Achicar la Legislatura, llegar a la gente, honrar el pasado personal
Esta entrevista empieza por el final. Las sorpresas en el periodismo, como en la vida, están a la vuelta de la esquina. Esa es la sensación que nos quedó después de entrevistar al nuevo ministro de Gobierno, Félix González.
Los argumentos políticos de González son lógicos y por lo tanto entendibles. Pero eso, podrán coincidir quienes lo conocen al nuevo ministro desde hace tiempo que se trata de una especie de escenógrafo y argumentista político. Sus explicaciones son llanas, propias de los teloneros que viven analizando la rosca política. Ahora devenido en funcionario de primera línea se le nota cierta incomodidad al tener que hablar en primera persona como actor e intérprete de sus propios libretos políticos.
Pero la sorpresa estaba a la vuelta de la entrevista, en este caso y la dio el mismo González cuando ya distendido comentó que estaba interesado en mejorar el sistema del Registro de Deudores Alimentarios.
"Mi lugar preferido en Mendoza es Tupungato aunque no voy muy seguido. Me gusta la montaña… pero en realidad mucho más el mar. Soy marplatense de nacimiento, pero me crié aquí", dijo como una advertencia sobre su gusto por un lugar y como un preámbulo de una confesión latente.
Entonces cuando los pocillos de café estaban vacíos y fríos se desprendió la confidencia que demuestra cómo los acontecimientos de las historias personales marcan a cualquiera y en cuanto se tiene una oportunidad, el protagonista -si tiene sensibilidad social y oportunidad política-, se involucra para modificar esa realidad que lo afectó personalmente, pero que tiene conciencia que su caso es parte de una problemática mayor.
"Al poco tiempo de nacer, mi abuela viajó para rescatar a mi vieja. Mi viejo se fue y me crió mi vieja. Eso me llevó a trabajar en temas vinculados a los deudores alimentarios y las dificultades que el sistema tiene para acceder", soltó con su voz gravosa el ahora ministro.
"Por haber sido criado por mi madre, y por haberlo vivido en carne propia, me doy cuenta que es un tema no menor", remarcó Félix González. Y es más, entusiasmado, puntualizó que la otra problemática intrafamiliar que lo preocupa es la relación de las parejas desde su composición, "por eso hay que poner énfasis en el programa 'Noviazgo sin violencia'".
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Madre e hijas de Félix González, en el acto de asunción.
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Esta señal de franqueza sobre el final es una síntesis de la entrevista. El léctor notará que ese sinceramiento irá creciendo entonces se desgranarán algunas conclusiones interesantes que dejan trascender conceptos políticos que superan el discurso de campaña. González asume el rol de un funcionario emergente que llegó a mitada de camino del gobierno de Celso Jaque pero que aportó al particular estilo con el que se fue moldeando el actual gobierno peronista.
González es uno de esos hacedores de la imagen de esta gestión en los dos últimos años y hace ver que ha experimentados resultados novedosos para él que, aún teniendo 45 años, tiene una trayectoria política extensa. Una definición propia la da luego de ver el éxito de la instalación de los Centros de Documentación Rápida (CDR) impulsados por el Gobierno nacional pero intensificado por el local.
"El secreto está en simplificar la vida de la gente. Lo importante es solucionar lo cotidiano, eso al final te lo agradecen", remarcó en base a esta experiencia de demorar sólo 15 minutos para hacer un trámite de documentación y esperar 15 días para recibir el DNI en el domicilio.
La referencia con su antecesor es ineludible. Mario Adaro fue el primer funcionario mendocino que se subió a las redes sociales y en especial a Twitter. El ahora candidato a juez de Corte ha abandonado sus apariciones en el ciberespacio pero dejó su huella. Por eso
- ¿No va a ser twittero?
- No. Para nada.
-Sabemos que llegó promediando el periodo de mandato de gobierno ¿cómo ocurrió?
-Cuando se rompe el gobierno por el voto no positivo de Cobos, replanteamos la estrategia con Marita Perceval. Nos dimos una política de retorno al PJ. Participamos de la campaña del 2009 y después yo tenía una relación personal con el Celso (Jaque). Habíamos trabajado muchos temas juntos. Cuando él se larga yo no lo vi viable y comenzamos a trabajar en la Concertación. Pero la buena relación con los compañeros quedó y, sobre todo, con el Celso, que ya me había ofrecido trabajar con él. Después, con el tiempo, fuimos charlando, propuse una unidad de coordinación y me dio la oportunidad, a fines del 2009. Él me abrió la puerta.
