Ese bicho que puede arruinarte la vida y del que vos te negás a saber más
En Twitter @vgordillo2011
El titular del Instituto Nacional de Parasitología Dr Mario Fatala Chaben, Sergio Sosa Estani, dijo que Mendoza debe seguir trabajando para lograr interrumpir la transmisión vectorial del Chagas, es decir la que se da por intermedio de la vinchuca. Seis provincias lograron este estatus internacional y dos más están siendo analizadas, mientras Mendoza continúa entre las consideradas en riesgo.
El magíster en Salud Pública e investigador del Conicet, explicó en comunicación telefónica con MDZ la realidad de esta enfermedad en Argentina, los controles que se realizan para detectar a los infectados y los desafíos que aún tiene el país.
- La situación del control de Chagas en Argentina ha marcado progresos sustantivos desde la creación del Programa Nacional de Chagas en 1962, si uno considera las tres principales vías de transmisión de este parásito: la vectorial, la que se produce a través de la sangre -que incluye transfusiones no controladas y el trasplante de órganos- y la vía congénita. Actualmente la cobertura del control de la sangre a transfundir es prácticamente del 100 por ciento en todo el país, esto permite considerar que esta forma de transmisión está interrumpida. En cuanto a los transplantes hoy existen protocolos que estudian tanto al receptor como al donante y que brindan seguridad. Con respecto a la transmisión vectorial, en la actualidad tenemos un 70 por ciento del territorio continental con paisajes y ambientes donde se describió la presencia del vector. En términos continentales va desde el sur de Estados Unidos hasta el sur de Argentina y Chile. En Argentina va desde el extremo norte hasta el norte de Chubut, allí se podía encontrar una vinchuca capaz de transmitir el parásito.
Las acciones del programa de control han logrado hasta el momento que seis provincias hayan alcanzado la interrupción de la transmisión vectorial, estas son: Jujuy, Neuquén, La Pampa, Río Negro Entre Ríos y Misiones. Este estatus se logra con evaluaciones internacionales y dos provincias van a ser evaluadas este año, que son San Luis y Santa Fe, mientras La Rioja y Catamarca tienen grandes avances, que también están siendo evaluados.
|
El investigador señaló que las provincias trabajan en forma coordinada.
|
- Según los datos del Programa Nacional de Chagas Mendoza está considerada como de alto riesgo por la transmisión vectorial.
- Mendoza, por una cuestión geográfica, históricamente es una provincia que tiene presencia del vector por lo cual el programa debe actual haciendo la vigilancia de la presencia del mismo e interviniendo con la aplicación de insecticida, cuando se ve mucha presencia del vector. Los efectores de aplicación de insecticida pueden ser municipales o provinciales y dependiendo de los lugares, a veces la Nación hace asistencia. Todas las provincias son evaluadas anualmente y Mendoza debe seguir trabajando para ingresar a la instancia preliminar de interrupción, que es lo que denominamos instancia de consolidación, para luego pasar a la certificación de la interrupción. Qué significa esto: tener índice de infestaciones bajos, no tener notificación de casos agudos y que la prevalencia de infección en los niños sea menos del uno por ciento, y que si hubiera un niño infestado sea por transmisión congénita, es decir que lo haya adquirido durante el embarazo, porque su mamá era portadora. La provincia de Mendoza se encuentra entre las que están trabajando para lograr estas instancias, camino a la interrupción. Es importante tener en claro que los representantes de todos los programas provinciales se reúnen una vez por año para evaluar, generar cooperaciones, definir las necesidades de refuerzos. Es importante saber que no están solos ni son los únicos responsables, sino que hay una interacción en este sentido.
- ¿Cuál es la situación de Argentina respecto del resto de los países de Latinoamérica?
