Presenta:

"Fayad usa su experiencia para ganar las elecciones y no para gobernar"

Concejal por el PRO, crítico de la gestión del intendente Víctor Fayad.
Bertolini junto a Pablo Priore, colega del PRO.
Bertolini junto a Pablo Priore, colega del PRO.
Emilio Bertolini es concejal por el PRO, votado en el año 2007. Desde su cargo en la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, ha sido uno de los más fuertes críticos de la gestión del intendente Víctor Fayad, habiendo hecho innumerables pedidos de informes y denuncias por supuestos desaguisados en el marco del trabajo del Ejecutivo.

En una entrevista sin concesiones, el concejal hizo un pormenorizado análisis de la situación política comunal ante MDZ.

-Luego de las elecciones del último 28 de marzo, ¿cambió el mapa político del Concejo Deliberante de Mendoza?

-Cambió, y no cambió. Fayad venía debilitado. En la última elección, la del 2007, sacó un 28% propio, pero hoy tiene un 41% después del 53% que sacó Cobos el año pasado. Sin embargo, el voto cobista no se perdió: si contás el 41% y le sumás el 12% que sacó (Alberto) Montbrun, tenés el 53% justo.

Montbrun captó el voto cobista, que estaba enojado con Fayad por pegarle sistemáticamente al vicepresidente para que le bajen dinero de la Nación, que es el arreglo que tiene con Kirchner. En ese sentido, la elección puede ser buena o mala: es mejor que la de 2007, pero peor que la de junio del año pasado... pero es buena.

Sin embargo, en términos de poder dentro de Concejo es relativamente parecido, porque ponía 5 bancas en juego. Antes tenía a 4 radicales: Yazzli, Morales, Mummy Ortega y Membrives; sumado a Amstutz, que había votado sistemáticamente con Fadad; y ahora ganó 5 bancas, incluyendo a Montbrun.

-Encima Montbrun es aliado de Fayad, porque fue secretario de Gobierno de su primera intendencia.

-No sólo eso, son parientes. Fayad y Montbrun son íntimos amigos de jóvenes, empezaron en la política juntos, cuando el "Viti" llega a intendente lo puso como secretario de Gobierno.

-O sea que Montbrun lo va a apoyar irrestrictamente.

-No creo, Montbrun es independiente de alguna manera. Volviendo a lo principal, la gravitación de las fuerzas va a ser igual que antes. Fayad sólo cambió figuritas, se fueron cuatro y le entraron cuatro.

-Es decir que para vos el mapa del poder de Fayad dentro del Concejo no cambió.

-Si cambia, es muy poco. Pasó de tener 8 aliados, a tener 7 propios, más Montbrun que no se sabe cómo va a comportarse.

-Semejante victoria, ¿le da ínfulas para ser más personalista de lo que era?

-¡Por supuesto! Pero hay que aclarar que una cosa es la elección y las ínfulas —con sus dichos de “yo tengo un cheque en blanco”, “voy a hacer lo que quiero”— y otra es lo que ocurra dentro del Consejo. No tiene Fayad una mayoría holgadísima, ojo con eso.

-¿Cómo será entonces el mapa de trabajo dentro del Concejo Deliberante a futuro?

-Habrá que seguir trabajando concienzudamente. El Concejal va a tener que votar y fundamentar el voto porque la gente va a estar mirando todo el tiempo cómo se trabaja. Te aseguro que el Ejecutivo no tendrá tanta facilidad para imponer sus proyectos.

-¿Qué pasa con cuestiones que Fayad pateó para después de las elecciones como la reforma al Código de Edificación?

-Bueno, Fayad lo va a tratar de imponer por medio de la mayoría automática. Va a decir “el que me apoya lo tiene que votar a libro cerrado”. Pero nosotros somos 5 que no lo vamos a apoyar, porque ya hay oposiciones pensadas, evaluadas, y estudiadas, no por nosotros, sino por parte del Consejo de Desarrollo Sustentable, el Colegio el colegio de Arquitectos, que han planteado objeciones a este proyecto.

-¿Por ejemplo?

-Edificios en altura en la Quinta Sección. Es decir, ampliar los indicadores para poder construir más alto. Los concejales en realidad no tenemos problemas en negociar la norma, pero todo tiene un límite.

Por ejemplo, ¿vos querés edificios de 20 pisos en la calle Arístides (Villanueva)? yo no los quiero, para mí la Quinta Sección tiene que quedar como está, hagamos edificios en la Cuarta. Entonces, estas concesiones va a tener que hacerlas (Fayad), sino la norma la va a sacar la mayoría automática, pero va a tener en el Concejo a la gente incendiándolo. O va a ser un proyecto que no va a tener más allá de la credibilidad del Ejecutivo, no va a tener la credibilidad y el apoyo del cuerpo. 

-¿Escuchaste las declaraciones de Fayad respecto a que Godoy Cruz permite edificios más altos?

-Sí, me parece fantástico, yo coincido con él. ¿Pero sabés qué hace Fayad? es un bravucón, porque le dice eso a Cornejo, pero no se sienta con él, ni con Miranda ni con Abraham para pensar el Gran Mendoza en su conjunto. Sólo se pelea con ellos y les dice “acá mando yo, ustedes tienen que hacer esto”.

