"La salud es la asignatura pendiente de Mendoza, por lejos"
Empezó con perfil bajísimo. Fue la solución para el complicado ajedrez político del PJ mendocino. La última pieza del “Jenga” que permitió conformar a todos un poco, y cerrar las listas del peronismo sin que la sangre de verdad llegase al río. Era el último de los candidatos “in péctore” del gobernador Celso Jaque y terminó siendo el primero. Y renunció hace poco para dedicarse a la campaña.
Francisco “Paco” Pérez, “clase 67” en la jerga liceísta, habla de compromisos, de ejes estratégicos, de cuáles son las políticas de Estado que Mendoza reclama “a gritos”, y se entusiasma hablando de la innovación, de mirar hacia el mundo, de torcer el pesado Titanic provincial.
En una charla que duró casi una mañana, tratamos de desentrañar lo esencial de su pensamiento sobre los temas centrales de Mendoza.
-¿Cuándo empezó su militancia?
-En 1985 ingresé a la facultad. Empecé a militar a los 20 años con el 'polaco' Armando Surballe, Marcelo Paz, Nacho Ortigala, y varios otros… Dentro de la JUP. Recuperamos el centro de estudiantes de Derecho y después, la Federación Universitaria. Más tarde empezamos a militar con el ‘Pilo’ Bordón, y en lo territorial, en San Martín. En el ‘91 me fui a Santa Fe, y empecé a militar en la JUP y con Reutemann y Jorge Obeid. En la facultad de Derecho, el dominio de la Franja Morada era casi absoluto…
-Y del MNR…
-Sí… pero ellos estaban más en otras facultades… Milité en el peronismo de Santa Fe, después trabajé con los constituyentes de 1994, con el bordonismo. Estaban Chango Díaz, del menemismo, y Edgardo Díaz Araujo, Carlos La Rosa, Pablo Márquez, María Luján Olsina… armamos el bordonismo en Santa Fe… nos fue muy bien… en el ’97 me recibí, vine a San Martín… me incorporé con Pablo Márquez en el Registro Único de Salud, después en Ganadería, y ya militaba en el justicialismo mendocino.
-Pareciera que el último peronista en generar una utopía verdaderamente mendocina fue José Octavio Bordón, al punto que multiplicó al menos dos gobernadores más. Lo de Jaque, el ADN de su administración, es muy diferente. ¿Cómo se hace para atraer a los mendocinos, partiendo desde esos modelos tan distintos?
-Apelando a la misma fuerza de los mendocinos. Para los habitantes de esta provincia, nada es imposible en la medida en que haya una esperanza, un sueño, una utopía. Pero deben ser realidades palpables. Si planteamos grandes asuntos estratégicos inalcanzables, la gente no nos va a creer. Pero esta provincia tiene recursos naturales y humanos enormes, que permiten integrar. La idea es rodearse de gente capaz, con visión, y estar en contacto permanente en lo cotidiano. Ejes estratégicos hay varios… El dique Los Blancos, un proyecto que era de Agua y energía hace 30 años y que nosotros recuperamos, el libre tránsito en la frontera con Chile. Esto es fundamental, teniendo en cuenta lo que se viene en materia de mercado con Asia… el tren de baja altura en el marco del corredor bioceánico. No hay ninguna alternativa técnica a ese proyecto. Podés hacer el paso Pehuenches, Las Leñas, Aguas Negras, pero el principal corredor es éste. Y el 17 % de la carga es por vía terrestre y el otro 83 % por barco. Es decir, una carga que hoy podría tardar 48 días, por el tren llegaría a Chile en 72 horas. Sabemos que nada de esto se hace en uno o dos años, pero tenemos la visión de que puede cambiar Mendoza.
-¿Qué más tiene en mente?