- Existen cinco iniciativas en el continente: la del Encosur, la de los países andinos, la de los países con región amazónica, la de Centroamérica y la de México. La más antigua es la del Encosur, que fue una propuesta de Argentina y Brasil en 1991, que vienen trabajando en forma coordinada. Los países que lograron la interrupción de la transmisión vectorial -cada uno lo hace con la especie predominante que en el Encosur es Triatoma Infestans- fueron Uruguay, Chile, Brasil en los 19 estados donde circula Triatoma Infestans, aunque tienen otras especies que están transmitiendo. También Paraguay logró la interrupción en los departamentos del oriente y Bolivia en tres departamentos o provincias, como le decimos nosotros. Argentina logró interrumpir la transmisión vectorial en 6 provincias, que son las que nombré anterioremente, dos que van a ser evaluadas este año y las otras están trabajando. Por ejemplo, Santiago del Estero ha tenido progresos muy significativos y está solicitando una evaluación internacional, porque considera que por los indicadores ya no tendrían transmisión en tres departamentos del sur.
|
Sosa Estani dijo que hoy no se puede evitar la transmisión congénita del parásito.
|
- Además de la transmisión vectorial -a través de la vinchuca- la congénita también es importante. ¿Cómo se trabaja en ese sentido?
- Hoy no tenemos herramientas técnicas para prevenir la ocurrencia de la transmisión congénita, porque los medicamentos disponibles no se pueden usar durante el embarazo, entonces no tenemos formas de evitar que ocurra la transmisión de una mamá portadora a su hijo que se está gestando. Pero sí tenemos un procedimiento, porque así como es obligatorio controlar a todo donante de sangre y de órgano es obligatorio controlar a toda mujer embarazada para que la madre esté saludable y tenga un hijo saludable. En esos controles -entre otras infecciones que se transmiten congénitamente- se estudia la infección por Chagas. Si la mamá es portadora debe entrar en un sistema de atención, sus otros hijos deben ser estudiados para ver si ocurrió la transmisión congénita y no fue detectada y el recién nacido es sometido a controles para ver si adquirió la infección. Si alguno de los hijos es detectado con la infección recibe el tratamiento.
|
Triatoma Infestans, la vinchuca que hay en el país.
|
- Según los datos del Programa de Chagas hay un millón y medio de enfermos en Argentina. ¿Cómo están distribuidos en las provincias?
- La distribución de estas personas infectadas es muy variable, no tiene una constante que nos permita decir las provincias del NOA, versus del NEA, versus las del Centro o las Patagónicas. Uno tiende a suponer que las provincias con mayor presión histórica de ocurrencia de transmisión vectorial son las que tienen la mayor cantidad de personas infectadas. Aunque hoy se este controlando, hay adultos que se infectaron cuando eran niños, entonces la situación que hoy vemos de personas infestadas, no necesariamente habla de la ocurrencia de la transmisión en este momento, sino que puede ser una cosa del pasado. El principal factor tiene que ver con cuánto se estuvo controlando la transmisión vectorial en el pasado reciente y en el pasado-pasado. En ese sentido, las provincias del NOA y el NEA son las que tienden a concentrar la mayor cantidad de personas. Sin embargo, aunque hubiera provincias que hace tres décadas vienen con intensas acciones, como Jujuy, tiene un factor que es el de las migraciones internas y de los países vecinos, que puede generar la presencia de personas infectadas. Con esto quiero decir que la distribución de las personas está determinada por un fenómeno histórico de los niveles de control que ocurrieron en cada provincia, pero también por una dinámica de migración.
- ¿Cuáles son los mecanismos que están marcha para tratar de detectar a estas personas que están infectadas?
- Para prevenir la transmisión se estudian alrededor de un millón de donantes por año en Argentina, entonces ahí hay una oportunidad muy importante de que las personas sepan que están infectadas por Chagas u otra infecciones. Se hace el control pre natal de alrededor de 800 mil mujeres por año, por ende es otra oportunidad muy importante para que las personas sean detectadas y entren en el sistema de atención. La otra forma de detección activa es lo que llamamos tamizaje serológico de la población infantil, que se realiza desde los programas provinciales en escuelas o en centros de salud, esto tiende a ser más en áreas rurales. Por esa estrategia se estudian en Argentina, en promedio, 80 mil niños por año, que es la oportunidad de ser diagnosticados y tratados, si se confirma la infección. Fuera de esos grandes procesos del sistema sanitario argentino, están las consultas, la sospecha clínica del médico que pide puntualmente el estudio del paciente en el consultorio. Todos estos mecanismos dan oportunidad a los cuidadanos argentinos y extranjeros, que viven en Argentina, de ser diagnosticados. Y si son diagnosticados los tres subsistemas deben dar respuesta, es decir no es sólo responsabilidad del sistema público, las obras sociales y las pre pagas deben dar respuesta a sus afiliados, a las personas portadoras del parásito.
