"A la reforma policial se la llevó el viento"
Ex ministro de Seguridad y actual integrante de la Inspección General.
El ex ministro de Seguridad Leopoldo Orquín y actual integrante de la Inspección General de Seguridad (organismo que controla a la Policía) fue uno de los encargados de llevar adelante en su primera etapa la reforma policial. Estuvo al frente de la cartera durante toda la administración de Roberto Iglesias (1999-2003), por ello se ha transformado en el funcionario que más ocupó esa “silla difícil”, tal como él menciona al Ministerio de Seguridad.
Ser el único ministro que cumplió todo el mandato de un gobernador le otorga entidad para señalar, reflexionar o denunciar sobre irregularidades en materia de seguridad que existen en Mendoza. Es que a Leopoldo Orquín también le tocó lidiar con hechos graves; por citar dos: la mafia policial y el motín vendimial.
.¿Cómo logró estar los cuatro años al frente de Seguridad con casos tan fuerte como éstos, siendo que otros ministros que vinieron después se tuvieron que ir superados por crímenes o resistencia de la misma Policía?
- Y bueno, en esto la personalidad de Roberto (Iglesias) fue fundamental, porque sin un gobernador como él, un ministro no podría hacer su trabajo.
-Pero no todo depende del gobernador.
- Claro que no, pero estar en esa silla del ministerio de Seguridad es muy difícil y es necesario el respaldo.
-¿Conoce al nuevo ministro, Carlos Aranda?
- No conozco a Aranda, creo que ni de vista. Pero en cualquier momento lo iremos a ver con los integrantes de la Inspección General de Seguridad para entrevistarnos con él.
-¿Qué evaluación hace desde la Inspección sobre la gestión de Carlos Ciurca?
- Se han concretado muchas cosas en la gestión de Ciurca, que para nosotros son importantes. Por ejemplo, ahora somos (la IGS) un órgano descentralizado dentro del Ministerio de Seguridad. Esto nos fortalece en cuanto a la independencia, aunque no sé si antes, cuando no era así, hubo presión. Pero está claro que poder comprar una resma de papel sin pedir autorización, es importante. Además es importante estar fuera del edificio del Ministerio; esto es bueno y ocurrió con Carlos Ciurca, porque de este modo uno se siente menos comprometido o más independiente al no estar viendo a las personas que debe investigar. Por otro lado, cada vez que hemos querido ver a Ciurca, nos ha recibido o si no él fue a la Inspección. También fue bueno con Ciurca que la división de Asuntos Internos pasó a depender de la Inspección, porque antes se investigaban entre ellos (los policias) y esto producía dudas. Esto fue un hecho voluntario de él (Ciurca) porque no estaba obligado por ley.
-Las que menciona son cuestiones administrativas, pero qué dice sobre las operativas.
- Este es un tema muy extenso que merece horas de reflexión. Porque de la reforma policial sólo dos cosas quedaron en pie: la comisión Bicameral de Seguridad de la Legislatura y la Inspección, a todas las otras se las llevó el viento. Yo no creo que la reforma policial haya avanzado, por lo tanto hemos retrocedido. Ahora hemos vuelto al viejo jefe de policías, más allá de cualquier nombre, porque Caleri es un excelente policía.
-Que las intenciones de la reforma, de algún modo, se las llevó el viento, son responsabilidades de las distintas gestiones, desde usted hasta Ciurca, incluidos otros funcionarios de menor rango...
- Es que la Policía está capacitada para trabajar como lo hacía tantos años, tal vez con más equipamiento. Pero si le preguntan a un comisario cómo se encara la prevención, sólo responderá que hay que patrullar las calles, cuando todos sabemos que se trata de una cosa más integral; porque la pobreza y diferencia social aumentó y esto es un caldo de cultivo para la delincuencia. La reforma policial se abandonó, pero ojalá me equivoque y todo mejore, porque también vivo en Mendoza, al igual que mis seres queridos.
-Usted dijo hace poco más de un año que en cuanto a inseguridad lo peor todavía no llegó; ¿Lo sigue viendo así?
- Esta fue una frase que lo marcó a Ciurca. Me contó que se despertaba por las noches porque . Y sí, de alguna manera creo que lo peor aún no llegó porque no se ha hecho nada por el empleo, sacar a la gente de la pobreza; y como dije antes, ojalá me equivoque. De todos modos creo que Carlos (Ciurca) le puede aportar algo importante al Ministerio de Desarrollo Humano ya que él viene de Seguridad. Podrá articular políticas para combatir a la inseguridad desde lo social; porque cuando un chico pobre o un grande van a un club, estudian, o lo que sea, se sienten integrados al mundo y no excluidos. Hacer esto es imprescindible para bajar los índices delictivos.
-Y desde la Inspección, ¿qué aportes hicieron?
- En dos años fueron exonerados de la fuerza unos 60 efectivos que investigamos por distintos delitos o irregularidades, aunque hay muchas otras sanciones por distintas faltas. Pero hay que tener en cuenta que las sanciones que tienen un máximo de 10 días son tomadas por los jefes directos de los policías. En esto también hemos avanzado, porque se muestran reacios a sancionarse entre ellos, entonces abrimos expedientes contra los comisarios que han omitido sancionar y los sancionamos a ellos.
