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"Le sugerí a Fayad que hiciera una banda con todos los intendentes"

El primer cónsul honorario de Austria en Mendoza.
Federico Kahr nació en Austria y a los cinco años llegó a Mendoza. Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Federico Kahr nació en Austria y a los cinco años llegó a Mendoza. Foto: Pachy Reynoso/MDZ

En Twitter: @GemaGallardo

Austria es uno de los países más ricos del mundo, con el porcentaje de desempleo más bajo de los 17 países de la Eurozona. Ha sido el lugar de nacimiento de muchos famosos artistas como Gluck, Mozart, Wolf, Johann Strauss, Gustav Klimt y Friedensreich Hundertwasser, entre otros.

En nuestra provincia la comunidad austríaca alcanza las 150 personas, quienes desde febrero de 2011 tienen por primera vez un cónsul honorario en Mendoza: Federico Kahr, un ingeniero civil que fue traído a estas tierras cuando tenía sólo cinco años.

"Ser cónsul honorario es una gratificación que me da mi país por ayudar a algunos compatriotas que tuvieron problemas en esta provincia, principalmente a los andinistas. No olvidemos que Austria es un país que está en los Alpes y las cosas que más destacan a los austríacos es el amor a la montaña. Son los principales medallistas de los juegos olímpicos de invierno en lo que respecta a deportes de nieve. Pero desafortunadamente algunos de los que vienen tienen problemas… El principal es el idiomático ya que aquí hay pocas personas de habla alemán. Entonces se me ha pedido la intervención en eso. Y el otro inconveniente que tienen los turistas son los hurtos, ya que quedan indocumentados", le comenta Kahr al equipo de MDZ en una lujosa oficina ubicada en el edifico Premium Towers de la capital mendocina. Además, comentó que para la inauguración de la misma vino una orquesta integrada por intendentes austríacos y de ahí le propuso a Víctor Fayad que arme una con los caciques mendocinos.

-¿Qué réditos le da este título?

-El título se le otorga a una persona distinguida que no recibe ningún tipo de bonificación. Damos más ayuda que otra cosa. No tengo ningún tipo de beneficio. Puede servir para tener mayor relación pública, para que vengan ustedes y me entrevisten. Lo que me ha permitido hasta ahora es recibir invitaciones para concurrir a eventos.

El intendente de Capital dirigiendo la orquesta Tirol.
-¿Desde cuándo ocupa este puesto?

-En 2010 fui designado como cónsul en Austria y recién en febrero de 2011 fue aprobado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en Buenos Aires. Es la primera vez que a alguien en Mendoza se le da este cargo. Cuando hicimos la inauguración del consulado, en octubre del año pasado, vino un conjunto musical de 32 músicos, todos alcaldes de Tirol. Esta gente se quedó encantada por la aceptación con la que fueron recibidos. Es más, hasta el intendente Víctor Fayad de Capital los dirigió. Yo le sugerí a él que hiciera una banda con todos los intendentes de Mendoza.

-¿Qué cantidad de austríacos viven en Mendoza?

-Somos una comunidad chica, aproximadamente unas 150 personas. Pero no todos son nacidos allá. La ciudadanía austríaca se obtiene por herencia de sangre, entonces hay muchos que lo son por adopción. También ocurre que muchos hijos de austríacos quieren tomar la ciudadanía pero como sus padres eligieron por algún motivo la argentina, perdieron la nuestra.

-Recién comentó que llegó a los cinco años al país, ¿cuántos años tenía cuando regresó por primera vez a Austria?

-La primera vez que volví fue en el ‘74 cuando tenía 30 años. Si me va a preguntar si me gustaría vivir allá le voy a contestar que no, porque me he criado acá, tengo a mi familia en esta provincia y adaptarme a la vida de allá sería difícil a esta altura. Creo que me sentiría extraño.

-¿Cómo afecta la crisis europea a Austria? Enterate mirando el clip.

-¿En qué idioma hablaban en su hogar una vez instalados en Argentina?

-En mi casa hablábamos en alemán y lo perfeccioné en el Instituto Goethe. El español lo tuve que aprender forzosamente. Tal es así que en lugar de ingresar a la primaria con cinco años, lo hice con siete. Todos mis compañeros eran menores que yo y fue sólo por problema idiomático.

-¿Qué costumbres austríacas siguen respetando en su hogar?

-Seguimos respetando varias... Por ejemplo, mi señora adoptó la repostería austríaca, no lo explota comercialmente, solo para agasajar al círculo familiar y amistoso. Y la otra costumbre es en las pascuas. Se pintan los huevos duros y después se rompen. También tengo un molde de mi bisabuela, que ya no se conoce ni siquiera en Austria, que es un cordero que se hace en masa y que tiene pequeños corderitos. Es algo muy tradicional. Los dos embajadores que han venido a Mendoza se han quedado encantados de que alguien guarde aún ese molde.

-¿Cómo vivió la última dictadura militar argentina?

-Yo me recibí en el ‘72 y en esa época estaba volviendo la democracia. En el ‘76 estaba como funcionario de obras públicas de Maipú, cargo que no me exigía tener ciudadanía argentina. En ese año los militares me ofrecieron seguir, pero a mi no me interesó de ninguna manera. Así, empecé a desarrollarme en el sector privado y después no volví más a la actividad pública hasta recibir este título que no tiene ninguna relación con la política. Al ser honorario no está digitado políticamente como los de carrera, como el caso de Jaque que está como embajador en Colombia o como lo fue Abihaggle en Chile…

Producción audiovisual: Danila Bragagnini, en Twitter @danibragagnini