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"Llegaste" parece decirle Jaque a Félix González luego de asumir como ministro.
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-¿Fue Jaque?
-Sí. Mi relación es con él. Me dio la oportunidad y comencé a trabajar en el armado de las reuniones de gabinete, en la coordinación de la agenda y de las distintas áreas de gobierno. Había que darse una política de comunicación; pasábamos del encierro a hablar diez al mismo tiempo. Como asesor del gobernador, trabajé con línea directa y, en función de eso, se llegó a esta instancia. Cuando el Celso toma la decisión de mandar a Adaro a la Corte, me ofrece llegar al ministerio, lo que para mí es un desafío y un honor. Espero ser digno porque no acompañé el proceso desde el origen. Eso implica esforzarme el doble.
-¿Qué pensabas cuando empezó la gestión de Jaque?
-Él tuvo un gran drama al principio: Cobos, hasta el momento del no positivo, era a nivel nacional una persona muy apoyada. Era muy difícil para Jaque diferenciarse, arrancar con fuerza, porque Cobos era parte del mismo proyecto nacional. No tenía ese margen de maniobra, desligarse de los problemas heredados y a otra cosa. Por ejemplo, los cinco mil contratos que quedaron en la planta del Estado. Tuvo que absorber esos costos. Ésa fue una profunda dificultad para el arranque. Sin luna de miel se acortaron los plazos. Fue, sinceramente, una patriada lo que hizo Jaque en 2007. A todas luces, era inviable que ganara. Lo veíamos como algo imposible. Lo que triunfó fue la voluntad.
-Siempre usted hace mucho hincapié en la voluntad de Jaque.
-Lo he vivido. He visto a tipos talentosos no llegar. He visto que la centralidad del tema está en el coraje, en la voluntad, porque la política te depara adversidad permanentemente: operaciones, críticas. Los seres humanos cuando discutimos el poder sacamos a relucir los más bajos instintos.
-Cuando usted llegó, ¿Jaque tenía espaldas flacas?
-Ésa sería una pretensión que está muy lejos de la realidad. Celso tuvo una dificultad muy grande en las elecciones de 2009, sobre todo por el escenario nacional. Quedó muy golpeado, pero a finales de ese año se empezaron a concretar una serie de obras que no estaban hechas y que no se podían mostrar. Empezó a cambiar, de alguna manera, el escenario nacional y cuando yo me reuní con él, las primeras veces, lo veía con la voluntad y las ganas de estar, pero estaba golpeado.
-Golpeado por cuestiones no sólo nacionales...
-Obviamente había una dificultad muy grande. Habría que volver a mirar crónicas de esa época. Sobre todo teniendo a Cobos acá jugando para el otro lado. Cobos tuvo una posición de aparecer jugando a favor de los débiles y, en realidad, se puso del lado de los poderosos (en la pelea del "campo" y el Gobierno). La tentación era ponerse del lado de la "no política" y fue un costo muy grande para el Gobierno provincial quedar jugando de ese lado.
-¿Suscribe a la idea de Jaque de que su debilidad está en la mala comunicación de la gestión?
-Tuvo una dificultad grande para comunicar. No es un problema sólo de la oficina de prensa, sino del Gobierno en todas sus facetas. Y un poco más allá: el error más grande fue la capacidad de no apoderarse de los símbolos.
-¿Cómo?
-En el sentido de cómo plantear las cosas, el relato de lo que el Gobierno hace en términos de gestión, como lo demostramos en lo cotidiano con las obras. Cuando uno revisa, los logros son significativos; en infraestructura escolar, luz eléctrica y asfalto hay una obra importantísima. Y otras en proceso de producción que van a ser realmente importantes. Pero la gran dificultad fue ir más allá: construir un relato en cada cambio que hemos promovido.
-¿El Gobierno nacional sí lo hizo?
-Totalmente.
-¿Un ejemplo?
