La mala praxis docente y "los muertos" de los procesos sociales
En Twitter @vgordillo2011
La decana de la Facultad de Educación Elemental y Especial dependiente de la UNCuyo, Mónica Castilla, dijo que los docentes nunca van a tener un juicio por mala praxis, aunque aseguró que sus muertos se ven en las elecciones, en los procesos sociales y en el desempeño laboral de sus alumnos. La investigadora señaló que es indispensable acompañar a los maestros, prepararlos y volver a lograr que la sociedad los respete como un actor fundamental en la formación de los ciudadanos.
Castilla fue docente durante muchos años, luego se dedicó a la investigación y desde el año pasado guía los destinos de la única institución universitaria que forma docentes, en la que ingresan cada año entre 300 y 450 estudiantes, de los que reciben unos 100.
La decana opinó sobre el diagnóstico que hizo el gobierno escolar sobre la educación primaria, el sistema de evaluación trimestral y los desafíos a los que se enfrentan los docentes.
La investigadora explicó los cambios que realizaron en los planes de estudios y los lineamientos que pusieron en práctica para que los nuevos docentes entiendan la importancia de no discriminar.
- El problema del fracaso escolar o los bajos resultados no sólo en Lengua y Matemáticas sino en conocimiento del ambiente, en Ciencias Naturales y Sociales, es una decadencia que hemos venido sosteniendo desde los años noventa, esto no es nuevo. Esto es responsabilidad no sólo de los gobiernos educativos, sino también de un proceso social, se desvalorizó el rol del maestro, por parte de la familia y de la sociedad en general, no sólo de la acción que tenía que hacer el maestro sino también del reconocimiento económico, profesional y como consecuencia hoy estamos viviendo los resultados de todo ese proceso. Concuerdo con el diagnóstico que hizo la Dirección General de Escuelas (DGE), que no es nuevo, data de muchos años y es un resultado de muchos procesos.
- Uno de los puntos del diagnóstico destaca los problemas de aprendizaje, aunque la repitencia es baja en ese nivel.
- Antes de trabajar en esta función era investigadora y cuando iba a las escuelas y trabajábamos índices de repitencia había una clara intencionalidad de los diferentes gobiernos -esto no tiene que ver con un signo político- en que el primer ciclo fuera la bisagra para dejar pasar al segundo. Los niños pasaban de primero a segundo, de segundo a tercero, no había repitencia, ni fracaso escolar y el problema se concentraba en cuarto y quinto cuando los chicos no habían adquirido la lectura y la escritura y tenían dificultades para el cálculo matemático, focalizando siempre la enseñanza en esas dos áreas y tal vez descuidando la formación de otras que son tan o más importantes. Por eso, me parece bien que se haya vuelto al tema de la primaria. Creo que el gran problema de la educación en nuestro país es que cada nivel responsabiliza al anterior de los errores que no puede solucionar. Es una buena acción que uno comience dentro del nivel a ver cuáles son los problemas y qué se puede hacer.
|
La decana analizó la situación de la educación primaria y la formación docente.
|
- ¿Según su visión por qué no aprenden los conocimientos básicos?
- Yo he sido docente de grado y generalmente el reclamo de los docentes es la familia no colabora. Yo soy hija de padres que no terminaron ni siquiera la primaria. Nuestra generación fue así, nuestros padres nunca pudieron ayudarnos, no podían porque no tenían conocimiento, pero sí la capacidad de ponernos el límite y el control sobre la importancia de estudiar, el valor del estudio como movilidad social. Ahora no lo tienen porque el contexto social los llevó a pensar que es mejor tener otro tipo de formación. Es lo que ven y es lo que hemos reproducido como sistema. Es muy fácil echarle siempre la culpa a la familia, yo creo que la familia sola no es responsable absoluta de lo que le pasa al niño, la escuela sola no es responsable absoluta de lo que le pasa al niño, la docente no es responsable absoluta; hay una corresponsabilidad de todos los actores educativos. En lo primero que focalizaría es en lo actitudinal del conjunto de la comunidad educativa. De la familia que no respeta al maestro como la persona que sabe y que tiene que guiar el proceso, del maestro que muchas veces no puede o no sabe darse su lugar como el que guía el proceso y del sistema que, muchas veces, al implementar diferentes mecanismos carga al maestro en un sentido que le impide o no le favorece posicionarse adecuadamente y, finalmente, de la formación docente.
