"Hay políticos que no tienen dignidad"
Fue noticia, aunque hasta ahora no había hablado. Javier Torres está postrado desde hace siete años. Habla con voz un tanto agitada y asegura sentir que se hizo justicia. Es el hombre que sufrió un accidente mientras era parte del aparato de campaña del Partido Demócrata en 2005 y que, a través de su caso, dejó ver los mecanismos más miserables de la política mendocina.
La Suprema Corte condenó al PD y a la Municipalidad de Luján a pagarle más de 1 millón de pesos de indemnización, pero además el tribunal describió cómo funcionaba el mecanismo clientelar en esa comuna, en la que era habitual repartir horas extras para pagar los trabajos de campaña, entre otras cosas. La vida cambió para muchos en 2005. Javier levantaba un pasacalles que decía “De Marchi diputado Nacional – Aldo Vinci Concejal de Las Heras”. Una descarga eléctrica lo tiró al suelo y lo dejó paralítico. Hoy, De Marchi va por su segundo mandato como legislador y Aldo Vinci superó su meta como concejal y es legislador. Javier está internado en la sala 24 del hospital Del Carmen peleando para salir adelante junto a su madre, Margarita Mendez.
-¿Cómo tomaste el fallo de la Corte?
-En realidad al principio lo había dado por perdido, porque tuvimos fallos en contra. Y dije que esto estaba en manos de Díos. Es una felicidad, más allá de cómo he quedado. Yo sé que esto no me va a servir para caminar de vuelta, pero sí va a ayudar a mis hijos.
-¿Sentís que se hizo justicia?
-Siento que sí, porque en el momento del accidente, nunca más estuvieron al lado mío. Estuvieron un tiempo hasta que pasaron las elecciones y en diciembre del 2005 no pude contar más con ellos.
-¿En ese período te acompañaron?
-Estuvieron hasta cuando pasaron las elecciones. La cosa se vio sucia cuando a mi mamá le dieron un trabajo con 60 años en la Municipalidad cuando yo tuve el accidente, fue para taparnos la boca. Yo tengo el accidente el día 5 y el 11 estaba efectivo en la Municipalidad. Lo hicieron como para que yo no hiciera nada. Despuñes nos humillaron mucho. Me hacían esperar horas prometiéndome la entrega de una silla de ruedas. Nos hicieron sufrir a todos. Los únicos que siempre estuvieron son mis abogados.
-¿Hubo un pedido para que no hicieran la denuncia?
"Después me hicieron firmar un papel cuando estaba bajo anestesia, cuando estaba con todo esto para que no hiciera nada. Ni me acuerdo cuándo lo firmé. Me acuerdo que cuando presentamos la demanda apareció ese papel firmado. Me prometieron casa, una silla de ruedas…y todavía estamos esperando. Ni la silla de ruedas me dieron"
-¿Habías militado en política?
-Anteriormente sí, cuando estaba en Tupungato
¿Y militabas en el Partido Demócrata? "No, yo siempre fui justicialista. En el PD me metí por necesidad. Me tuve que afiliar cuando me contrataron. Después me ofrecieron esa plata para trabajar en la campaña.. Me ponían un ítem en el bono. Yo hacía mi horario común en la Municipalidad y a la noche trabajaba con ellos para la política pero porque me ponían ese ítem en el bono, a mi y a 5 chicos más. Nos dijeron muchachos vamos a trabajar en la campaña y van a cobrar ese ítem"
"Salía de trabajar, me pasaban a buscar y me llevaban a la sede del partido. Nos daban la cena y ahí salíamos a trabajar para la campaña. Sacaban los vehículos oficiales y los teníamos que camuflar para que no se dieran cuenta"
-¿Cómo era ese trabajo en la campaña?
-Era ir a hacer las pegatinas. Colocar carteles de la política. Hicimos toda la pegatina en Luján y después nos sacaron afuera; hicimos todo Guaymallén y Las Heras y ahí me pasó lo del accidente. Me acuerdo que sacaban los vehículos oficiales y los teníamos que camuflar para que no se dieran cuenta, usaban los autos oficiales como propios. Le poníamos los carteles de De Marchi para que no se viera el logo de la Municipalidad.
-¿Ese trabajo lo hacían todas las noches?
-Yo salía de trabajar, me pasaban a buscar y me llevaban a la sede del partido. Nos daban la cena y ahí salíamos a trabajar para la campaña. No teníamos destino. Eran todos empleados municipales.
-¿Este funcionamiento era habitual?
-Siempre fue igual en la política, estás expuesto a cualquier cosa. Ellos te prometen el oro y el moro, y al último llega el momento y por ganar dos mangos más lo hacés. Esa noche yo tenía a mis dos jefes de área de la Municipalidad supervisando. Imaginate. También estaba De Marchi detrás; no podías decir que no. Te exponías a decir que no y quedarte sin trabajo. Acá lo que se tiene en cuenta es el valor de una persona. A él (De Marchi) no le importó nada, le daba lo mismo. Él me dijo que me iba a ayudar y todavía estoy esperando que me de la silla de ruedas.
"Esa noche yo tenía a mis dos jefes de área de la Municipalidad supervisando. Te exponías a decir que no y quedarte sin trabajo".
-¿Cómo fue la vida después del accidente?
-Cuando entra la demanda la dejan sin trabajo a mi mamá y se portaron muy mal. Antes del accidente vivía en Chacras. Después del accidente cambió todo. Anímicamente, se tuvieron que separa mis hijos porque no podía hacerme cargo y mis hermanos se hicieron cargo.
"Con la política no quiero tener ninguna relación. Con esto ya te das cuenta la clase de personas que son"
-¿Qué sentimiento te ha quedado con la política?
-Con la política no quiero tener ninguna relación. Con esto ya te das cuenta la clase de personas que son. Yo trabajé mucho en política y es como que siento que no hay políticos buenos. Te tocan y te usan en el momento que te necesitan nada más. Puede haber gente buena, pero ya está, es como el dicho: te quemás con leche, ves la vaca y llorás. Con De Marchi, Vinci y el resto tengo mucho dolor y resentimiento porque en el momento en que los necesité no estuvieron. No le deseo el mal a nadie, pero espero que se haga justicia y el día de mañana les de vergüenza y digan ‘me equivoqué’. Esos no pueden ser nada, no tienen dignidad. La gente no los conoce. Uno que lo vivió sabe qué clase de personas son. No podrían estar ni lavando un auto, son unos ratones.
"No le deseo el mal a nadie, pero espero que se haga justicia y el día de mañana les de vergüenza y digan ‘me equivoqué’"
-¿Cómo te imaginás el futuro?
-Mi idea es dejarle algo a mis hijos. Me va a cambiar un poco la vida, pero son mis hijos lo que importa. Esto quiero agradecérselo a mis abogados, que en todo momento estuvieron conmigo cuando necesitaba algo. A mi me gustaría hablar con el intendente actual. Tampoco quiero que le toquen el sueldo a los empleados municipales para que me paguen a mí.
En la charla surgen más miserias que surgieron con el caso: un intento por borrar y trasladar a otra jurisdicción la denuncia, coptación de compañeros de trabajo para que cambian testimonios y una larga lista de promesas incumplidas; muchas de las cosas que son comentarios habituales en la política vernácula pero que por primera vez quedaron probadas en una causa judicial.
