El mendocino que quiere atraer turistas con un videojuego etílico
En Twitter: @GemaGallardo
Daniel Caselles es uno de los socios fundadores de Sílice, una empresa mendocina que ofrece diferentes productos y servicios tecnológicos. Han obtenido importantes premios por desarrollar una tecnología que permite reconocer a las personas por el ritmo de tipeo. Ahora están trabajando arduamente en la creación de un videojuego para el sector de Enoturismo.
Daniel es hijo de Carlos Caselles, dueño de Bodega SinFin, y si bien contó que en sus años de estudiante de universitario el trabajo de ese sector no le despertó mucho interés, actualmente le llama poderosamente la atención el nivel de profesionalismo que ha alcanzado.
En las instalaciones de la empresa, ubicadas en una de las avenidas más importantes de la capital mendocina, Daniel Caselles recibió al equipo de MDZ y ofreció una charla sin desperdicio. Habló de su profesión, de las creaciones de Sílice y hasta de la reelección indefinida.
-¿Nunca te interesó ser parte de la bodega de tu familia?
-Antes no me sentía atraído por la actividad, pero ahora me resulta muy interesante el nivel de profesionalismo que ha tomado la industria del vino, de hecho uno de los proyectos en los que estamos trabajando está vinculado al enoturismo: estamos desarrollando un videojuego para este segmento. Es una plataforma tecnológica para poder jugar por Los Caminos del Vino. Tiene dos características fundamentales: vos jugás antes, durante y después de tu visita y, por otro lado, mezclás todo el tiempo virtualidad con realidad. Es algo que nos parece bastante innovador. Generalmente el videojuego se piensa en una persona interactuando con un dispositivo electrónico, así juegue con una persona que esté del otro lado. Nosotros creemos que hay que volver a recuperar el juego como esencia, que es una actividad social que nos permite conectarnos como seres humanos, disfrutar y conocer. Te doy un ejemplo concreto: imaginate que estás de turista acá o en cualquier lado y antes te vas contactando y haciendo unos juegos remotos y demás… y en función a tus intereses y tu perfil, llegás al destino y empezás a tener desafíos reales. Entonces tenés que juntarte con tres turistas de diferentes continentes y con ellos tenés que ir a tal lugar y contactar a un carnicero de ese lugar… Así empezás a relacionar al visitante con la gente local, con nuestra cultura… Tenés trivias en las que tenés que responder cuantos barrotes tiene la reja que aparece en la contraetiqueta que aparece en el vino Premium de la bodega tanto… Entonces tienen que averiguar, pensar, googlear… Esto va a servir para conocer más, habrá una línea de preguntas por bodegas…
-¿Ya está listo el juego?
-No, estamos trabajando en eso. Hay algo interesante, vos tenés por un lado desafíos tanto en el mundo real como en el virtual y los puntos que lográs en esa plataforma virtual los podés canjear por cosas reales en una bodega.
-El turista o mendocino que quiera acceder a este juego, ¿dónde lo podrá encontrar? ¿Cuánto va a salir?
-Esto arrancó con la idea del enoturismo. La idea es que en cada lugar haya un operador turístico, por ejemplo, acá el encargado de Los Caminos del Vino es Bodegas de Argentina, entonces ellos se encargarán de promocionarlo. Así que es una propuesta que suma y que te permite divertirte, conocer más gente y llevarte premios.
-¿Ya lo tienen hablado con Bodegas de Argentina?
-Sí. Hemos estado conversando con ellos y con el clúster turístico, planteando los proyectos y avanzando. Además estamos en la búsqueda de inversores para darle una escala internacional…
-¿Cuánto hace que están trabajando en este juego?
-Llevamos un año trabajando al ritmo que nuestra inversión nos permite, por eso te decía que estamos en la búsqueda de inversión para darle otra velocidad y otra escala.
-¿Estará para Vendimia?
- Sería lo ideal pero no podemos asegurar si llegaremos o no. Si nos parece que puede ser una herramienta que le agregue mucho valor. En el caso del enoturismo creo que sumará un segmento etario nuevo. Es decir, puede servir para sumar gente a la que no le gusta el vino pero que puede encontrar en esta propuesta un atractivo para sumarse a Los Caminos del Vino.
-¿Personas de qué edades creés que se interesen por este juego?