-Usted que fue uno de los autores del Código Procesal Penal de Mendoza junto con Juan Carlos Aguinaga (PD) y Ernesto Nieto (PJ), qué caso policial o judicial le llamó la atención.
- El caso que más me preocupó sin dudas fue el del chico (Marcos) Cardoso. Porque estaban involucrados policías y personal judicial; esto es muy grave y por eso hay una causa penal abierta que involucra a un fiscal y a un ayudante. Nosotros desde la Inspección hicimos nuestro trabajo y después de reabrir la prueba, por la supuesta invención de un testigo, pedimos el pase a pasiva de un comisario y dos subalternos, aunque esto después lo resuelve el ministro.
- Claro que no, pero estar en esa silla del ministerio de Seguridad es muy difícil y es necesario el respaldo.
-¿Conoce al nuevo ministro, Carlos Aranda?
- No conozco a Aranda, creo que ni de vista. Pero en cualquier momento lo iremos a ver con los integrantes de la Inspección General de Seguridad para entrevistarnos con él.
-¿Qué evaluación hace desde la Inspección sobre la gestión de Carlos Ciurca?
- Se han concretado muchas cosas en la gestión de Ciurca, que para nosotros son importantes. Por ejemplo, ahora somos (la IGS) un órgano descentralizado dentro del Ministerio de Seguridad. Esto nos fortalece en cuanto a la independencia, aunque no sé si antes, cuando no era así, hubo presión. Pero está claro que poder comprar una resma de papel sin pedir autorización, es importante. Además es importante estar fuera del edificio del Ministerio; esto es bueno y ocurrió con Carlos Ciurca, porque de este modo uno se siente menos comprometido o más independiente al no estar viendo a las personas que debe investigar. Por otro lado, cada vez que hemos querido ver a Ciurca, nos ha recibido o si no él fue a la Inspección. También fue bueno con Ciurca que la división de Asuntos Internos pasó a depender de la Inspección, porque antes se investigaban entre ellos (los policias) y esto producía dudas. Esto fue un hecho voluntario de él (Ciurca) porque no estaba obligado por ley.
-Las que menciona son cuestiones administrativas, pero qué dice sobre las operativas.
- Este es un tema muy extenso que merece horas de reflexión. Porque de la reforma policial sólo dos cosas quedaron en pie: la comisión Bicameral de Seguridad de la Legislatura y la Inspección, a todas las otras se las llevó el viento. Yo no creo que la reforma policial haya avanzado, por lo tanto hemos retrocedido. Ahora hemos vuelto al viejo jefe de policías, más allá de cualquier nombre, porque Caleri es un excelente policía.
-Que las intenciones de la reforma, de algún modo, se las llevó el viento, son responsabilidades de las distintas gestiones, desde usted hasta Ciurca, incluidos otros funcionarios de menor rango...
- Es que la Policía está capacitada para trabajar como lo hacía tantos años, tal vez con más equipamiento. Pero si le preguntan a un comisario cómo se encara la prevención, sólo responderá que hay que patrullar las calles, cuando todos sabemos que se trata de una cosa más integral; porque la pobreza y diferencia social aumentó y esto es un caldo de cultivo para la delincuencia. La reforma policial se abandonó, pero ojalá me equivoque y todo mejore, porque también vivo en Mendoza, al igual que mis seres queridos.
-Usted dijo hace poco más de un año que en cuanto a inseguridad lo peor todavía no llegó; ¿Lo sigue viendo así?
- Esta fue una frase que lo marcó a Ciurca. Me contó que se despertaba por las noches porque . Y sí, de alguna manera creo que lo peor aún no llegó porque no se ha hecho nada por el empleo, sacar a la gente de la pobreza; y como dije antes, ojalá me equivoque. De todos modos creo que Carlos (Ciurca) le puede aportar algo importante al Ministerio de Desarrollo Humano ya que él viene de Seguridad. Podrá articular políticas para combatir a la inseguridad desde lo social; porque cuando un chico pobre o un grande van a un club, estudian, o lo que sea, se sienten integrados al mundo y no excluidos. Hacer esto es imprescindible para bajar los índices delictivos.
-Y desde la Inspección, ¿qué aportes hicieron?
- En dos años fueron exonerados de la fuerza unos 60 efectivos que investigamos por distintos delitos o irregularidades, aunque hay muchas otras sanciones por distintas faltas. Pero hay que tener en cuenta que las sanciones que tienen un máximo de 10 días son tomadas por los jefes directos de los policías. En esto también hemos avanzado, porque se muestran reacios a sancionarse entre ellos, entonces abrimos expedientes contra los comisarios que han omitido sancionar y los sancionamos a ellos.
-Usted que fue uno de los autores del Código Procesal Penal de Mendoza junto con Juan Carlos Aguinaga (PD) y Ernesto Nieto (PJ), qué caso policial o judicial le llamó la atención.
- El caso que más me preocupó sin dudas fue el del chico (Marcos) Cardoso. Porque estaban involucrados policías y personal judicial; esto es muy grave y por eso hay una causa penal abierta que involucra a un fiscal y a un ayudante. Nosotros desde la Inspección hicimos nuestro trabajo y después de reabrir la prueba, por la supuesta invención de un testigo, pedimos el pase a pasiva de un comisario y dos subalternos, aunque esto después lo resuelve el ministro.