"Si encontramos un destino común, no será necesario el Confe"
El ex candidato a gobernador del cobismo pronostica la desaparición del partido del vicepresidente.
Julio Cobos dijo el sábado, en Tunuyán: “El Confe es una confederación de partidos y nosotros estamos convencidos de generar una oferta electoral amplia, que sea más que un solo partido. No veo por qué se tiene que disolver”.
César Biffi afirmó a MDZ ayer: “En algún momento algunos pensaron el Confe frente a la posición cerrada del radicalismo. Pero en la medida de que seamos capaces de remover esos obstáculos, seguramente no será necesaria su presencia”.
En las palabras del vicepresidente y su seguidor en Godoy Cruz salta un contraste muy fuerte. Un contraste significativo si se tiene en cuenta que Biffi es impulsado como primer candidato a diputado nacional del cobismo, si se concreta la reunificación de la UCR.
Los pensamientos de Biffi están destinados también a generar conflicto con los afiliados locales del Confe, partido que tiene en Mendoza como presidente al ex vicegobernador de Cobos, Juan Carlos Jaliff . Y con los peronistas disidentes que acompañan a Cobos, a quienes Biffi excluye en la reunificación partidaria.
A pesar de todo, el ex candidato a gobernador del cobismo blanquea en esta entrevista que pretende ser candidato a diputado nacional en octubre. Y juega a no desesperarse con las bolillas negras que ponen sus detractores en Mendoza: “En el radicalismo, ni Hipólito Yrigoyen fue candidato natural a nada”, reflexiona.
-Si bien todos los radicales hablan de la reunificación, las candidaturas dividen aguas, ¿de este tema se habló en su última visita a Buenos Aires?
-No. No estamos en esa etapa, aunque debemos llegar allí en poco tiempo, porque hay que dejar de hablar de los problemas de los dirigentes y empezar a hablar de los problemas de la gente. Hay un gobierno que deja mucho que desear y hay que ayudar a resolver los problemas de Mendoza, a través de una oposición homogénea. Y pensar en la reconstrucción de la provincia en el futuro. Nosotros podemos ofrecer una historia de gobiernos honestos, austeros y eficientes, tanto con Felipe (Llaver), como con Roberto (Iglesias) y con Julio (Cobos). Esta es una marca que tenemos.
-¿Pero para trabajar como oposición, hace falta que haya una lista de candidatos definida para las elecciones de octubre?
-No, de hecho hemos empezado. Ha habido un trabajo conjunto mayoritariamente. Desde diciembre lo hacemos. Pero no sería sincero no decir que estas cosas hacen mucho ruido y que está bueno resolverlas lo más rápido posible. Hay una fecha de internas y hay que hacerlas para dedicarnos a los problemas de la provincia. Espero que este acuerdo nos abarque a todos y todos están invitados a participar. Lo que no puede haber es una actitud provocativa permanentemente. Tenemos que estar con el mejor ánimo para la construcción, no podemos anclarnos en cuestiones personales del pasado. Hay que evitar las actitudes rupturistas y provocativas.
-Más allá de Iglesias, que es cierto que tiene una actitud de barricada, hay otras visiones diferentes dentro de quienes buscan la reunificación o el acuerdo electoral. Hablo en concreto del Confe orgánico.
-Si, bueno, pero en esto Julio (Cobos) ha sido muy claro. Su voluntad es construir el acuerdo y estoy seguro que el Confe lo va a acompañar. No tengo dudas de eso.
-¿Por qué el Confe no quiere que usted sea candidato en las elecciones de octubre?
-No lo sé. De hecho, nadie me lo ha dicho de este modo. Pero bueno, en el radicalismo, ni Hipólito Yrigoyen fue candidato natural a nada. Siempre hubo oposición y siempre hay distintas opiniones sobre quiénes deben ser los candidatos. Lo tomo como un elemento más de los problemas que existen en los partidos políticos para tomar decisiones de esta naturaleza.
-¿Pero en función de algún acuerdo con ese sector, usted resignaría su candidatura?
-Si. Yo creo que lo fundamental es que el radicalismo sea eje en una convocatoria amplia para reconstruir la provincia. Y eso me parece lo más importante. Pero eso obviamente debe ir acompañado de los mejores candidatos.
-Hace poco, Ernesto Sanz dijo que tenía los atributos necesarios para ser candidato. ¿Usted piensa lo mismo?