-Un eje que estamos trabajando con el proyecto nacional es la "inclusión". Nosotros hemos seguido los mismos lineamientos pero nos hemos perdido. Cuando uno hace una escuela genera inclusión, o cuando uno tiende una red eléctrica que une al desierto. Tenemos una tendencia a "inventariar" y nos falta que la gente se dé cuenta por qué y para qué lo hicimos. Hay elementos para construir ese relato: hubo una epopeya, se aguantó los peores momentos, cuando se venía degollando. No nos colgamos de la falda de Cristina, sino que tenemos el derecho de adherir porque la bancamos cuando nadie la bancó. Esto no es menor. Hemos metido a Mendoza como parte de ese modelo nacional. Del otro lado, no hay claridad en la definición de una alternativa. Sin caer en exitismo, hay que reconocer que este modelo es exitoso.
-¿Su misión va a ser construir ese relato?
-No, la idea es, concretamente, como ministro, decidir todo en función de la decisión del gobernador. Trabajamos para fortalecer esa posición.
-¿Y qué le ha pedido Jaque?
-Trabajar fuerte con todos los intendentes, tener diálogo y el otro tema es charlar con todos los partidos de la oposición, y uno de los ejes a trabajar es abrir la agenda legislativa para que ellos también planteen temas. La reforma constitucional es un tema prioritario.
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-Por ejemplo, la representación territorial en las cámaras legislativa. Si el sistema debe ser unicameral o bicameral. Habilitar una reelección seguida en la figura del gobernador, ya que creemos que independientemente de este gobernador, ése es un corset que nos hemos impuesto. Creo que el gobernador queda totalmente debilitado cuando el resto de las instituciones se reeligen constantemente.
-¿Cómo es lo de la "unicameralidad"?
-Hay que habilitar ese debate. Estamos en condiciones de darlo porque lo queremos centrar en la representación en la Legislatura y no en lo que alguna gente discutió alguna vez sobre reducir al mínimo las cámaras. Nosotros queremos discutir la representación.
-Parece complicado, ¿hay otros tópicos que considere "atrasados" en la Constitución de 1916?
- Sí por ejemplo hay que abordar los derechos ambientales y otros temas atrasados en la Constitución hay que replantearlos. Cuando revisás la historia, te das cuenta que la limitación de la reelección tiene que ver con toda una conflictividad generada en la época de Emilio Civit, que quería marcar la cancha por aquellos años, pero eso ya es viejo.
- Ese año, 1916, fue crítico, complejo y atípico.
-Así fue cuando se forma la Constituyente en una época parecida al 2001. Eso debe haber influido mucho en la idea de restringir el poder político. Es como si se la reforma se votara en 2001.
-La oposición lo tomará como que es un tema de campaña de Jaque.
-No creo. Tengo mucha fe en que podamos establecer un diálogo con el resto de las fuerzas políticas y me parece que puede haber voluntad de trabajar este tema. Hay personas interesantes en los partidos que ya conocen esta agenda y vamos a hablar con todos. Puede ser un tema para dejar fuera de la agenda electoral.
-Va a ser difícil comunicar la reforma del artículo 221 que tenemos que votar ahora. Ayudará que haya una urna especial para el referéndum.
-Sí ése es otro problema que tenemos ( NdR: la enmienda propone que se tome como referencia a la hora de contabilizar los votos de un referéndum, para reformar la misma Constitución, la totalidad de los votantes y no de los empadronados como interpretó la Corte en 1989 e impidió la reforma integral de la Carta Magna). Aunque con la "doble urna" obliga a que la gente tome conciencia de lo que tiene que votar, es difícil explicar porque es una cosa casi metodológica. Vamos a tener que hacer un esfuerzo. Hay que ver si vamos sólo con esa reforma o le sumamos los otros puntos juntos, o no. Hay que hablarlo.
-¿Qué papel juega la figura de Alejandro Cazabán en las decisiones de Jaque?
