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"Fui un ingenuo al creer en la democracia sindical"

Secretario General del SUTE, aislado de la conducción por el Secretariado Ejecutivo del gremio
Foto: Marcelo Ruiz / Archivo
Foto: Marcelo Ruiz / Archivo

Entrevistar a Eduardo Franchino en su lugar de trabajo es como visitar a un refugiado político que está en su propio país, pero protegido en una embajada de un país amigo.

Lo dicho, es tratado como un paria, alejado y aislado de la conducción gremial del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTE), Franchino pasa sus horas en el viejo edificio del gremio, en la calle Godoy Cruz.

Por estos días, se cumple un año de aquella reunión en que el Secretariado Ejecutivo del SUTE decidió apartarlo del rol protagónico que obtuvo tras ungirse como el sucesor de Gustavo Maure, como Secretario General del sindicato.

Aunque sigue manteniendo reuniones con afiliados y pretende ejercer el mandato de quienes lo acompañaron con el voto, Franchino sabe que no tiene poder en el gremio y se reconoce -por lo menos- “ingenuo” al haberse esperanzado “en hacer una buena gestión”.


-¿Vincula su separación de la mesa ejecutiva del gremio con el Gobierno de Jaque?

-Necesita alguien afín, eso está claro. Mi salida vino después de una serie de paros que le hicimos a Jaque y de seguir avanzando en la unión con los demás gremios. Como históricamente hizo el SUTE. Apenas asumió Adaro –Mario, ministro de Gobierno provincial- cambió todo. Se dio mi salida y quienes se apoderaron de la representación de los afiliados firmaron la paz con Jaque y no se juntaron con los otros sindicatos.

- En su momento, su nombre no sonaba con mucha fuerza en la carrera sucesoria de Maure ¿No cree que quienes le ofrecieron la candidatura esperaban que fuese funcional a sus intereses?


-Quizás si. Y, reconozco que fui un ingenuo al creer en la democracia sindical. Me gustó el desafío y me esperancé en que podíamos hacer una buena gestión. Pero está claro que al Gobierno no le conviene alguien independiente al frente de uno de los sindicatos más importantes de la provincia.

- ¿No hay democracia en el SUTE?

-La democracia no es sólo votar, hoy el sindicato no escucha a los que piensan distinto. No hay discusión de frente con los compañeros y se evitan los plenarios. Soy un convencido de que el disenso y el consenso aportan fuerza a las decisiones finales.

-Pero, el SUTE ha salido en contra del Gobierno en este último tiempo. Por ejemplo con la conformación de Juntas en los Terciarios.


-Son puestas en escena para parecer confrontativos. Pero, después terminan arreglando. Juegan al ensayo y error. Por lo de las Juntas en el nivel Terciario se remiten a una paritaria en la que también se acordó que el salario básico tenía que ser de mil pesos, y eso no se discute.

-¿De ahí el  apoyó del gremio a la asunción de López Puelles al frente de la DGE?

-Por supuesto, por el vínculo con el Gobierno. Fui uno de los que nunca estuvo de acuerdo con su designación y lo hice público. El aval implícito del SUTE a López Puelles fue equivocado. No me parece correcto que una persona abiertamente católica, y de una rama casi ortodoxa, conduzca una educación laica. Además de no tener experiencia, ni siquiera como estudiante, en la Escuela Pública.

-Este rechazo fue evidente en la comunidad docente...

-Sí pero la dirigencia no se da cuenta, no lo advierte. Los dirigentes están tan encerrados en sí mismos que no alcanzan a ver lo que pasa a su alrededor y tampoco dan lugar a expresarse a los compañeros.

Sin repetir y sin soplar: López Puelles según Franchino

En este último tiempo, y apenas asumido en sus funciones, Carlos López Puelles debió  demostrar su capacidad para solucionar problemas cotidianos para su función y a la luz de las decisiones, parece no haber quedado muy bien parado ante la comunidad educativa ni ante la sociedad mendocina toda. En esta conversación, le propusimos a Franchino que aportara sus concepto para cada uno de ellos.

-¿Hizo bien en separar del cargo de directora a Adriana Lauro, de la escuela de Rivadavia donde se denunció el supuesto caso de abuso?
-Se equivocó. No se puede dar de baja a alguien sin tener un informe previo.

-¿Y los cambios en la estructura de la Enseñanza Media?

-La Dirección General de Escuelas (DGE) está aislada, los directores de las escuelas se quejan porque no se les consulta ni se les pide opinión. Todavía no hay diseño curricular ni una real participación de todos los actores.

-Se habla de la recuperación de la Educación Técnica.

- La verdad es que es una necesidad. Pero, cómo creerles a quienes la promueven si son los mismos que la arrasaron”.

-¿Creé que habrá una nueva Ley de Educación de la provincia?

-López Puelles dice que tiene un proyecto de Ley pero todavía no lo ha visto nadie. Y, no creo que alguien lo vea antes de fin de año”.

-¿Por qué amenazaron las directoras de línea si se avanzaba con las Juntas en Terciarios?

-Eso es parte de la tremenda interna que hay en la DGE. Una de ellas, Livia Sández (NdR. candidata a legisladora nacional del PJ en la última elección), fue una de las candidatas propuestas para ocupar el cargo que dejó Iris Lima.

-¿Y el ascenso jerárquico para docentes en cambio de funciones por cuestiones de salud?

-Toda medida que divida a los compañeros no sirve. En su momento, se veía como algo positivo, pero si genera rechazo, resistencia y enfrentamiento entre docentes debe ser rediscutida. La situación sería diferente si existiese un compromiso del Gobierno a  llamar a concurso 300 de estos cargos por año y pudieran participar todos los docentes pero así, de manera exclusiva, no sirve. Además, todo acuerdo paritario, como el que establecía esta posibilidad, debe ser confirmado por mandato plenario.