-Desde luego. Si no, no pretendería ser candidato. Pero soy consciente de mis limitaciones y de mis fortalezas. Está claro que creo que tengo las condiciones para hacerlo. Pero esa no es una evaluación que sólo debo hacer yo. La hace la gente con encuestas de opinión y también la dirigencia política. Ambas cuestiones tienen valor.
-El intendente Giner los propuso a usted y a Sanz como cabezas de lista para octubre. ¿Qué piensa de eso?
-Más allá de lo que a mí respecta, me parece natural, razonable y bueno que Ernesto sea candidato en octubre, como dijo Eduardo.
-¿Por qué usted nunca se afilió al Confe de Julio Cobos?
-Porque en realidad, creí y creo firmemente que en la Argentina tiene que haber una reconstrucción del sistema institucional y una recuperación de los partidos políticos como instrumentos capaces de fijar objetivos y de centralizar las decisiones. No he visto democracias modernas que no se asienten en los partidos. Hoy el radicalismo tiene todo para iniciar esta reconstrucción. Primero porque hay un liderazgo, que es el de Julio Cobos, a quien todos reconocen como un hombre de nuestras filas y profesa nuestro ideario. Eso ayuda mucho. Además creo que el radicalismo tiene en el país una estructura política que pretende renacer. Hay que unir ambas cosas.
-Pero la decisión de Cobos fue otra en su momento. Él creo este partido nuevo…
-Sí, porque Julio quería tener una estructura nacional. Y en segundo lugar, porque el radicalismo tardó en advertir la necesidad de modificar una postura cerrada y autoritaria. Yo siempre confié en que el radicalismo finalmente iba a tomar la decisión correcta e iba a abrir las puertas, para que todos los que no dejamos de ser radicales volvamos al radicalismo.
-Entonces, en este nuevo contexto, ¿tiene razón de ser el Confe?
-(Duda mucho la respuesta) En esta etapa me parece que…, este…, es…,tiene…, eh, bueno… todavía tiene cosas que jugar y alguna necesidad de existir. Yo sí estimo que esta es una transición y en algún momento todo eso debe refundarse en el radicalismo.
-O sea, a corto plazo, dice que el partido debe desaparecer, o fundirse en la UCR…
-Desde luego que eso lo dirán las circunstancias. Está claro que mi apuesta es reconstruir un partido político, con todo lo que eso significa. Lo que incluye saber que en su seno pueden haber matices o posiciones distintas y tener tolerancia para soportarlas. Eso es lo que hacen los partidos que aspiran a ser mayoritarios.
-¿Eso es un Confe unido a la UCR o es la desaparición del Confe?
-A mí me parece que si el radicalismo logra conseguir esos objetivos, no se hace necesaria la presencia del Confe. En algún momento, algunos lo pensaron (al partido Confe) frente a la posición cerrada del radicalismo. Pero en la medida que seamos capaces de remover esos obstáculos, y fundamentalmente de encontrar un destino político común, bueno, seguramente no será necesaria la presencia del Confe.
-¿Y qué ocurre con otros socios políticos que ustedes tuvieron? Sin ir más lejos, con su candidato a vicegobernador en 2007, el justicialista Enrique Thomas.
-Lo que digo es que lo primero es esta reconstrucción que estamos haciendo. Sobre este eje, el radicalismo debe realizar una convocatoria más amplia. Veremos si eso nos permite incorporar a sectores que nos han venido acompañando, y a los cuales respeto y aprecio, en particular en la figura de Enrique Thomas.
-Por fuera de la interna radical, ¿cómo lo vio a Cobos en su última visita? ¿Cómo cree que absorbió el desplante del kirchnerismo en el viaje a Tartagal?
-No tuvimos tiempo de hablarlo. Pero en circunstancias similares, lo que a Julio le cuesta mucho entender es tantas muestras de intolerancia y de falta de respeto a la disidencia. La política tiene como componente el reconocimiento del otro. El que no reconoce al otro, niega uno de los valores centrales del sistema democrático. A Julio le molesta y le preocupa eso, más allá de las cuestiones personales.
-¿Pero cómo se sobrevive de esa manera en el Gobierno Nacional?
-No es el primer episodio que tiene Julio. Lo importante es que él sabe que es garante de la institucionalidad y la gobernabilidad de la Argentina. Y de ese papel no se va a salir.
-¿Qué chance de continuar en el Gobierno tiene Cobos?