- ¿Cuál es la inversión que hace la Nación y cuál es la asistencia que brinda a las provincias?
|
Para Sosa Estani, la comunicación es una parte fundamental del programa nacional.
|
- La Nación tiene la obligación de interactuar con las provincias y en forma conjunto conformamos el programa nacional. El Ministerio de Salud de la Nación tiene el rol y la responsabilidad de coordinar, normatizar, apoyar en capacitación y en el suministro de algunos elementos esenciales, como los medicamentos, insecticidas, los reactivos para el control de donantes de sangre, de mujeres embarazadas y para el estudio serológico de los niños. Refuerza con medios de movilidad, máquinas para aplicar los insecticidas y provee elementos de capacitación y para la comunicación social. Las provincias también hacen su inversión, tienen equipamiento y elementos de comunicación social.
- Usted habla de comunicación, pero en Mendoza una parte de la sociedad está convencida que esta es una enfermedad superada. ¿Por qué cree que pasa esto?
- Puede ser un efecto del propio proceso del control, no es lo mismo la situación del riesgo de Argentina en los años 60 que el de la actualidad, aparecen generaciones nuevas que viven con sus padres que vieron el riesgo de infección, pero hoy no lo ven de la misma forma, porque el control progresó. Pero puede deberse también a una falta de estrategias de comunicación para la información. En ese sentido, desde el programa nacional el año pasado se instauró por primera vez el componente de comunicación social, entonces así como hablamos de la vigilancia de vinchuca, de diagnosticar a las personas se incorporó con la misma fuerza el componente de la comunicación. Eso fue acompañado por la creación del Día Nacional por una Argentina sin Chagas, que es el último viernes de agosto de cada año. Todos los años se deben realizar una serie de actividades, para que el viernes sea como el día de mayor posicionamiento en la agenda. Esto no da una solución de fondo, pero si mantiene la temática en la agenda social. En esta actividad, si bien hay un liderazgo del programa nacional invitamos a todos los actores sociales de la Argentina a que hagan algo y la expectativa es que año a año se vayan sumando. Técnicamente se opta por elegir un tema para que sea fuerte, este año fue el control de la transmisión congénita.
- La Nación anunció que se elaboraría en el país el medicamento contra el Chagas. ¿Cómo fue este proceso?
|
La desinfección en las viviendas donde hay vinchucas es fundamental.
|
- Lo que ocurrió en Argentina es que frente a la crisis de acceso al medicamento se venía discutiendo con varios sectores la necesidad de poder aportar en la producción del medicamento, para hacer una solución para el país y una alternativa para la región. En este sentido, un laboratorio nacional privado ha asumido la responsabilidad y el riesgo de producirlo a nivel nacional. Esto formó parte de una mesa de discusión de un consorcio que fue convocado por el Ministerio de Salud con este objetivo, lo que le interesaba al sistema sanitario es que se produjera en el país. El sector privado suele tener mejor instaladas las capacidades de gran escala de producción rápida, entonces finalmente derivó en que un laboratorio privado asumió este riesgo y responsabilidad. Hoy es una solución real para Argentina y para el resto del continente y otros.
- Otro avance que se anunció fue que la Universidad de la Plata, junto con un consorcio científico internacional, descifró el genoma de una de las vinchucas que transmite el parásito, aunque no es el tipo que está en el país, sino el que circula en Venezuela. ¿Este descubrimiento sirve en la lucha contra el Chagas?
- Sirve y mucho. El avance tecnológico en las últimas décadas ha mostrado la extrema utilidad que tiene como herramienta el mapa genético de todos los seres vivos. El hecho que se describa el mapa genético de una especie, no limita la utilidad del conocimiento en investigaciones derivadas en busca de medicamentos, insecticidas. De hecho también está descrito el genoma del Tripanosoma Cruzi, el parásito. Fue descrito en una cepa y linaje específicos, sin embargo esa descripción es útil para cualquier especie. Lo mismo ocurre con la vinchuca, una de las razones que se haya hecho en el Rhodnius prolixus es que es menos complejo que los otros. Lo que se buscan son aquellos componentes que son repetitivos y que sirven para cualquier tipo de vinchuca.