Entonces, lo que genera es un código diferente en Godoy Cruz, otro en Capital y otro en Las Heras, cuando debería sentarse con ellos, consensuar y acatar lo que dice la ley de Ordenamiento Territorial.  Pensar el Gran Mendoza como un conjunto de normas que sean homogéneas, y no tener un Código en Godoy Cruz que cuando cruzás la calle hay otro código totalmente distinto que te permite construir cuatro pisos.

Hay que sentarse y hacerlo, no decirle a Cornejo que está mal y cruzarlo políticamente. Fayad es un tipo político, no práctico. Toda su sabiduría, su sapiencia, su experiencia, su picardía, las usa para ganar las elecciones y no para gobernar la ciudad.

-¿Por qué la insistencia en la reforma al Código de Edificación?

-Es un tema viejo y que hay que remontarse atrás... siempre se manejó con excepciones. Es algo que explotó. Todos los edificios “Presidente” —de 18 a 20 pisos— fueron hechos con excepciones municipales. Eso explotó con la constructora Sciofi, en la Boulogne Sur Mer, donde los tipos compran un terreno en la Quinta Sección donde hay permitido sólo cuatro pisos, y quieren construir dos torres de doce pisos cada uno.

En su momento, me llama el propio Fayad a su despacho y me dice que había un buen proyecto, que había que votarlo, y yo me puse en contra. Fui y llevé a los vecinos a que se opusieran al proyecto porque iba a destruir la Quinta Sección. Se hizo una reunión en el gimnasio municipal y casi lo linchan a Fayad. Y ahí mismo, después de que se aprueba la excepción en el Concejo, lo veta. 

Después de todo ese quilombo, Fayad dice “nunca más se vota una excepción al Concejo Deliberante porque esto no puede ser”. Sin embargo, al mes manda el famoso Código de Edificación. En solo un mes arman un Código de Edificación, en realidad son dos capítulos los que han modificado, que son los indicadores.

-¿Qué dice Fayad en su proyecto de Código?

-Bueno, éste indicador para esta zona, éste otro para esta otra zona, en la Quinta vamos a hacer edificios con altura. Y para los terrenos de más de mil quinientos metros cuadrados, liberamos todo, se pueden construir 800 pisos si se quiere. Yo te pregunto, ¿cuántos terrenos de más de mil quinientos metros hay en Boulogne Sur Mer?

-No sé, ¿cuántos?

-¡Uno solo, el de Sciofi! Entonces armaron eso y necesitan aprobarlo, porque no hay más excepciones y la gente tiene que construir. Y como no saben cómo va a ser el nuevo Código, no se sabe si se va a poder construir más alto o más bajo y, mientras, el proyecto está parado. Y Sciofi tiene el hueco hecho y no sabe si va a poder hacer ese edificio o no.

Lo más increíble es que esto te lo venden como “el” Código de Edificación, el cual tiene más de 5 mil disposiciones para que te des una idea, y esta es una ordenanza que tiene 6 artículos. A eso ellos le llaman Código de Edificación.

-¿Y cuáles serían los inconvenientes de construir en la Quinta Sección?

-Según especialistas del Consejo de Desarrollo Sustentable, la Quinta, por la cercanía del Parque no puede tener edificios altos. Primero, por el colapso de los servicios; segundo, porque no deja pasar el aire fresco que viene del parque y enfría la Ciudad; tercero, afectás toda una zona tranquila que la gente ha comprado como zona residencial y demás. Se pierde la fisonomía de la zona más linda de la Ciudad.

Con ese criterio, mejor hagamos edificios en las zonas más deprimidas y necesitadas, para poder potenciarlas. Poder densificarlas con edificios más lindos.

-Las modificaciones que se quieren introducir, ¿fueron consensuadas?

-No, la realidad es que se le tomó el pelo a la gente de una forma elegante. Se dijo, “miren, vamos a hacer el Código. Vamos a empezar a juntarnos los lunes y que vengan todos”. Invitaron al Colegio de Arquitectos, a los Concejales, a los vecinos. Se preguntó durante mucho tiempo la opinión de cada uno y después se mandó una norma que no contempla absolutamente nada de lo que propuso la gente.

Tal fue la maniobra, que Fayad mandó el Presupuesto el 23 de mayo de 2009. La ley de Ordenamiento Territorial de la provincia entró en vigencia el 28 de mayo. Es decir, tres días antes de que entrara en vigencia una ley provincial, que tiene un montón de disposiciones regulatorias para con los Departamentos, para que haya una suerte de coherencia entre estos.

La ley dice algo así como que no le interesa si esto es Capital, Las Heras o Godoy Cruz. Porque los tres respiran el mismo aire, usan el mismo transporte, y usan la misma red vial. Si hoy yo permito acá 20 pisos y al lado 4, es una burla. Es decir, la ley trata de unificar ciertos criterios lógicos. No puede ser que un conflicto por una calle termine en la Corte Suprema, como hizo Fayad con Vicente Zapata.