-Él está allí y es producto de la voluntad popular. Tiene claramente en su cabeza que tiene que cumplir el mandato que la gente le dio. El futuro dirá si encabeza un proyecto político en la Argentina, como muchos queremos. Se verá si somos capaces de hacerlo y si Julio acepta el desafío. Mientras tanto, tiene que seguir siendo vicepresidente.
-¿Hasta 2011 inclusive?
-Yo creo que sí. Salvo que las circunstancias cambiaran sustancialmente. No debe dejar ese lugar.
-¿Se va a producir al final la foto de todos los radicales unidos, no la que los muestra a todos peleados entre sí? ¿Cuándo?
-Los próximos quince días son muy importantes. Se que Julio quiere resolver esto rápidamente y que muchos ya estamos cansados. Dedicamos mucha energía a este tema y tenemos que ser inteligentes para definirlo rápido.
-Si bien todos los radicales hablan de la reunificación, las candidaturas dividen aguas, ¿de este tema se habló en su última visita a Buenos Aires?
-No. No estamos en esa etapa, aunque debemos llegar allí en poco tiempo, porque hay que dejar de hablar de los problemas de los dirigentes y empezar a hablar de los problemas de la gente. Hay un gobierno que deja mucho que desear y hay que ayudar a resolver los problemas de Mendoza, a través de una oposición homogénea. Y pensar en la reconstrucción de la provincia en el futuro. Nosotros podemos ofrecer una historia de gobiernos honestos, austeros y eficientes, tanto con Felipe (Llaver), como con Roberto (Iglesias) y con Julio (Cobos). Esta es una marca que tenemos.
-¿Pero para trabajar como oposición, hace falta que haya una lista de candidatos definida para las elecciones de octubre?
-No, de hecho hemos empezado. Ha habido un trabajo conjunto mayoritariamente. Desde diciembre lo hacemos. Pero no sería sincero no decir que estas cosas hacen mucho ruido y que está bueno resolverlas lo más rápido posible. Hay una fecha de internas y hay que hacerlas para dedicarnos a los problemas de la provincia. Espero que este acuerdo nos abarque a todos y todos están invitados a participar. Lo que no puede haber es una actitud provocativa permanentemente. Tenemos que estar con el mejor ánimo para la construcción, no podemos anclarnos en cuestiones personales del pasado. Hay que evitar las actitudes rupturistas y provocativas.
-Más allá de Iglesias, que es cierto que tiene una actitud de barricada, hay otras visiones diferentes dentro de quienes buscan la reunificación o el acuerdo electoral. Hablo en concreto del Confe orgánico.
-Si, bueno, pero en esto Julio (Cobos) ha sido muy claro. Su voluntad es construir el acuerdo y estoy seguro que el Confe lo va a acompañar. No tengo dudas de eso.
-¿Por qué el Confe no quiere que usted sea candidato en las elecciones de octubre?
-No lo sé. De hecho, nadie me lo ha dicho de este modo. Pero bueno, en el radicalismo, ni Hipólito Yrigoyen fue candidato natural a nada. Siempre hubo oposición y siempre hay distintas opiniones sobre quiénes deben ser los candidatos. Lo tomo como un elemento más de los problemas que existen en los partidos políticos para tomar decisiones de esta naturaleza.
-¿Pero en función de algún acuerdo con ese sector, usted resignaría su candidatura?
-Si. Yo creo que lo fundamental es que el radicalismo sea eje en una convocatoria amplia para reconstruir la provincia. Y eso me parece lo más importante. Pero eso obviamente debe ir acompañado de los mejores candidatos.
-Hace poco, Ernesto Sanz dijo que tenía los atributos necesarios para ser candidato. ¿Usted piensa lo mismo?
-Desde luego. Si no, no pretendería ser candidato. Pero soy consciente de mis limitaciones y de mis fortalezas. Está claro que creo que tengo las condiciones para hacerlo. Pero esa no es una evaluación que sólo debo hacer yo. La hace la gente con encuestas de opinión y también la dirigencia política. Ambas cuestiones tienen valor.
-El intendente Giner los propuso a usted y a Sanz como cabezas de lista para octubre. ¿Qué piensa de eso?
-Más allá de lo que a mí respecta, me parece natural, razonable y bueno que Ernesto sea candidato en octubre, como dijo Eduardo.
-¿Por qué usted nunca se afilió al Confe de Julio Cobos?
