierno se relaciona directamente con los intendentes…"
-Sí… pero muchos tienen una concepción que no es federal para ganar una elección. Lo analizan de manera pragmática. En el PRO dicen que les alcanza con buenos resultados o ganar en Buenos Aires y Santa Fe, un buen papel en Córdoba en alianza tal vez con De la Sota, mantener la Ciudad de Buenos Aires… y con eso llegar a la presidencia y desde ahí construir una fuerza federal…
-¡¡Qué fácil!! No piensan en lo que están diciendo. Miguel Del Sel sacó en Santa Fe los votos que obtuvo con el apoyo del peronismo no kirchnerista. Cuando el peronismo tenga su candidato, eso se acaba. Aquel es el pensamiento que tiene el PRO producto de su inexperiencia. Realmente creen que si gobernaron Boca pueden gobernar una provincia y no es así… ni siquiera una de 200.000 habitantes. ¿Le van a ganar a De la Sota en Córdoba?
-Hablan de alianzas…
-En ese caso el candidato a presidente va a ser De la Sota, ¡O acaso es tonto! Y le va a decir… “No… como vos fuiste al cabaret… y tu socio es Caputo y hacés torres fuera de todo código de edificación en la Ciudad de Buenos Aires, te voy a dar mi turno…” ¿Es tonto De la Sota? Puede que no tenga prejuicios ideológicos en aliarse a Macri pero de ninguna manera le va a abrir la puerta a un recién llegado que lo único que hizo fue gobernar de manera mediocre la Ciudad de Buenos Aires. Tal vez sí el PRO pueda ganar en la Capital, pero no en una presidencial. Si se presenta Binner, a Macri le sería muy difícil ganar en la Ciudad. ¿Y en la provincia de Buenos Aires? ¿Cómo van a desplazar al peronismo? Si Scioli corre va a ser muy difícil ganarle…
-Eso depende también de los intendentes. Los caciques bonaerenses son muy veleidosos… Muchos tienen la traición a mano…
-Son veleidosos pero no estúpidos. Se van a ir detrás de Scioli y los más aventureros lo harán con Sergio Massa.
-¿Se puede gobernar el país sin el peronismo?
-Yo pienso que el próximo presidente puede ser del PJ. No es lo que deseo… pero puede ser… Tal vez quieran darle un lugar a Macri entonces… pero no va a ser en el viaje presidencial. En ese ticket, no va… ¿En nombre de qué alguien del PRO puede pensar que De la Sota, o Scioli o Massa les van a abrir el camino a la presidencia?
-No… Lo que hay es un escenario del socialismo con la UCR, el peronismo opositor, el PJ federal, el PRO, el no kirchnerismo por el otro, y el PJ en sí…
-Ése es el escenario y Scioli va a ir o con el kirchnerismo o en el no-kirchnerismo. Creo que algunas personas tienen que lavarse la cabeza con agua fría, ponerse los ruleros y esperar a que se les seque el pelo. No puede ser que el país esté en manos de aventureros…
-Pero a Macri le va bien con los ciudadanos de Buenos Aires… ¿o no?
-Tendrá un 40 % de popularidad. Pero no conozco a jefes de gobierno porteños o a gobernadores de Buenos Aires que hayan pasado a ser presidentes. En general vienen de provincias más chicas. Además, Macri es una persona que cualquiera que pasa por al lado le da un cachetazo… Habló de Redrado, que se iba a pintar de amarillo y el otro Salió y dijo que era PJ hasta de cuna… Macri no tiene imagen de político para los políticos.
-¿Qué piensa de Cobos?
-Puede tener su “come back”. Depende del radicalismo… Si tiene ganas de irse con Macri podrían armar algo.
-Pero Cobos lo prefiere a Binner…
-Eso sería más sensato. Estamos cansados de alianzas monstruosas. Sería sensato que una persona de la democracia decidiera aliarse con Binner y no con un grupo de recién llegados a la política como es la gente del PRO.