-Esta es la única provincia que aún tiene cuencas hídricas para seguir haciendo represas. Ya hemos presentado proyectos. En el Río Mendoza se pueden hacer seis represas hacia arriba... Los Blancos en el Río Tunuyán… y varias más…
-Convengamos en que la época de las grandes represas pasó y es una forma muy antigua de generar energía…
-Sí, pero da potencia. Podés tardar 60 meses en construir Los Blancos. Pero regulás un río, aportás potencia de generación eléctrica que hace falta, unos 500 Megavatios, e irrigás 16.000 hectáreas de tierra para producir. Aportás también a El Carrizal, que se está muriendo. Le das otra vida…
-¿Pero en qué nuevas fuentes de riqueza para Mendoza está pensando? Las producciones actuales están acotadas por la inflación y suba de costos internos, y el tipo de cambio alto… y es una "torta" que no cambia...
-Hay alternativas… Podés plantear que la devolución del IVA sea a 30 ó 60 días en lugar de seis meses, ayudas regionales para las asimetrías… lo que hay que hacer es industrializar los commodities de producción primaria, agregarles valor, ir hacia la producción industrial. Y colocarlos en Asia, especialmente en China. Pero hay otro problema coyuntural del que nadie habla. En Mendoza hay unos seis mil, aproximadamente porque nadie sabe bien cuántos son, productores vitivinícolas de menos de cinco hectáreas. No tienen una entidad que los agrupe, no tienen precio, no tienen malla antigranizo, no tienen acceso al crédito, y no fueron objeto de ninguna reconversión. Su producto termina en el mosto o en el blanco sulfitado. Si le agregás esposa, hijos y un empleado si es que tiene, estás hablando de 30.000 personas… En el caso de San Rafael, ese esquema es del 75 %. Los tenés que capacitar, diversificar, organizarlos, habrá que estudiar la demanda que hay y orientarlos hacia ese lugar.
-¿Y los polos tecnológicos?
-Hay más oportunidades para explorar. Lo que viene es la ciencia, la tecnología y la comunicación. Pero en Mendoza, la licenciatura en sistemas ya es una carrera dura, no hay vocación, y se cerraron dos de las seis que había en la Universidad Maza y en la Universidad de Congreso, cuando tenemos capacidad y chances enormes de hacer cosas, y de enfrentar en esto a nuestro principal competidor que es la India. En la informática vos tenés que tener una relación permanente con tu cliente. Con Europa o EUU nosotros tenemos cuatro o cinco horas de diferencia. La India, 12. Es decir que cuando ellos trabajan, en EEUU duermen. Además, están afectados por cuestiones culturales y religiosas que les impiden trabajar en determinados días y horarios. En Mendoza hay una empresa muy fuerte, Belatrix, que fabrica Software. Tienen 160 ingenieros y otros 80 en Donghai, China. Vinieron los hindúes a comprarlos, y ellos no vendieron. Ahora los hindúes vienen a capacitarse acá. Eso es valor agregado puro, recurso humano. Es lo que hay que potenciar. Y tiene tecnología de punta.
-Sí, está muy bien… pero acá hay chicos que llegan a los últimos años del Polimodal y no pueden leer de corrido los subtítulos de las películas…
-Está claro. El sistema se está deteriorando y la clave es recuperarlo. Hay que discutir además la educación universitaria. Tenemos varias facultades de medicina. ¿Pero qué médicos queremos? Nuestro sistema de salud está en rojo, en terapia intensiva, por muchos motivos. Creo que esta provincia, así como no ha tenido realmente una política fiscal, tributaria, en los últimos 25 años, tampoco la ha tenido en salud. Digo, una política de salud en serio. La última vez que se discutió fue con la descentralización en la época del Pilo. No se discutió más, ni se hicieron nuevos hospitales. Además hay más de 200 centros de salud y 23 ó 24 hospitales, y no están interconectados. No hay un sistema informático que los vincule.
Textual 1: "Los empresarios se quejan de la inflación, pero usan gas, combustibles y transporte subsidiados".
-¿Cómo se arregla?
