Presenta:

"Cristina pide que no apuesten al dólar porque Néstor siempre compró euros"

Economista. Diputado nacional por Coalición Cívica ARI
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

El diputado nacional de Coalición Cívica ARI, partido  que comanda Elisa Lilita Carrió, vino a Mendoza en el marco de la campaña para las próximas elecciones para dar su apoyo a Gustavo Gutiérrez, candidato a diputado nacional por Mendoza.

En MDZ chateó con los lectores y habló sobre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, las elecciones primarias, la "vergonzante" conducción que lleva Mercedes Marcó del Pont del Banco Central, el poco merecimiento de Amado Boudou para ser candidato a vicepresidente y la Promoción Industrial.

“"La idea de nuestra visita es apoyar nuestros candidatos en cada distrito. Gustavo Gutiérrez, candidato a diputado nacional, volver a insistir en la importancia que tienen las elecciones del 14 de agosto, la gente no sabe muy bien para qué sirve", disparó.

-¿Tiene sentido hacer las primarias?

- Sí porque hay que cumplir con la ley, pero además es una linda oportunidad para que todos participen de una gran encuesta nacional  que nos va a permitir saber si es cierto que Cristina gana en primera vuelta y nos va a poder determinar dentro de la posición  quién es el candidato con más chances para liderar un espacio que se va manifestando y que los argentinos piden.

- ¿Cristina, para ustedes no gana en primera vuelta?

- Para nosotros no gana en primera vuelta pero la encuesta importante la vamos a tener el 14 de agosto.

- ¿En este recorrido que están haciendo por el país y al hablar con la gente, cuál es el principal problema que plantean?

- Lo que plantean siempre, sea donde fuere que vamos, la cuestión de la incertidumbre. No sólo la incertidumbre física, de lo que nos va a pasar, sino también la incertidumbre de no poder tener un proyecto familiar, un proyecto empresarial, de no poder apostar a progresar porque está todo muy en el aire. La gente no se cree esta cosa de merluza y lácteos para todos. Aprovecha las cuotas, pero sabe que esto dura poco y no hay una visión de futuro porque la inflación come buena parte de sus ingresos. Y come su capacidad de soñar y de proyectar.

-¿Cómo afecta la inflación?

- En lo económico también es complicado proyectar por la inflación. Uno vive día a día. No hay en el sistema actual un incentivo para ahorrar. Si uno pone la plata en el banco le dan 10% anual y sabe que en un año la inflación toda va a subir mucho más que eso, casi el doble. Entonces, el ahorro como base de progreso no existe hoy en Argentina. El modelo lo lleva a gastar aun en cosas que no quiere gastar. La gente por ahí se siente bien y disfruta del presente pero está muy desamparada respecto del futuro porque las reglas cambian, porque no hay protección a los más débiles y porque no hay una seguridad mínima, no sólo en lo físico sino en el funcionamiento de la economía.



- La Presidenta ha llamado a no apostar al dólar. ¿Usted que opina de eso?

- Yo creo que ellos compran euros. Es lo que hacía Néstor todo el tiempo, compraba euros. Así que quizás el consejo sea comprar euros.

- ¿Qué piensa de la gestión que está llevando adelante Cristina Fernández de Kirchner?

- Yo pienso que en lo económico es una gestión muy pobre. No lo digo yo, lo dicen los indicadores oficiales. Aun los números del Indec muestran prácticamente no ha aumentado el empleo en la gestión de Cristina Kirchner, 1% por año en promedio  que es menos que el crecimiento vegetativo de la población. Los salarios reales están estancados o cayendo, la pobreza es la misma que teníamos el día que asumió Cristina Kirchner, 12 millones de personas no llegan a fin de mes en Argentina. Las reservas son menos de lo que había cuando asumió Cristina, a pesar de que estos casi cuatro años, han entrado a Argentina más de 50 mil millones de dólares, la inflación es lo que es. Si no fuera por la soja el humor sería otro. Y Argentina vuelve a cometer el error cada vez que le fue bien. Nosotros los errores los cometemos no en el medio de las crisis. En el medio de las crisis resurgimos y hacemos las cosas que hay que hacer. Cuando las cosas nos van bien, siempre hay alguien en el poder que cree eso es bueno para siempre. Que cree disfrutar a expensas de generaciones futuras y ese es el principio del populismo que tantos dolores de cabeza le ha traído a Argentina.

- ¿Qué opinión le merece el ministro de Economía, Amado Boudou, compañero de fórmula de Cristina?

- Usemos las palabras de Cristina. Cristina no lo eligió por su capacidad técnica, sino por su lealtad. Y cuando uno elige a sus acompañantes por una cuestión de lealtad me parece que se equivoca. Boudou dijo que iba a resolver el tema del Indec, dijo que iba a resolver el tema del Club de París, dijo que iba a resolver la cuestión de los bonistas que quedaron fuera de canje. Eran los tres temas que planteó.

-¿Y los cumplió?