- Más allá de este tema actitudinal tan importante, hay falencias en cuanto al modo de enseñar, por ejemplo las Matemáticas, porque arrastramos los mismos problemas hace veinte años.
- El enfoque de esta facultad es entender que el aprendizaje es una construcción, no una caja vacía que hay que llenarla de conocimientos. Y otro punto es que el aprendizaje se puede lograr siempre y cuando yo pueda entender para qué me sirve. Cuando yo no entiendo que este conocimiento de matemática me va a servir para que no me cobren de más en el supermercado es difícil que yo aprenda esos contenidos abstractos. En esta institución hablamos de lo que tiene que ver con el aprendizaje significativo y creo que esto se declama en todas las cátedras.
- ¿Pero esto pasa en el aula?
|
- Yo creo que en muchas aulas pasa, confiemos. Creo que hay que revalorizar el rol docente, si nosotros vivimos atacando siempre al docentes, que está igual que vos o yo, tiene los mismos problemas, vive en la misma sociedad, no le alcanza el dinero, no tiene con quién dejar a sus hijos y cuando llega a su casa además de corregir y planificar tiene que hacerlas labores de la casa. Una colega decía en un encuentro con estudiantes: no nos olvidemos que esos maestros de los que hablamos somos nosotros, que tenemos que cumplir un montón de cosas y que hay que revalorizar ese rol, hay que acompañar al docente, pero con las exigencias que corresponde.
Evaluación trimestral
- ¿La evaluación trimestral que se propuso en la primaria es positiva?
- Creo que sí, resignifica la cultura del esfuerzo. Si está bien implementada puede ser un elemento para que el docente, el niño y el padre digan me faltó esto o aquello, en qué estoy fallando, porque si esto lo dejamos sólo al final es cuando ya no hay tiempo de recuperar. Me parece que como idea es buena, el tema puede llegar a ser complejo en la instrumentación. También depende con qué concepto la toma el docente, si a la primera que me sale mal digo este ya está fuera del sistema es gravísimos, pero si lo toma como un diagnóstico para reflexionar sobre su práctica, al igual que los chicos y los padres me parece genial, pero esto hay que trabajarlo dentro de la institución educativa. He entrado a escuelas donde te dicen tal apellido es un chico perdido y eso está tan fuertemente arraigado en la cultura institucional o en nuestra sociedad que se hace muy difícil al padre, al niño o al maestro salirse de ese estereotipo.
- ¿Por qué algunos maestros se mueven con ese estereotipo?
- Hay muchas investigaciones que dicen que es un poco con lo que uno ha vivido. La formación tiene un peso importante en el desempeño profesional del docente, pero la docencia es una de las profesiones que se empieza a aprender antes en la vida, a los cuatro años entran los niños al sistema y ya empiezan a ver modelos de docentes con los cuales se van identificando o aprendiendo. Ir contra este proceso de historia personal es mucho más difícil. Si yo tuve una historia personal de maestros que me discriminaron, que me marcaron, es difícil cambiar eso. Hay vivencias de cada docente, que tienen que ver con la historia que tuvo como alumno.
- ¿Cómo trabajan para cambiar esto cuando forman un docente?
- No creo que tengamos la fórmula mágica, pero estamos intentando explicar y trabajar con los alumnos la idea que no existen los niños con problemas, que cada niño es una situación particular, que cada contexto tiene sus características propias y que cada entorno necesita de estrategias propias. Cuando trabajaba como investigadora, la maestra siempre me decía que los padres no iban, yo le preguntaba para qué los llamás y era sólo para decirle lo mal que va el niño, entonces para qué van a ir a la escuela. Creo que hay una cultura muy marcada socialmente de destacar todo lo que no podemos, no sabemos y no una cultura de recuperar en cada ser humano lo que puede hacer. Yo trabajo mucho el tema de las habilidades sociales, todo el mundo necesita su momento estrella, que te digan que bien te salió y seguramente los 27 o 30 alumnos que tenés en el aula algo bueno hacen, algo distinto a los demás, mejor. No sólo pasa por una cuestión de aprendizaje de la lectura, la escritura, las ciencias, que son importantísimas, creo que pasa por una cuestión de formación humana, más que de capacitación. El docente está al frente de 35 futuros adultos que además de aprender lo que le enseñe como disciplina van a adquirir sin darse cuenta un modelo de relación.