-Esto está previsto para que se puedan prender desde los niños hasta los adultos. Para los más chicos habrá juegos acordes a su edad, por ejemplo un tetris con racimos de uva… No necesariamente tienen que haber juegos promocionados con el consumo de la bebida alcohólica. Por ejemplo, mientras se van trasladando de una bodega a otra, los padres pueden pasarle el celular a sus hijos para que les vayan sumando puntos. La idea es que tengas como un mix de juegos con actividades reales.
-¿Este juego va a estar habilitado tanto para teléfonos inteligentes como para PC…?
-Esa es la idea. Van a ir cambiado las actividades depende de dónde te conectes. Si vemos que te conectás desde un teléfono que tiene GPS te daremos otras opciones más entretenidas para que vayan marcando un circuito.
-¿Este juego será gratis…?
-Inicialmente como está el modelo pensado es que sea gratis para los usuarios. Que se financia a través del operador turístico del destino, publicidad, canje de puntos… Pero que sea algo que invite al turista.
-¿Y para el mendocino?
-La idea es que sea gratis.
-Recién decías que necesitás inversores, ¿qué cantidad de dinero es necesaria para concretarlo?
-Que esto sea local o que alcance escala global va a depender de un millón a cinco millones de dólares y toma el tipo de dólar que quieras. (Risas).
-Contanos un poco acerca de Sílice.
-La empresa la fundamos en septiembre de 2001, lo hicimos 14 socios por partes iguales. Actualmente quedamos 10, de los cuales 9 somos fundadores y el décimo socio es el conjunto de todos los empleados. Yo fui presidente electo los primeros seis años de Sílice, pero cuando abrimos la empresa en Estados Unidos, me aboqué más a ese proyecto y desde entonces la presidenta de la empresa es Jimena Ayala, quien es una de las socias fundadoras y una de las pocas mujeres de la empresa. El rubro de la informática lamentablemente se ha confundido en cuanto al perfil de actividad y es algo que es ideal para las mujeres porque es puramente intelectual y creativo. Pero por diferentes motivos se presumía que era una actividad más de hombre, pero nada que ver.
-¿Cómo están desarrollando la empresa en Estados Unidos?
-La empresa se llama AuthenWare Corporation. Tenemos la oficina en Miami pero ahora estamos viendo de mudarnos para el Silicom Valley. Nosotros desarrollamos una tecnología que permite reconocer a las personas por el ritmo con que tipea. Si yo te doy mi usuario y contraseña y vos tratás de usarla, la máquina te dice: “El usuario y contraseña están bien pero vos no sos Daniel”. ¿Por qué pasa eso? Porque vos no escribís de la misma forma que lo hago yo. Esta es tecnología que se desarrolló 100 por ciento en Sílice y se comercializa desde Estados Unidos a todo el mundo. El año pasado decidimos presentarla en sociedad y ganamos algunos premios, entre ellos el Sadosky de Oro, que es el primero que recibe Mendoza. Estamos con el software y haciendo las pruebas betas, que le llamamos nosotros… Estamos saliendo con esta tecnología para uso personal en forma gratuita para siempre. Para que te des una idea, hace meses que yo ni recuerdo ni tipeo una contraseña. Lo interesante es que con esta tecnología vos podés guardar contraseñas de distintos sitios, notas personales, datos importantes, cosas privadas, subir archivos en forma privada al sistema y sólo vos lo podés ver. Todo eso que se guarda ahí ni siquiera nosotros en el laboratorio lo podemos ver. Tiene un sistema de encriptación tan complejo que aún teniendo todos los datos no podríamos abrirlo.
-¿Resiste cualquier hacker?
-Ni siquiera hackeándonos a nosotros podrían acceder a esa información. Fue un trabajo de ingeniería muy fuerte en tema de seguridad y nos ha quedado un producto muy interesante. Y con él estamos haciendo un relanzamiento de AuthenWare para todo lo que sería el consumo de mercado masivo.
Mirá el video y conocé de que se trata esta tecnología:
-¿Cuánta gente trabaja actualmente en la empresa?
-Somos 25 personas. La empresa arrancó en 2001… Nosotros nos quedamos en la calle porque laburábamos para una empresa que nos quedó debiendo siete sueldos y nos podríamos haber ido del país, pero decidimos quedarnos y ser parte de la solución. Tratar de ser una empresa diferente, de ser esa empresa que nos hubiese gustado que tuviéramos… En un principio tuvimos una impronta muy social…
-Desde ese arranque en 2001, que fue una época brava para todos, ¿cómo ves hoy al país?