- Los primeros dos no pudo avanzar prácticamente nada, y en el tercero, a pesar de que le hizo una oferta más generosa a los bonistas que la que había hecho (Roberto) Lavagna simplemente pudo resolver una cuarta parte de lo que queda por resolver. Así que desde el punto de vista de la gestión, es muy claro que el ministro no merecía ser ungido. Como bien dijo la Presidente, la unción tiene que ver con la lealtad. Distinto es en una monarquía, pero  en una república los valores en juego son otros. Y lo importante no es solamente la capacidad técnica sino también la capacidad de diálogo que me parece que este gobierno no tiene.

- ¿Cómo se lleva con Javier González Fraga, el candidato a vicepresidente por la UCR?

- Hemos trabajado juntos. Mi primer trabajo fue en una consultora de González Fraga, que fue además mi profesor hace muchos años.

- Y ahora están en veredas distintas

- Estamos en veredas distintas pero no enfrente. Yo creo en la competencia. Me parece que el competidor no es un enemigo. Me pone muy contento que Javier haya tenido la valentía de dar ese salto. A los economistas a veces les cuesta abandonar la tranquilidad de la academia para enlodarse en la política y así es como estamos. Me parece que Argentina está como está porque a veces sus mejores cuadros, sus mejores valores no se animaron a tomar esa decisión. Yo, por supuesto no le deseo el triunfo a Javier pero le deseo que tenga una muy buena campaña y que siga aportando. Ojalá hubiera más gente con Javier González Fraga y el debate político económico sería otro.

- Usted fue titular del Banco Central durante 2002-2004 cuando Néstor Kirchner fue presidente. ¿Cómo ve ahora la gestión que lleva adelante Mercedes Marcó del Pont en el gobierno de Cristina?

- Cuando yo estaba en el Banco Central, todavía era una institución independiente. A mí, Néstor Kirchner no me llamaba para decirme ‘hace esto, hacé lo otro’, tampoco (Eduardo) Duhalde porque sabían que no tenía ningún sentido hacerlo. Hoy es totalmente diferente. Lo que ya se empezó a ver en la gestión de (Martín) Redrado, con algunos tapujos y algunas vergüenzas, en el caso de Marcó del Pont es totalmente desvergonzado. Marcó del Pont asiste a actos políticos, a la campaña de Agustín Rossi en Rosario, va al cierre de campaña de (Daniel) Filmus. No solamente no es independiente el Banco Central sino que es un órgano partidario. Y esto pasa con todo el modelo kirchnerista que confunde Gobierno con Estado.

-¿En el Central cómo afecta esa actitud?

- En el caso de Banco Central es quizás, el lugar más grave donde esto sucede porque la moneda es el punto de partida de cualquier modelo económico. Cuando uno joroba con la moneda, joroba con toda la economía. Y un Banco Central, que está al servicio del gobierno de turno, siempre, inexorablemente, termina en más inflación y provocando esa inflación. Y un Banco Central como el de Mercedes Marcó del Pont que emite a un ritmo del 40% anual, no puede sorprenderse si después hay inflación, por más que la niegue.

- En Mendoza ha explotada nuevamente el conflicto de la Promoción Industrial ¿Qué se puede hacer para que los beneficios impositivos pueden llegar a todas las provincias.

- La primera reflexión es política. Quedó demostrado que la obsecuencia de (Celso) Jaque no sirvió de nada porque quedó afuera en la primera ronda y después la Presidenta le pidió que bajara la presentación judicial a cambio de nada. Esta es una primera reflexión de cómo un sistema que se parece mucho a una monarquía, ni siquiera estas actitudes obsecuentes no sirven para nadie. Lo segundo es más fundamental y tiene que ver con los regímenes de la Promoción Industrial en sí. Cualquier régimen de promoción tiene el límite espacial y el límite temporal. Son respiradores que ponemos pero que después no sabemos cómo sacar o hasta donde llegamos.

- ¿Conviene entonces un régimen de promoción?

- Nosotros discutimos en el Congreso una ley de sofware que es una ley que promociona la industria de programas y la industria informática y nuestra discusión es que no puede tener un límite en el tiempo porque cada vez que nos acercamos a ese límite, enseguida va a haber presión y lobby para renovar. Entonces, la promoción termina siendo un sistema permanente en donde se beneficia a unos a cambio de otros. 

- ¿Para quiénes debería haber promoción industrial?

- La Promoción Industrial en el mundo funciona solamente en zonas aisladas o las zonas de libre comercio, que están en una isla o están en una situación fronteriza, pero que no tienen una conexión directa con el resto de la economía. Cuando se pone Promoción Industrial en una provincia y no pone en la otra se está provocando una distorsión totalmente inequitativa e injusta que excede lo político y tiene los problemas que tiene hoy. Yo en general no soy amigo de la Promoción Industrial salvo que esté que esté concentrada y encapsulada en algún sector aislado del resto de la economía, sino es más para problemas que para solución. Hoy el problema lo sufre Mendoza pero el día de mañana lo sufrirá otra provincia.