- ¿Los estudiantes son conscientes de eso?
|
En la primaria la repitencia es baja pero los chicos no aprenden los saberes básicos.
|
- En la facultad hicimos la semana de la memoria y fue importante la participación de los estudiantes. Yo les decía que tenemos que aprender que cada vez que yo como docente le digo a otros sos muy flaca, muy gorda, a vos no te sale y lo marco, estoy enseñándole al otro que se puede descalificar por lo que no sabe o porque es diferente físicamente. Y eso genera en muchos años una cultura de la discriminación y de la no aceptación de la diferencia del otro. Esto llevó en un momento de nuestra vida a que alguien se sintiera con derecho de matar al otro porque no piensa igual. Yo les digo a mis alumnos: nosotros nunca vamos a tener juicios por mala praxis, lamentablemente, pero nuestros muertos se ven en las elecciones, en los procesos sociales, en el desempeño laboral. Lo que pasa es que no los vemos y no tenemos conciencia cierta, porque nadie se va a acordar que la señorita de primer grado me enseñó que había que discriminar al otro, sin enseñármelo, porque no lo hizo a propósito. Yo trabajo mucho en mis clases con un autor chileno Maturana, (Humberto) que habla de esto: formación humana versus capacitación.
- Pareciera que siempre hubo más preocupación por la capacitación.
- Hemos puesto el énfasis en cuánto sabe. Lo cierto es que el nivel con el que llegan nuestros alumnos a la universidad en lectura, escritura y cálculo es bajo, pero nos vamos a quejarnos ni decir que la culpa es de la secundaria que no lo formó y ellos van a decir la culpa es de la primaria que nos los formó. Estamos con los alumnos que tenemos, estos son los que ingresan a estudiar formación docente o ingeniería o química, entonces qué hacemos, qué caminos iniciamos para que esto sea diferente.
- ¿Cuál es el camino?
- Tenemos un curso nivelatorio en el que tienen que aprobar algunas asignaturas básicas como conocimiento del sistema de la lengua, cálculo matemático, que hoy está en reformulación porque no estamos conformes con lo que hemos ido haciendo y vamos a reformularlo para este año.
- En definitiva estos estudiantes arrastran los mismos problemas que el resto.
- El proceso educativo es tan fuerte que impregna toda la vida del ser humano, más allá que el que se recibe del secundario vaya a trabajar a una empresa de comercio, a una caja de supermercado o a una universidad. Hay dos cosas que me parecen importantes en el sistema educativo: la formación humana primero y los contenidos después. Hay otra situación importante: para que un alumno se sienta cómodo en cualquier nivel, estudie, aprenda y se comprometa con su formación debe existir lo que un autor de los 60 llamó la creencia ética y para eso el docente debe ser coherente. Si digo que nadie sale hasta que aparezca una cartuchera que se perdió tiene que cumplir. Yo les digo, nunca pongan un castigo si no están dispuestos a sostenerlo. Cuántas veces pasa que hacen los trabajos que le dicen y los padres le preguntan cómo te fue con el trabajo y el chico le contesta que la señorita no se lo pidió, pasó otra semana y no me lo pidió. Y esto no tiene que ver con que yo sepa o no dar clases, tiene que ver con la formación humana.
- ¿Cómo intentan solucionar estos aspectos?
|
Para Castilla es necesario destacar los aspectos positivos de cada alumnos.
|
- En este plan de estudio hay una formación de la práctica de primero a cuarto año, es decir que ya están haciendo experiencias. Creemos que esta es una forma de mejorar, debe existir una articulación entre la teoría y la práctica desde el inicio de la formación. En nuestro plan de estudio también incluimos la alfabetización digital de primero a cuarto año, porque si los niños manejan desde los tres años aparatos que no podemos utilizar, terminan siendo niños con trastornos de conducta. Y el otro elemento muy importante es que incluimos en el profesorado de primaria dos materias que tienen que ver con atención a la diversidad. Implica que los maestros de educación primaria que salgan de esta facultad van a tener conocimientos de la diversidad de los alumnos en cuento a género, diversidad cultural, discapacidad, sobreadaptación. Creemos que son granitos de arena con los cuales podemos contribuir para que el docente no diga yo no sé que hacer con este niño.
