El empresario que se quedó con el siglo XIX
En Twitter: @GemaGallardo
La máquina del tiempo aún no ha sido inventada (al menos eso creemos), pero en Coquimbito (Maipú) hay una forma de trasladarse a la Mendoza del siglo XIX. Allí, Mariano Rodríguez tiene una posada llamada Villa Victoria- Lodge & Wines, una antigüa casona de estilo victoriano perfectamente conservada. Tanto su decoración como su mobiliario fueron diseñados para seguir las líneas de ese estilo, uno de los motivos principales que le permitió quedarse con el oro en el concurso Best Of 2012, en la categoría de Alojamiento, de la Red Global Great Wine Capitals.
Mariano cuenta su encuentro con una señora de 80 años que se crió en la casona
Rodríguez es uno de los muchos ejemplos de empresarios que empezaron de abajo: uno de sus primeros trabajos fue abordo de la embarcación de El Mississippi (en el lago del parque General San Martín). Cuando terminó la secundaria, le comunicó a sus padres que quería estudiar Turismo, ellos le respondieron: "Eso se hace, no se estudia". Pero aún así le dieron el visto bueno.
Una vez definido su futuro profesional, decidió que la mejor manera de conocer las vicisitudes de su pronta carrera era viajando. Así, primero recorrió el país en moto y luego varios países. No le queda continente sin visitar. De esta manera, logró tener una visión amplia de cómo es el Turismo a nivel mundial y eso le permitió asegurar que a Mendoza todavía le falta madurar para ofrecer un servicio cien por ciento óptimo. Aunque aclaró que de las cientos de ciudades que ha visitado, su provincia natal es la que más lo atrapa para vivir y trabajar.
"Mendoza no está mal a nivel turístico, pero nos falta mucho... Las personas que trabajan en esta área no están capacitadas en distintos idiomas. Es decir, muchos hablan inglés, pero no todos los turistas extranjeros que nos vistan manejan ese idioma. Por otro lado, en temporada baja sobran guías y gente capacitada, pero en cuanto tenemos una sobre ocupación, el saturamiento hace que empecemos a flaquear en los servicios. Entonces, estamos preparados para una temporada media, pero no para una explosión turística", comentó Rodríguez mientras compartía un café con medialunas con el equipo de MDZ y el cantar de los pájaros del lugar hacían de cortina musical.
- ¿Cuál fue su primer paso en el ámbito turístico?
- Empecé de la nada. Una vez que terminé con la escuela secundaria empecé Ingeniería Electromecánica y me di cuenta que no era lo mío. Entonces estudié Turismo y trabajé 15 años en Las Leñas, donde tuve la concesión de algunos apart hoteles y el primer wine bar de ese sitio, lo que me permitió insertarme en el mundo del vino. Ahí surgió la idea de hacer la empresa Mendoza Holidays, que se dedica al turismo enológico y que en los Best Of obtuvo premios de plata y bronce. Por eso no me arrepiento de haberme volcado por el Turismo y mi familia tampoco.
- Supongo que una de las premisas para desarrollarse bien en este negocio debe ser viajar mucho…
- He viajado mucho por el mundo. Cuando finalizaba la temporada en Las Leñas, me dedicaba a viajar entre cuatro y cinco meses. Con la mochila al hombro recorrí todos los continentes, pero antes de hacerlo me conocí toda la Argentina en una moto. Considero que antes de irse afuera hay que conocer lo que uno tiene. He recorrido mucho Asia, África y, por mi trabajo, los últimos viajes que realice fueron a Estados Unidos. Hay lugares lindos, pero las posibilidades que te da este país no son fáciles de conseguir en otro lado. Y si no, no habría tantos extranjeros con emprendimientos privados aquí. No tengo ninguna bandera política, pero estoy conforme con lo que se está haciendo y creo que podemos seguir para adelante.
- Aunque es muy reciente, ¿cómo ve hasta el momento la gestión del ministro de Turismo, Javier Espina?