-Gobernar es tomar decisiones siempre en un escenario de conflicto. El Celso siempre dice que "no hay decisión sin costo político". El escenario es siempre complejo porque una decisión involucra a otras, siempre. Hay personalidades como la de Cazaban que aportan en ese sentido: toma decisiones y en muchos casos ha puesto la cara en algunos niveles y decisiones del Gobierno y, por eso, se paga un costo. Es un tipo que acompañó al gobernador, que tomó decisiones donde la conflictividad es mayor. Ahora tenemos un esquema de comunicación, identificamos a quiénes pueden parar un conflicto o explicarlo: por ejemplo, Fernando Simón salió a explicar el conflicto de la Vendimia, Mario Granados (subsecretario de Hacienda) ha tenido que hacerlo con temas gremiales. También se ha tenido que sacar a determinados actores de determinados temas. Por ejemplo: cuando el periodista busca a un funcionario por el conflicto de ese momento y hay que poner a otro funcionario al frente de la discusión. Porque si no, se permite que el eje del conflicto salga a la luz, como pasó en Salud y eso es contraprudecente para la negociación.
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Bromas entre Rubén Miranda y Alejandro Cazabán.
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-La "agresiva campaña" tiene que ver con los niveles de conocimiento, es dar la pelea para que te conozcan. El "Paco" (Pérez, ministro de Infraestructura) tiene otro perfil, el Raúl (Mercau, ministro de Producción) tiene otro y el Guillermo (Carmona, secretario de Ambiente) tiene un perfil más o menos propio. Lo que pasa es que Cazabán largó de más atrás en cuanto a nivel de conocimiento. Por eso le toca hacer el esfuerzo más importante.
-¿Va a incidir en la gestión la cantidad de precandidatos?
-Sinceramente, no. El clima de trabajo que hay en el gobierno es positivo. Tenemos reunión de gabinete todas las semanas y en la última (el lunes 4) se dijo precisamente que la interna no puede trabar la gestión. El mejor de los escenarios será el consenso. En esos términos lo planteó el Celso y todos aceptaron esas reglas de juego.
-¿En qué cree que va a desembocar la interna?
-La prioridad es llegar a un consenso. Si no se llega, ya hemos tenido escenarios de internas siendo gobierno. De hecho, por eso hay más posibilidades de que haya interna en términos prácticos: no es lo mismo estar en una posición de poder que estar en un grupo periférico. La jugada final en el peronismo es una jugada de ajedrez y se juega de a dos. Esos dos son Jaque y Mazzón. Los intendentes tienen peso, vida propia y poder, pero cada uno es muy fuerte en su lugar y cuando coordinan y articulan terminan haciéndolo bajo alguna de esas dos únicas figuras. En estos 15 días se verá quién tiene qué. Pero Jaque y Mazzón deben decidir finalmente si hay o no internas.
-¿Y en ese armado habrá espacio para la "transversalidad"?
-En dos oportunidades transité expresiones transversales: Frepaso y Concertación. En ninguno de esos dos escenarios pude votar porque los candidatos se elegían a dedo. El peronismo tiene la posibilidad de que se vote. Hay una concepción de la unidad política que hace que, llegado el domingo, se defina y, el día después, se ayude al que gana. Algunos piensan que la Presidenta lo va a elegir, pero nosotros pensamos que el peronismo está en condiciones de dar su propia respuesta. La interna provincial no la pueden definir entre 20 ó 30.
-¿Va a ser candidato a algo?
-No (niega con la cabeza reafirmando la decisión).
-¿No espera mucho de la política?
-Me gusta formar parte de equipos. Me he equivocado mil veces. Juego muy a fondo y no evalúo cómo termino en lo personal. Digamos que disfruto más en ayudar a armar que en exponerme.
-¿Cómo cree que se sentirá en este rol?
-Extraño.
- Es la primera vez que lo ponen "en foco".
-Sí, ustedes me dijeron "el hombre sin rostro". Me siento extraño porque fui legislador muy joven y el tema de la exposición no me afectaba, pero disfruto mucho el armado, ver que las cosas salgan bien, que se posicione la gente por la que estás trabajando.
-Todo un productor.
-(Risas) No sé cuál es el equivalente en términos artísticos. Me siento extraño, pero es un honor.
-¿Qué medidas de Adaro continuará?