- Cada gobierno cambia aspectos fundamentales del sistema educativo, sin resguardar los lineamientos positivos de la gestión anterior. ¿Cree necesario hacer un acuerdo educativo, para marcar una política de Estado, sin importar quién gobierne?
|
Castilla aseguró que el docente debe enseñar y no realizar tareas asistenciales.
|
- Nuestro gran problema es que en la historia de la vida institucional argentina se han hecho cambios sin basarse en investigaciones y aquí hay responsabilidades compartidas. Los cambios que se han hecho en el nivel educativo han venido de la mano de grupos de especialistas ligados al poder de turno que creyeron que eso era lo más importante. Se implementó la Ley Federal de Educación, ahora volvemos atrás, pero uno se pregunta dónde están las investigaciones, dónde están los académicos –en esto me interpelo a mí misma-, porque no se puede cambiar de un día para otro todo el sistema sin datos concretos. Hay investigaciones, pero siempre seguimos como disociados, la universidad investiga por un lado y el gobierno hace modificaciones por el otro.
- ¿Hay una línea concreta de trabajo?
- Como línea concreta de acción no se planteó, si que el rector está realizando reuniones con todos los ministros para plantear acciones. En algunos ámbitos como es el del ordenamiento territorial se lograron acuerdos, pero en esto estamos en pañales. Nuestra intención es trabajar, creemos que hay que hacerlo, porque esto no es una cuestión de un gobierno.
Clases de
Discriminación
La decana de la Facultad de Educación Elemental y Especial dependiente de la UNCUyo, Mónica Castilla, propuso que los padres y los alumnos vean alguna vez el programa de Marcelo Tinelli con sus hijos y sus alumnos y explicó sus razones.
“No se trata de prohibirlo, sino de enseñarles todas las degradaciones humanas que hay en ese programa, para que estos chicos no se queden hasta las doce de la noche mirándolo. Con este y otros personajes se instaló desde los noventa que es más importante y más vivo quien tiene más dinero, aquel que se burla del otro. En una sociedad así, la discriminación está en todos nosotros, por la altura, por la gordura, por el color de cabello, por la locuacidad o no para hablar”, aseguró la investigadora.
Tareas pedagógicas
versus asistenciales
La decana de la Facultad de Educación Elemental y Especial, dependiente de la UNCuyo, Mónica Castilla, aseguró que el docente debe concentrarse en las tareas pedagógicas y no asistenciales, como sucedió en los 90. Y destacó que este proceso provocó que algunos estudiantes crean que lo más importante es ayudar y no enseñar.
- Durante los 90 se recargó mucho al docente con tareas que no tenían que ver con lo pedagógico sino con lo asistencial. ¿Esa situación cambió o continúa igual?
Creo que siempre el docente ha sido el referente de la comunidad en muchos aspectos y es muy difícil sacarlos de ese rol. Creo que la escuela debe cumplir ese rol, pero no a cargo del docente, no creo que el docente pueda hacerse cargo de todo eso, porque si no, no puede enseñar, o se es asistente social o se es un docente. Siempre les decía a mis alumnos en una escuela perdida en el campo: yo entiendo que ustedes les saquen los piojos, pero a lo mejor en otro lado alguien les saca los piojos, pero a leer y escribir es difícil que les enseñen.
- ¿Cuáles son las motivaciones de los estudiantes para elegir la carrera docente?
- En muchos está la vocación de ayudar y eso es un conflicto para mí en lo personal, porque yo no creo que uno pueda venir a estudiar algo para ayudar a otro, sino que tiene que tomar esto como una profesión, esto es tan serio como la medicina, como la bioquímica, y desde el punto de vista que lo planteo es la base de la formación del ciudadano futuro.
- ¿Confunden esta motivación para ayudar con la carrera docente?
- Sí, muchas veces y esto está apoyado por todas las tareas asistenciales que tuvieron que hacer los docentes en la época neoliberal.
- Es una realidad que faltan maestros en la Provincia y que se toman alumnos que aún no se recibieron. ¿Esto genera problemas?
- Sí, porque se demoran mucho en recibirse. Nosotros hemos implementado un sistema de equivalencias, es decir una parte de la práctica se la reconocemos, porque si no los estamos perjudicando y no se van a recibir nunca. Los están tomando cuando les faltan siete y ocho materias. Yo creo que no corresponde. ¿Vos dejarías que un médico te medicara antes de tiempo?