-Una de las cosas que hemos visto es que lo que más daño le está haciendo a este país no son ni las trabas a las importaciones ni los cacerolazos, es la falta de diálogo, es el irnos a los extremos. El estar confundiendo el compromiso con el extremismo. Pareciera ser que digo: “a mí me parece que el país en muchos aspectos está mucho mejor, pero en otros aspectos no está tan bien. Ya hay cosas que se están haciendo muy bien y cosas que se están haciendo muy mal”, un planteo de este tipo les parece tibio y no moderado o razonable. Si vos me decís que está todo bien, no te creo porque no puede estar todo bien. Y si me decís que está todo mal, tampoco te creo porque hemos vivido circunstancias terribles en este país. En ningún lugar del mundo puede estar todo bien o todo mal. En lo que hace a la industria nuestra de tecnología, información y comunicaciones, en estos últimos años nosotros hemos recibido un apoyo histórico, desde el discurso hasta los hechos. Yo tengo 39 años y no lo había visto antes. Y lo podés ver desde Tecnópolis hasta el parque TIC acá. Pero nuestra industria también se ve perjudicada por el tipo de cambio ficticio, las trabas a las importaciones… ¿Hay cosas por mejorar? Seguro. ¿Hay cosas que están bien? Seguro. Pero en cuanto nosotros perdemos la posibilidad de seguir dialogando, no podemos arreglar nada.
-Desde tu punto de vista y tu profesión, ¿sirve a la industria que yo no tenga opción de marcas internacionales en el mercado de la computación, por ejemplo, y así no poder elegir por mi misma una PC nacional?
-Nosotros sólo le proveemos hardware a los clientes corporativos que tenemos… Creo que la competencia bien entendida te hace más competitivo y termina levantándote los estándares de calidad. ¿Cuándo un deportista se vuelve en uno de alto rendimiento? Cuando empieza a probarse con todos los deportistas a nivel global, cuando sale de su círculo. Si hace rato que sos el corredor más rápido del barrio, ya está. Tenés que salir y competir con otros. Creo que se puede desarrollar una industria nacional, se la puede hacer bien y se la puede hacer competitiva sin necesidad de prohibir nada. Todos los países tienen políticas proteccionistas, pero hay que ser moderado. Aristóteles decía: “Todos los defectos nos son otra cosa que la exacerbación de una virtud”. Si vos sos prudente, es buenísimo. Si sos muy pero muy prudente, sos un cagón. Creo que está faltando moderación, abrir el diálogo y entender que la vida da muchas vueltas porque hoy podés ser gobierno y mañana oposición. Me parece que se está confundiendo la pasión por lo público con lo que podría ser la pasión futbolera, por ejemplo. A mí me encanta ver a jóvenes y un montón de gente preocupada por lo público, me parece que no hay que ser indiferente a eso. Ahora, si la forma de nos ser indiferentes es a través de fanatismo, donde no puedo hablar con vos porque sos “K” o porque sos una “gorila”, se termina perdiendo el diálogo y no hay nada que podamos co-construir. Termina siendo un festival de ego… Yo, personalmente, estoy en una etapa en donde no quiero tener razón, quiero paz, conectar mi energía hacia cosas productivas y creativas, hacer que nuestros hijos se sientan orgullosos de nuestra generación.
-En base a esta postura, si Cristina Fernández tuviera la oportunidad de volverse a postular para presidenta, ¿la votarías?
-¡Qué pregunta! (Risas) Eh… (piensa). Mirá tendría que ver los contrastes con las otras alternativas. A la hora de elegir habría que ver si hay una opción mejor. A ninguna sociedad democrática le sirve que no tenga opciones… Si me preguntás qué me gustaría para las próximas elecciones, la respuesta sería: "poder elegir". Me refiero a decir: "Che, qué buena esta opción y esta otra y esta otra".
-¿Estás de acuerdo con la reelección indefinida?
-No, no…Creo que para mí hay una trampita ahí que es: para qué le vamos a poner una restricción de cantidad de mandatos si en definitiva el pueblo es el que decide si sigue o no sigue. Mi problema es con la indefinida, yo he trabajado en el gobierno y se que cuatro años no alcanzan para lograr los plazos y los proyectos que querés resolver. Sí creo que hay que dar la opción de que un gobernante continúe su trabajo un período más pero no indefinidamente porque si no el sistema democrático termina hackeado, como decimos nosotros, porque terminan usando las herramientas que les da el Estado para empezar a competir de manera no equitativa… En nuestra empresa tenemos una organización democrática y nos parece sano que haya renovación.