-¿Cómo la ve a Cristina para conducir en este tramo tan complicado, con una economía tan difícil y elecciones de pronóstico muy duro a mitad de mandato?
-Hace demasiadas cosas mal. Y además no es una gran trabajadora como era Néstor, que trabajando era imbatible. Concentra mucho las decisiones, hasta las más nimias, y por otro lado no es una gran trabajadora. Va a tener que ponerse las pilas y trabajar mucho. Puede hacerlo, si quiere…
-Se habla mucho de la división del país… hay familias, amigos, que se pelean por la política. ¿Puede haber reconciliación después del kirchnerismo?
-La hubo después del “rosismo”. La Hubo después de que desalojaron a Yrigoyen y a Perón. Yo no dramatizaría tanto. Los argentinos tendemos a hacer discusiones que después nos impiden ir al mismo casamiento. Pero la Argentina tuvo una guerra civil en el siglo XIX donde las elites se degollaron entre sí y hubo reconciliación muy rápida después de la caída de Rosas. No me parece bien el estilo político argentino. Preferiría un país donde se pudiera convivir. Colorados y Blancos eran enemigos mortales en las guerras del Uruguay pero nunca se maltrataron tanto como los políticos hoy en la Argentina, y eso se traslada hacia abajo, a los ciudadanos. Además, hay que ser cuidadoso con lo que se dice. No se puede decir en setiembre que es maravillosa una movilización de caceroleros que llevan carteles con leyendas “Cristina morite bestia asquerosa” y después rasgarse las vestiduras porque lo silban a Kicillof en Buque Bus.
-Es una cosa, o es la otra…
-¡Claro! A mí esos caceroleros de setiembre no me gustaron nada y lo escribí y fui muy perseguida por eso. Pero tampoco me voy a desgarrar las vestiduras por Kicillof. El es un ministro y sabe que no puede tener la misma vida privada que el verdulero de la esquina de mi casa. Ni siquiera yo, que soy “nadie” puedo hacerlo, porque si voy en el transporte me clavan los ojos. No me gusta, pero pasa cuando sos una persona pública.
-¿Cree que el kirchnerismo tiene la potencia de captar jóvenes intacta, como ocurrió con la muerte de Néstor en 2010?
-Creo que tienen esa potencia. Han hecho muchas cosas. No soy de las personas que dicen que repartir tres millones de computadoras está mal. Está mal hacerlo como lo hicieron, a la bartola. Hay que repartirlas en la primaria como dicen los expertos y no en cuarto o quinto año del secundario. Eso gana voluntades, pero no está mal. No pienso que la gente se deja comprar. Si hubiese tenido 16 años y la imposibilidad de acceder a una computadora y me dan una, hubiese dicho “este gobierno piensa en mí”.
-¿Qué tenemos en común con Venezuela, Irán, Ecuador o Bolivia? ¿Estamos bien jugando ese partido?
-Argentina tiene que tener un lugar en América del Sur. Ahora… si quiere ir a otro lado… Éste es un país de tercera categoría. No vamos a saltar del Río de la Plata a Bruselas. No es así. Comparando con Brasil, Argentina no existe. Brasil es en serio un país grande y piensa en función de Europa, África… Asia… es un “BRIC” auténtico: Brasil, Rusia, India, y China, que son los grandes países emergentes. Argentina no es eso. Es sojero como Venezuela es petrolera. Yo trataría de tener relaciones estrechas con América del Sur, y colgarme de Brasil.
-Sí… tal vez mi visión es muy sesgada por la profesión… me molestan las relaciones con países donde no hay libertad para expresarse.
-Yo también trabajo por la libertad de expresión… es un valor fundamental e inclaudicable. Pero cuando uno hace relaciones internacionales tiene que señalar esas cosas, pero no pueden ser el eje central porque sino ningún país democrático del mundo tendría relaciones con China.
-¿Hacia dónde va la Argentina?
-No lo sé. Yo suelo puedo dar pistas, algunas hipótesis muy chiquitas… En verdad no lo sé.