-Con el seguro de salud. En el sistema hay tres fuentes grandes de ingresos: los planes nacionales, el presupuesto nacional, y obras sociales y personas de otras provincias que se atienen en el sistema de salud pública. Si ejecutamos esto al 75 %, podés pagarles al 40 % de mendocinos que no tienen cobertura social, una obra social de calidad. Ese seguro debe pagarles la cápita a los hospitales, bajo parámetros de eficiencia, científicos… mediciones internacionales. Por ejemplo, le digo a un hospital “bajame el índice de las infecciones tales o cuales”, y si ellos lo consiguen, se paga. Los indicadores existen. Lo que no tiene el sistema de salud, el ministerio de Salud, es un “tablero de comando”. No tiene modernidad. Si detectamos que el índice de mortalidad crece, por ejemplo, en Corralitos, o en Tunuyán, bajamos ahí con todos los “fierros” del Estado, desde el Registro Civil a la subsecretaría de Trabajo, y Desarrollo Social. Y trabajamos donde está el problema.
-Usted sabrá el tiempo que insume y lo que significa conseguir un turno de atención en el hospital público…
-Sí, claro. Bachelet, en Chile, logró eliminar las “colas” cuando era ministra. Lo hizo con el turno telefónico. Yo podría plantear eso ahora, pero sería demagógico. Para tener turno online o telefónico hay que dar oferta médica. Nosotros tenemos profesionales, supuestamente, de 08:00 a 12:00. Pero en las otras veinte horas, el sistema está soportado por los residentes y los enfermeros. Los residentes están en una situación precaria. Además, hay que rotarlos. Todos quieren venir al Central, al Lagomaggiore o al Notti, pero pocos al Hospital de La Paz. Y fortalecer la atención primaria. Vos tenés en La Colonia, en Junín, un centro de salud moderno, lindísimo. Pero los fines de semana no atiende. Solamente hay un enfermero. Hay un médico de familia que va dos veces por semana, a veces tres, con suerte. ¿Qué hace el paciente? Termina en el Perrupato o el Saporitti, colapsando los grandes centros hospitalarios.
-Que llegue un chico con una fiebre al Notti es un problema. No debería suceder… es un hospital de complejidad alta…
-Ahí el problema es otro. El Estado ha monopolizado en el Notti la atención pediátrica, y cada vez le inyecta más recursos. No dio posibilidad al crecimiento privado. Lo mismo que el Hospital Central, que está totalmente desbordado. Quiero volver al principio, que es manejar la salud por indicadores… y pagar por la eficiencia de esos indicadores, por la mejora, que es mejorar la salud, y por la buena administración de los recursos.
-¿Cuántos especialistas en gestión hospitalaria tiene Mendoza?
-Muchos. Pero están ocultos, en la actividad privada, o en otras actividades. Pero son muchos… y además hay que cambiar otra costumbre. Se puede discutir de política hospitalaria o de salud con los intendentes, pero ellos no pueden poner al director del hospital. Esto debe hacerlo la provincia, el gobierno, en función de la política que se decida. ¿Por qué? Porque entre el director del hospital, la estructura pública de salud, la OSEP y el PAMI atienden al 85 % de la población. No pueden estar disociados. Si el PAMI, la OSEP, el ministerio y el director del hospital van por lados distintos, no hay política posible de Salud. Mendoza necesita un Consejo Provincial de Salud donde estén los médicos, los gremios, el Estado, los hospitales, las universidades, la salud privada, y que sea el órgano que vela por la política de Salud. El lugar donde puedas ir y decir “esto estalla”.
-Bueno… si hay algo que está por estallar es el sistema de Salud…
-Sí, pero desde la época de Carrillo que esto aguanta, aguanta y aguanta. Creo que Salud es la asignatura pendiente de Mendoza, por lejos. Sale en los talleres que estamos haciendo. La gente, los jóvenes, te plantean el problema de la salud. Lo ven en su casa, en la escuela, en donde viven…
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Nacho Gaffuri / MDZ
Francisco "Paco" Pérez trazó los ejes estratégicos para Mendoza. |
-¿Cómo le va el traje de candidato?
-¿Cómo va a convencer a los mendocinos de que hay que alinearse y acompañar a Cristina, cuando está instalado que esa postura, a Jaque le rindió “cero”?
