Curas, censuras y "los dos lados" de la polémica, según la Iglesia
Mendoza nuevamente se vio conmovida por los hechos protagonizados por un sacerdote de Malargüe. Así como en otras oportunidades el padre Ramiro Sáenz decidió quién podía subir y quién no al escenario del Festival del Chivo, esta vez le tocó el rol censor a otro sacerdote de la Diócesis de San Rafael: el padre Jorge “Pato” Gómez. MDZ dio a conocer el caso en el que el sacerdote se subió al escenario e increpó al grupo Coral Luthiereces, planteándoles que el espectáculo que estaban brindando se burlaba de sus compromisos religiosos. Fue un escándalo.
Al revuelo se sumaron nuestros lectores, los medios nacionales que no daban crédito a lo sucedido y, finalmente, el Obispado de San Rafael, a cuya Diócesis pertenece el protagonista de la polémica. En una muy escueta declaración a Mediamza.com, su vocero dijo: "El padre Pato respondió a un insulto contra la Iglesia".
MDZ consultó al vocero oficial del Arzobispado de Mendoza, Marcelo De Benedectis, quien habitualmente da la cara en casos polémicos. Esta vez no fue la excepción y, a diferencia de los miembros del clero sureño, se prestó a un diálogo franco sobre el tema.
La mía, mi opinión...
- ¿Cómo evalúa el hecho?
Me cuesta, en esta situación, como en todas las que tienen un carácter de este tipo, dar una opinión sin haber estado presente. Habría que ver todo el cuadro y también el lugar que él (el padre Pato) ocupa en su comunidad y la actividad realizada durante y posteriormente en el lugar en donde actuó este grupo.
- En nuestro sitio puede ver el video...
Sí, lo vi... Pero me cuesta hacer una valoración sin estar en el lugar. Son temas delicados que ameritan un respeto grande por todos los que hayan intervenido y lo que sí creo es que invita a reflexionar a todos, ya que ha generado una reacción muy fuerte.
- Imagínese: un sacerdote escucha algo que a él no le gusta, se sube al escenario y reta a los artistas...
Mi duda es si hay un reto como tal. Lo mejor sería que les pregunten a los protagonistas del hecho...
- Le preguntamos a Gómez y respondió: "Sí, censuré"
(...) Bueno...es una palabra muy fuerte... en democracia yo busco el diálogo, el bien común...
- ¿Pero a usted le parece bien que un hombre de la Iglesia rete a un grupo de artistas, subiéndose al escenario?
No sé si hubo un reto. Cada uno lo lee con la sensibilidad propia de un hecho delicado. Yo, en todo caso, respeto y reflexiono. A ver: parto desde mi lado, de ver una sociedad democrática amplia… Hay gente que se puede haber sentido muy molesta, pero los fieles también se pueden haber sentido muy heridos, ya que muchos comentarios fueron muy fuertes. Los que tienen que hablar del hecho son los protagonistas. Pero a partir de esto, en una sociedad democrática, que quiere crecer y progresar, el ámbito religioso no puede ser descuidado, ninguneado ni sensibilizado. Todos, ya sea en el ámbito artistico, cultural o eclesial, todos nos debemos un respeto a todos.
- ¿Qué hubiese pasado, por ejemplo, si la Coral Luthiereces, en misa, se subía al púlpito para desmentir un mensaje del sacerdote en contra del matrimonio igualitario?
Bueno, no corresponde que hagan eso en misa y el padre pudo haber manejado otras alternativas…Yo no me voy a poner a opinar… Lo que me queda de este tema es que todos tenemos que aprender de esto. Algo pasó. Un hecho objetivo pasó. Suscitó reacciones de un lado y del otro. Esto me lleva a reflexionar en el respeto de todos con todos. El lugar de lo religioso es importante en la sociedad contemporánea y no puede ser banalizado. Luego, pido reflexionar ante esto: qué tenemos que corregir, todas las partes.
- La Iglesia se ha caracterizado por la disciplina que infunde a sus fieles en temas muy concretos y resulta raro que no fije una postura clara con el caso de censura...
La Iglesia ejerce una disciplina amplia… En la libertad y el discenso, más allá de los temas propios de la fe, se ve esa amplitud. Hay más para un lado y para otro. Creo que ante el hecho puntual, que hablen los protagonistas.
- Hablaron...
Escuchémonos todos, sepamos entendernos entre todos. Pienso en una convivencia que quiere ser inclusiva, plural y realmente libre. El llamado que hace Benedicto XVI a la pluralidad religiosa es realmente fuerte y tenemos que ceñirnos a él.