- Como decís lleva muy poco, pero creo que puede hacer muchas cosas porque tiene un grupo de gente capacitada. Él está aprendiendo porque viene de otra área. No lo conozco personalmente, pero por lo que he escuchado parece que es una persona muy capaz.
- De esta nueva gestión y teniendo en cuenta el premio Best Of que obtuvieron, ¿se contactaron para darles difusión cuando salen a promociona la provincia en el extranjero?
- No. Sólo de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Maipú nos ofrecieron su apoyo, pero de la provincia nada.
- ¿Cómo adquirió esta casa?
- Hace poco más de un año abrimos las puertas, pero la casa la compré en noviembre de 2010. Tiene capacidad para 10 huéspedes. Hace 10 años compré una finca en Luján con la idea de hacer una posada ahí, pero nunca pude concretarla. Así, hace dos años, tomé la decisión de hacerla y ahí apareció esta casona a la venta. Prácticamente me tenía que gastar lo mismo en construir la mía, así que me incliné por esta casa construida por los ingleses cuando vinieron a hacer el tendido de los ferrocarriles. La posada es una sociedad con mi hermano y mi cuñada, y le pusimos Villa Victoria por el estilo victoriano que tiene y porque fue un triunfo para nosotros lograrlo.
- El premio del Best Of 2012 los habilitó para competir en Alemania en la categoría "Alojamiento" con el resto de los ganadores de las otras Capitales del Vino, ¿qué provecho pudieron sacarle al mismo?
- Sirve en cuanto al reconocimiento de que valoran lo que uno hace. Es un reconocimiento personal y empresarial pero no se traduce en un beneficio económico porque es muy local y nacional. Y mi emprendimiento está apuntado a nivel internacional. Cuando llegan los huéspedes y ve el premio o a la placa al ingreso de la casa preguntan de qué se tratan y ahí se enteran. Pero ninguno de los pasajeros que hemos tenido ha venido porque se enteró del galardón. Aunque el premio ayudó a tener difusión en los medios provinciales y que nos conocieran los mendocinos.
- Es decir que este es el segundo verano trabajado, ¿cómo les fue en comparación con el de 2011?
- En el primero estábamos empezando con la promoción, así que recién podremos comparar este con el del año que viene. Pero esta temporada nos fue muy bien. Estamos felices porque estuvimos completos desde diciembre a marzo. La gran mayoría de los turistas que nos visitan son ingleses, alemanes y mucha gente de Finlandia y Suecia. Y en un segundo plano, tenemos muchos pasajeros de Estados Unidos.
- ¿Los precios son internacionales, entonces?
- Tenemos cinco habitaciones. La suite más barata sale 190 dólares y la más cara que es cuádruple cuesta 340 dólares. La modalidad de la posada es lo que se denomina "cama y desayuno", pero también les armamos excursiones, les realizamos degustaciones de vinos y les hago asados.
- Hacerle un asado a un extranjero debe ser todo un compromiso porque ellos prefieren la carne en un punto de cocción que no es el predilecto nuestro…
Yo les aclaro cuando les preparo el asado que es al estilo argentino. Así comen la carne al punto nuestro con ensalada de tomate, lechuga y cebolla. Bien criollo.
- ¿Es un beneficio estar alejado de la capital mendocina?
- El pasajero que viene acá lo hace porque no quiere estar en contacto con el ruido de la ciudad. Además, nosotros estamos en la Ruta del Vino. Nos ha pasado en contadas ocasiones, y con huéspedes que han venido derivados de otras agencias, que querían un hotel céntrico. Puntualmente fue en dos ocasiones. La primera con dos chicas de Jordania, que pertenecían a la realeza, que les encantó el lugar pero querían estar en un hotel con casino. Y el otro caso fue con unos brasileños que también querían estar cerca de un casino. Los brasileños no tienen casinos y cuando salen de viaje es lo primero que buscan.
Producción audiovisual Danila Bragagnini, en Twitter: @danibraganini