-La provincia no se puede pensar de manera aislada. Hay un modelo de país. Yo estoy dispuesto a discutirlo. En el primer centenario de la patria se discutió un campo para muy pocos, en el bicentenario, un campo para todos… y el tricentenario estará marcado seguramente por la ciencia, la tecnología y la innovación. Hay una realidad. Hoy hay 7.000 científicos argentinos en el extranjero y hemos recuperado a 850 y vamos por más. Yo no veo que la relación con Cristina nos haya perjudicado. Desde mi experiencia como ministro, no lo veo así. Me tocó manejar más de 1.100 obras, y siempre hemos tenido las puertas abiertas con Nación. Y si hemos podido llevar adelante el emprendimiento hidroeléctrico más importante de la historia de Mendoza fue también por esa relación. No hemos sido perjudicados ni en lo macro, ni en lo micro… Hay cosas a trabajar desde la provincia, porque nunca se hizo. Históricamente, desde que se creó el IPV hace sesenta años, las viviendas se hicieron con fondos nacionales. Unos más, otros menos, pero con esa plata, para un target de la población: la vivienda social. Pero la provincia debe crear sus propias herramientas, tener sus propios recursos para generar viviendas, en los distintos estratos sociales en que hacen falta. Se deben hacer con fideicomisos formados por fondos públicos y privados.
-Pero… ni siquiera se terminaron los cupos de viviendas que había para hacer… Faltan miles de viviendas en el Gran Mendoza…
-Sí… eso es un tema de gestión… Se habla de 35.000 viviendas de déficit… pero la problemática es una sola: la vivienda. Y hay personas con diversas capacidades de pago para acceder a ella, y en distintas condiciones. Los ingresos, si tienen lote o no, si necesitan financiar la urbanización, o si precisan de todo el paquete… Hay muchos esquemas. Vengo de ver en Lavalle una asociación que con cuotas de 286 pesos hace casas de 90 metros cuadrados. Está bien, el Municipio ayudó con la compra de terrenos y de movimiento de suelos, pero es un esquema posible. Me parece que hay que hacer una herramienta ágil y moderna que no entre en la burocracia eterna del IPV, y que brinde soluciones a la gente. Hay que hacer los fondos, con un sistema de recupero, así como en su momento se hizo el Fondo de la Transformación y el Crecimiento. También hay una realidad. En Mendoza, se han construido unas 2.500 viviendas más allá de lo que haya hecho cada uno por gestión. Pero no podríamos hacer más de 6.000 viviendas al año, porque no tenemos empresas para soportar ese ritmo de construcción. Igual, esa gran demanda debe atajarse con una política agresiva de viviendas que se sostenga en el tiempo.
-¿Cómo va a enfrentar el discurso de la oposición, cuando dice que el PJ mendocino entregó a Mendoza con el Impuesto al Cheque, que el PJ mendocino no nos defendió con la Promoción, que al PJ mendocino viene Cristina y le arma la lista de diputados nacionales…?
-Primero, voy a debatir en base a ideas y proyectos, y mirar hacia delante. Todos tenemos cuentas pendientes. Roberto Iglesias fue el primero que entregó la provincia en el Pacto Fiscal con Duhalde. Todavía estamos pagando el Bono Aconcagua, los Petrom, y otros chistes…Se subió arriba de Potrerillos con Fernando De la Rúa para la foto y después lo desconoció. Acá no hay que mirar para atrás, sino 20 años para adelante… ¿De qué entrega hablan? Un gobierno justicialista fue el que inició la demanda para resarcir la Promoción…
-Sí, pero conceda que Arturo Lafalla era una cosa, y el resto del justicialismo, otra…
-Está bien, pero él tomó una iniciativa… y después Cobos lo transó administrativamente por algo que no tenía ni un proyecto. Recién ahora estamos terminando el proyecto de Portezuelo del Viento. No es como Los Blancos, que se actualizó y fuimos para adelante. Entonces… Cobos no tenía ni siquiera la suma líquida de cuánto iba a costar Portezuelo. Después comenzaron las chicanas sobre que “la plata no llegó”. La plata va a llegar cuando esté la obra. ¿Para qué la queremos antes? ¿La vamos a dejar en el banco? Va a llegar a medida que estén los certificados de obra. Miremos hacia delante... Hay colocar a Mendoza en el contexto internacional y del mundo. Mendoza tuvo una casa en Ámsterdam y la cerró. Tuvo en China, y la cerró. Recién volvimos ahora.
