"En Argentina se subsidia al operador y no al usuario"
El doctor en Economía de Harvard y director de Fundación Pensar, Miguel Braun, habla sobre los subsidios al trasporte en la Argentina, un tema, sin duda, de los más polémicos de este nuevo año que comenzó. Dice que en el país se subsidia "al operador y no al usuario" y resalta que -según un estudio del Banco Mundial- casi el 60% de los usuarios del colectivo pertenecen a la mitad más rica de la población, apenas por encima del 60% en el caso del tren y muy por debajo del 90% en el del subte. "El problema es la falta de transparencia general", sostiene.
- El subsidio indirecto es un subsidio al combustible: se asigna una cantidad de combustible que el operador puede comprar a las petroleras a un costo menor.
En cambio, el subsidio directo es un monto determinado de dinero que se paga a los operadores en función de pasajeros y distancias transportados, empleados, etc.
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Miguel Braun, director de la Fundación Pensar.
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Más allá de estas diferencias, lo que nosotros resaltamos es la similitud en una característica clave: en ambos casos se subsidia al operador y no al usuario. Es decir, es un subsidio a la oferta, al que produce el servicio, y no a la demanda, a quien lo utiliza.
El problema es que así no se puede focalizar el subsidio en los usuarios que más lo necesitan.
2- Dicho documento también hace hincapié en que, dentro del marco del sistema anterior de subsidios -es decir, el que rigió hasta hace unos pocos días-, los que más se beneficiaban eran los sectores con mayor capacidad de pago y no los sectores más desfavorecidos. ¿Por qué?
- Como decía, los subsidios al transporte son a la oferta. Al transferir al operador recursos que permiten mantener la tarifa por debajo de lo que serían sin subsidios, éstos benefician por igual a todos los que usan ese servicio. Es decir, no distingue entre usuarios más ricos y más pobres. Lo que determina a quién beneficia el subsidio, entonces, es quién usa el servicio.
Según el estudio del Banco Mundial en el que nos basamos, casi 60% de los usuarios del colectivo son de la mitad más rica de la población, porcentaje apenas mayor a 60% en el caso del tren y de 90% en el subterráneo.
Es eso lo que hace que se beneficien los sectores con mayor capacidad de pago: porque usan más esos servicios. Esto no quiere decir que no haya pobres en el subte, sin duda que los hay, pero hay muchos más que están por encima de la línea de la pobreza.
También hay un problema de percepción de quiénes son los más pobres: en Argentina hay muchas personas realmente excluidas, que ni siquiera tienen acceso a la red de transporte público subsidiado.
3- ¿Cuáles son las principales falencias del sistema vigente? ¿Cuándo es que el subsidio pasa a ser regresivo?
- Las falencias son varias; una es la regresividad (el hecho de que este dinero vaya más a los sectores más favorecidos que a los menos favorecidos) que se produce por lo mencionado en la pregunta anterior.
Otra falencia clara es la calidad y el hecho de que este sistema de subsidios no crea ningún incentivo para la mejora de la calidad. También se puede mencionar el problema de la extensión de la infraestructura, que queda separada de la operación del servicio.
Pero quizás el gran problema es la falta de transparencia general: deben explicitarse los motivos de los subsidios (¿social, ambiental, de tránsito, otros, todos?) y buscar generar un esquema que tienda a ellos a través del mix adecuado de subsidios a la oferta (por ejemplo, en infraestructura), a la demanda y tarifas.
Fuente: Portfolio Personal