-Porque en realidad, creí y creo firmemente que en la Argentina tiene que haber una reconstrucción del sistema institucional y una recuperación de los partidos políticos como instrumentos capaces de fijar objetivos y de centralizar las decisiones. No he visto democracias modernas que no se asienten en los partidos. Hoy el radicalismo tiene todo para iniciar esta reconstrucción. Primero porque hay un liderazgo, que es el de Julio Cobos, a quien todos reconocen como un hombre de nuestras filas y profesa nuestro ideario. Eso ayuda mucho. Además creo que el radicalismo tiene en el país una estructura política que pretende renacer. Hay que unir ambas cosas.
-Pero la decisión de Cobos fue otra en su momento. Él creo este partido nuevo…
-Sí, porque Julio quería tener una estructura nacional. Y en segundo lugar, porque el radicalismo tardó en advertir la necesidad de modificar una postura cerrada y autoritaria. Yo siempre confié en que el radicalismo finalmente iba a tomar la decisión correcta e iba a abrir las puertas, para que todos los que no dejamos de ser radicales volvamos al radicalismo.
-Entonces, en este nuevo contexto, ¿tiene razón de ser el Confe?
-(Duda mucho la respuesta) En esta etapa me parece que…, este…, es…,tiene…, eh, bueno… todavía tiene cosas que jugar y alguna necesidad de existir. Yo sí estimo que esta es una transición y en algún momento todo eso debe refundarse en el radicalismo.
-O sea, a corto plazo, dice que el partido debe desaparecer, o fundirse en la UCR…
-Desde luego que eso lo dirán las circunstancias. Está claro que mi apuesta es reconstruir un partido político, con todo lo que eso significa. Lo que incluye saber que en su seno pueden haber matices o posiciones distintas y tener tolerancia para soportarlas. Eso es lo que hacen los partidos que aspiran a ser mayoritarios.
-¿Eso es un Confe unido a la UCR o es la desaparición del Confe?
-A mí me parece que si el radicalismo logra conseguir esos objetivos, no se hace necesaria la presencia del Confe. En algún momento, algunos lo pensaron (al partido Confe) frente a la posición cerrada del radicalismo. Pero en la medida que seamos capaces de remover esos obstáculos, y fundamentalmente de encontrar un destino político común, bueno, seguramente no será necesaria la presencia del Confe.
-¿Y qué ocurre con otros socios políticos que ustedes tuvieron? Sin ir más lejos, con su candidato a vicegobernador en 2007, el justicialista Enrique Thomas.
-Lo que digo es que lo primero es esta reconstrucción que estamos haciendo. Sobre este eje, el radicalismo debe realizar una convocatoria más amplia. Veremos si eso nos permite incorporar a sectores que nos han venido acompañando, y a los cuales respeto y aprecio, en particular en la figura de Enrique Thomas.
-Por fuera de la interna radical, ¿cómo lo vio a Cobos en su última visita? ¿Cómo cree que absorbió el desplante del kirchnerismo en el viaje a Tartagal?
-No tuvimos tiempo de hablarlo. Pero en circunstancias similares, lo que a Julio le cuesta mucho entender es tantas muestras de intolerancia y de falta de respeto a la disidencia. La política tiene como componente el reconocimiento del otro. El que no reconoce al otro, niega uno de los valores centrales del sistema democrático. A Julio le molesta y le preocupa eso, más allá de las cuestiones personales.
-¿Pero cómo se sobrevive de esa manera en el Gobierno Nacional?
-No es el primer episodio que tiene Julio. Lo importante es que él sabe que es garante de la institucionalidad y la gobernabilidad de la Argentina. Y de ese papel no se va a salir.
-¿Qué chance de continuar en el Gobierno tiene Cobos?
-Él está allí y es producto de la voluntad popular. Tiene claramente en su cabeza que tiene que cumplir el mandato que la gente le dio. El futuro dirá si encabeza un proyecto político en la Argentina, como muchos queremos. Se verá si somos capaces de hacerlo y si Julio acepta el desafío. Mientras tanto, tiene que seguir siendo vicepresidente.
-¿Hasta 2011 inclusive?
-Yo creo que sí. Salvo que las circunstancias cambiaran sustancialmente. No debe dejar ese lugar.
-¿Se va a producir al final la foto de todos los radicales unidos, no la que los muestra a todos peleados entre sí? ¿Cuándo?
-Los próximos quince días son muy importantes. Se que Julio quiere resolver esto rápidamente y que muchos ya estamos cansados. Dedicamos mucha energía a este tema y tenemos que ser inteligentes para definirlo rápido.