-A China había que ir hace 25 años…
-¿Y quién tuvo esa visión?
-¡Pescarmona!
-¡Y el justicialismo! Porque Lafalla abrió la primera casa mendocina afuera del país, en San Pablo. Le dijeron que era una locura, y hoy es el segundo mercado del vino argentino. Fijate lo que pasa en Valparaíso. Te regalan libros turísticos en castellano y en chino mandarín. La Universidad de Valparaíso tiene una carrera de chino mandarín. Ya entendieron que al menos los próximos cien años de la Economía pasan por ahí. Hace 25 años que Asia crece sostenidamente: China, India, Tailandia, Singapur, Corea… y no fue en base a commodities, sino con educación básica e industrialización. Tenemos que meter ahí damasco, pasa de uva, mosto, ciruela, vinos…
-Veamos un ejemplo de la economía real. Rodolfo Vargas Arizu exportaba a Brasil, a una cadena de supermercados, aceite de oliva manufacturado, industrializado en Mendoza y con marca propia de su cliente. El dólar planchado y la inflación lo fueron ahogando, y al final, por la crisis, Portugal financió su producción y llegó a Brasil con los precios del aceite a la mitad que los mendocinos… Se acabó el negocio. Eso es lo que pasa…
-Bueno, pero veamos esto: los porteños son ideales para medir modas. Hace un tiempo fue con las degustaciones de vinos, y ahora con el aceite de oliva… hay que hacer eso…
-¡Pero el mercado interno es una porción ínfima!
-Sí, pero hay que educar a otras culturas, salir afuera, invertir en la promoción de tu producto. Innovar…
-¿Qué trataría de hacer mejor que el gobierno de Jaque, del que formó parte?
-Trataría de tener una mejor conexión territorial con los hacedores de la provincia. Uno de los ejes debe ser la cultura. Hubo allí una falencia fuerte en el feedback con los hacedores culturales.
-¿Eso sería lo único? ¿Lo demás le parece perfecto?
-No… por eso ahora estamos trabajando en un período de escucha, de saber qué quiere la gente. El candidato escucha para que el gobernador responda. Así lo hizo Alvaro Uribe. Así lo hace Sabatella. Son esquemas que sirven. Estoy convencido de la conectividad con la gente. Eso, en lo micro… después… hay que atraer inversiones… tener una política fiscal en serio…
- No hay mucho para ofrecer en materia de atracción de inversiones… cualquier promoción local significa “monedas” al lado de la eliminación del IVA, por ejemplo… ¿Qué podría ofrecer Mendoza? ¿Cómo hace para que RIM venga, por ejemplo, a fabricar el BlackBerry aquí en lugar de Ushuaia?
-Les tenés que proponer infraestructura y buen recurso humano. Que vengan al Pasip, al polo de Godoy Cruz o de Luján, que tengan ventajas impositivas, pero en el marco de una política fiscal, tributaria. Pero Mendoza no tiene un banco de ideas, una secretaría de planeamiento…. Si vos tenés un proyecto tecnológico… ¿Dónde lo llevás, en esa mole de cemento? Hay que darle al ministerio de la producción un perfil que hoy no tiene, apoyado en la innovación tecnológica y en las relaciones exteriores. Tenemos que tener gente capacitada en buscar en el mundo inversiones y traerlas aquí.
Textual 2: "A los intendentes hay que integrarlos a una mesa de conducción en un gobierno. No puden estar aislados..."
-¿Qué idea global tiene de lo que hay que hacer en materia de Seguridad?