-En líneas generales, todo. En materia penitenciaria, toda la política de Derechos Humanos con todas las dificultades que quedan, trabajaremos en la misma línea. Estuve hablando con Marita (Perceval) y tendremos una buena articulación con el Sistema Penal Federal. Allí va a haber mejoras sustantivas en el mediano plazo. En el área de Trabajo vamos a seguir con la misma línea sobre trabajo infantil y no registrado. La gente que ha venido de AFIP tiene una fuerte impronta. Y en el Registro Civil tenemos que mejorar el sistema de turnos. Es en donde la gente le ve la cara al Gobierno. Nosotros hemos trabajado por un call center. El gran desafío del Gobierno es simplificarle la vida a la gente. Eso se ve con el tema de los DNI: superamos un calvario. Lo mismo pasa con la licencia de conducir. Lo que ocurre es que en la complejidad de gobernar hay un punto en que uno tiene que mirar al Gobierno desde esos lugares. Después del Metrotranvía, indudablemente que el próximo gobierno debe rediscutir los contratos con el transporte. Desde un 0800 nosotros tenemos que recibir inquietudes pero también devolverle la llamada a la gente. La idea es romper con la lógica de esta democracia que es que la gente se adecue a tus ganas de hacer las cosas. Existe el desarrollo tecnológico para cambiar cosas sencillas.
-Se da cuenta va estar sólo 8 meses como ministro, algo similar le pasó a Cazaban cuando asumió como ministro con Lafalla.
-El Chiqui en la etapa del Arturo le dieron una responsabilidad muy fuerte que le ayuda a curtirse. Lafalla lo hizo con muchos miembros de esa generación. Yo diría que la oportunidad que le da el Celso al Chiqui es mucho más que tener una visión mas completa del Gobierno. En cuanto a mí, yo me veo transitando estos meses con conflictos, operaciones y pensando en que nos vaya bien como gestión.
-¿Una especie de guardaespaldas?
-No, no… No construyan esa idea. Me parece que hay que defender lo que se ha hecho, que es muchísimo. Renegar de esto y entregarlo, sería un suicidio político.
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Mario Adaro aplaude a su sucesor. El ex ministro busca un lugar en la Corte.
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-¿Cuánto va a incidir para que Adaro sea ministro de la Corte?
-Todo. Vamos a trabajar todos para que sea ministro de la Corte. No hay segundas intenciones ni nada. Celso ha sido claro. Lo vamos a bancar para que llegue. Tiene que llegar gente de la política y para nosotros es una oportunidad que el peronismo proponga un nombre y el Mario ha hecho un trabajo interesante. No hay una opinión negativa desde la oposición ni tampoco de la Corte.
-Hay una especulación de que le dan esta posibilidad en una situación de debilidad política. ¿Hubo un sondeo previo?
-Mario tiene la misma dificultad que tendría cualquier persona propuesta por el Poder Ejecutivo. Vamos a construir el consenso y hablar con el que haya que hablar. No es un nombre para tirar para "abajo".
-¿Ya habló con otros sectores?
-Hemos empezado a acordar reuniones con algunos dirigentes. Lo que incluye este tema.
.- Punto y aparte: Félix González, en pocas palabras
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Pegado al celular. González es "fonofuncionario".
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-Un vino: “Malbec. También me gusta el Cabernet. El Celso recomienda tomar Cabernet y no Malbec, para exportarlo”.
-Una película: “Fui a ver ‘Un cuento chino’. Me pasó como con la mayoría de las películas del cine argentino. Antes vi ‘El discurso del rey’, pero me quedo con ‘Pulp Fiction. Declárenme culpable, me encantó. Es la historia de un juicio a la mafia”, se entretiene, contando la película en detalles.
- Un personaje de ficción: (Piensa un rato largo. No selecciona a ninguno.)
-Un personaje del mundo real: Perón
-Preferencias en Internet: "Webeo. Leo diarios, los leo a ustedes, Los Andes y Uno. También Página/12 y Clarín".
-Un cuadro de fútbol: Ríver.
-Un escritor argentino/mendocino: piensa, luego dice que "he leído pocos escritores mendocinos. Me encantó 'Tango siempre gris', de Rolando Concatti, y ‘'San Martín. La fuerza de la misión y la soledad de la gloria', de Patricia Pascuali".
-El principal hecho de la historia: "17 de octubre de 1945. Me quedo con la última página de 'El 45' de Félix Luna".