-Hay que seguir profesionalizando la fuerza. Hay que hacer tentadora la profesión de policía, articular muy profundo con el poder judicial. Hoy esa falta de articulación deriva en aquello de que “entran por una puerta y salen por la otra”. Hay que incorporar mejor tecnología en los grandes centros urbanos, pero el delito se ha ido desplazando a los departamentos, y hay que mover allí la tecnología. Y afirmar la resocialización. Las condiciones sociales tienen que ver mucho con la inseguridad. Hay que involucrar a la Cultura en ello, a la Dirección General de Escuelas…
-¿Cómo cree que un gobierno debe enfrentar el alza enorme de precios? No se le puede decir a la gente que la inflación no se mide en los changuitos, o que la nafta la tenemos nosotros en los tanques…
-No soy economista. Pero hay dos grandes teorías: enfriar, o no enfriar la economía. Creo que se está viviendo un reacomodamiento de ocho años de crecimiento. Hay una demanda muy fuerte sobre el consumo… ¿cómo se enfría eso? Los empresarios se quejan de la inflación, pero también usan combustibles, gas y transportes subsidiados.
-¿Qué parte del equipo de Jaque se llevaría con usted, si gana las elecciones?
-No quisiera personalizar. Pero hay muchos funcionarios que han hecho muy bien las cosas, y quisiera tenerlos en la gestión. Con mucha energía, con vocación de servicio, con profesionalismo y visión estratégica. Mi modelo de funcionario público debe tener tiempo, gestión, territorialidad, conexión con la gente, y que sea creativo e innovador. Deben pensar más allá de los problemas coyunturales, en la provincia de los próximos 20 años. Y tiene que estar full time…
-Bueno… si quiere ese modelo, vaya pensando en pagar sueldos de 30.000 pesos, para robarse gente de la actividad privada…
-Lo vamos a pensar y a discutir. Pero lo que se necesita es lo que dije, y mucho compromiso. Las 24 horas del día. Es una picadora de carne... Lo sé, porque lo hice. Por eso se necesita renovación. Incluso para los que hacen las cosas bien.
-Los intendentes, que tienen reelecciones indefinidas, y los poderes económicos, de lobby… tienen más poder que un gobernador. ¿Cómo se hace para equilibrar esas fuerzas del poder de verdad? ¿Cómo se hace para no caer en el “no te doy nada” o “soy tu esclava”?
-A los intendentes hay que integrarlos a una mesa de conducción y hacerlos partícipes de un gobierno. No pueden estar aislados. Con los poderes económicos hay que ser firmes, y tener reglas claras. Yo no le voy a cerrar las puertas a nadie, pero hay que marcar bien las reglas de juego y tener una relación equidistante. Además hay que mantener muy claras las políticas de Estado. Todas las decisiones se enmarcan en eso. Una provincia de la envergadura de Mendoza está pidiendo políticas de Estado, a gritos.
-Un poco de minería. Es posible que el proyecto San Jorge no avance… ¿verdad?
-Sin lugar a dudas. Es porque faltó educación, faltó información. Hace unos días estuve con 35 productores de Tunuyán, y la mayoría estaba en contra. Pero no conocían el proyecto ni tenían información…
-Si el candidato de la UCR hubiese sido Alfredo Cornejo, usted estaría defendiéndose todo, por la minería…
-Por suerte, Iglesias es más impulsor de la minería que yo. Igual, no quiero circunscribir el debate a un proyecto. Hay que discutirlo todo, incluso la creación de la Empresa Provincial de Energía, que nos permita rentabilizar estos proyectos, y asociarnos.
-¿Qué les prometería a los mendocinos, y qué no se animaría a prometer?
-No prometería nada. Hablaría de compromiso. Y de mantener el contacto permanente con los mendocinos a través de sus representantes, de sus actores sociales, de las entidades intermedias. Me comprometería a explicitar y enriquecer los diez ejes estratégicos que necesita la Mendoza de los próximos 20 años: obras hidroeléctricas, el trasandino, organizar y capacitar a los productores dispersos, atraer inversiones, industrializar, superar asimetrías... atravesar con reformas la salud, la educación y la cultura… shock de viviendas... modernizar la Vendimia y retirarla de Cultura porque ahoga a todas las actividades… extender el calendario turístico y cultural todo el año, recuperar una imprenta para que nuestros escritores editen y publiquen sus obras… Creo en un gobierno joven, ágil, y con mucha energía.
(*) Ricardo Montacuto. Periodista. @montacuto en Twitter. www.facebook.com/ricardo.montacuto
