"Lo progresista hoy es conservar la Constitución"
Diputado nacional y presidente del Partido Demócrata.
“La Constitución parece el berretín de los nuevos gobiernos”, dice el diputado nacional Omar De Marchi, y pretende expresar con su frase el pensamiento de todos los afiliados del Partido Demócrata, agrupación que preside desde hace años, sobre la nueva embestida para reformar la Constitución provincial.
Justamente ha sido el PD el único partido que ha puesto reservas a la idea lanzada hace días por el gobierno de Celso Jaque de modifcar algunos aspectos de la Carta Magna provincial, según adelantaron tanto el vicegobernador Cristian Racconto, como el ministro de Gobierno Mario Adaro.
Pero sin embargo, Omar De Marchi no se queda ahí, y agrega que “cuando un gobierno no tiene un hecho contundente para mostrar en la gestión, manosea la Constitución. Y eso no está bien”. Cree que la reforma lo único que persigue es conseguir la reelección del gobernador y que el debate planteado no es serio ni acorde con las prioridades que hoy tiene la provincia. Considera que el PD no se va a prestar a “ningún circo” que funcione como un elemento de distracción de los problemas de los mendocinos.
Niega que su postura y la de su partido sea “conservadora” y cree que –luego de un fundamentado debate- la Constitución tiene algunos aspectos que es necesario aggiornar, pero que de la manera en que lo ha planteado el gobierno provincial, no es el modo ni la forma de proceder.
- ¿Cree que la Constitución no se debe modificar?
- Se debe modificar después de largos procesos de maduración, de debates sinceros, sin especulaciones, y lo que yo observo es que lo que se pretende –una vez más- es eliminar la cláusula que impide la reelección del gobernador. Entonces, y para que esto salga, hablan de otros temas que son simpáticos a los oídos del electorado, como la revocabilidad de los mandatos.
- ¿El PD tiene una postura institucional como partido frente al tema?
- Nosotros nos vamos a expedir una vez más en los próximos tiempos, pero yo como presidente puedo decir que la Provincia tiene hoy otras necesidades. Mendoza está muy mal en los temas centrales: educación, salud, seguridad, desarrollo económico.
- ¿Es posible diferenciar los problemas políticos entre los partidos y los dirigentes, de un proyecto de provincia a largo plazo que se plasma en una Constitución? Le pregunto porque siempre da la impresión que los partidos están de acuerdo en muchas cosas, pero luego por razones de coyuntura se terminan cerrando los caminos a una reforma.
- Hay que diferenciar la reforma de la Constitución de un plan de gobierno. La Constitución es una herramienta fundamental que organiza la vida básica de una sociedad, pero luego a eso hay que darle contenido, que son los planes de gobierno. La Constitución no le impide a éste, ni a ningún gobierno ser exitoso. Por el contrario, los habilita.
- ¿No cree que, más allá de estas prevenciones y críticas, la Constitución provincial no debería ser reformada en algún momento?
- Sí, creo que nuestra Constitución es perfectible… que hay algunas áreas que hay que adecuar como las que hacen referencia a la autonomía de los municipios, hay que trabajar sobre algunos organismos ambientales, hay que profundizar medidas que tengan que ver con el control ciudadano, la transparencia y la calidad institucional… pero esta reforma tiene que surgir de organismos técnicos, no de un funcionario que se levanta un día y anuncia por los diarios que ‘vamos a reformar la Constitución…’. Esto no es serio.
-¿Cómo debería haber sido la convocatoria?
- Lo serio hubiera sido iniciar un proceso de debate, de divulgación, de qué es lo que se pretende…, crear ámbitos técnicos, convocar especialistas generando una discusión interesante.
- Está claro que este proceso debería ser ideal, pero si eso no existe, ¿cuál será la postura del PD frente al tema?
- Nosotros no vamos a formar parte de ningún circo. Si lo que se pretende es esconder los verdaderos problemas que tenemos bajo la entretención de la reforma constitucional.
- ¿Usted cree que este tema es una cortina de humo del gobierno?
- Yo creo que es el berretín de todo nuevo gobierno, y que no podemos involucrar a toda la sociedad en una discusión tan profunda cuando en realidad no hemos podido involucrarla en resolver los problemas de base. El Pacto Educativo,lo impulsó Marchena, se fue él y quedó en la nada… , el Pacto de Seguridad fue lo mismo. ¿Recuerdan la convocatoria en el cuarto piso? ¿En qué quedó? En una puesta en escena para la televisión.
- Estimo que hoy por hoy, no están dadas las condiciones, básicamente porque es un año electoral, para que ese debate profundo se dé. Mientras tanto, en pocos años más la Constitución va a cumplir 100 años sin ser reformada. ¿Esto es posible?
- Yo le hago una pregunta: ¿qué artículo de la Constitución le está imposibilitando a esta gestión se exitosa?
-Ninguno.
-Exacto. Repito, hay que reformar la Constitución en algunos aspectos centrales y puntuales, en un marco de seriedad y en un régimen de prioridades. Y las prioridades hoy son otras, no involucrar a la sociedad en esa discusión.
-Sin embargo hay problemas que hace cien años no se vislumbraban y que hoy son centrales, como el manejo de los recursos naturales estratégicos, y que merecerían un mejor resguardo constitucional.
- La Legislatura se demoró 20 años en tener una ley de uso de suelo, y más allá de lo que se opine, es una ley, es un avance. No hace falta reformar la Constitución para ordenar la convivencia de los mendocinos, hacen falta leyes… Hay que pensar mucho antes de meterle mano a la Constitución.
- ¿Cree que se está poniendo el carro adelante del caballo?
- Sí, pero digo resolvamos con eficiencia los problemas que tenemos los mendocinos.
- ¿Qué opina de la posibilidad de reformar el artículo 221 que prevé la mayoría necesaria para plasmar una reforma?
- Eso es trampear… no hay que tocarlo, de nada sirve modificar una Constitución por una diferencia de un voto… se necesita consenso.
- ¿No cree esta postura del partido es muy conservadora?
- No, es absolutamente realista y progresista. Si hoy lo conservador es modificar la Constitución que es lo que han hecho todas las provincias para incorporar la reelección. Justamente, lo progresista hoy es conservar la Constitución.
-También puede ser buen un juego de palabras…
- Es lo inteligente, porque acá estamos hablando de realismo. Preguntémosle a la gente si hay algún artículo de la Constitución que le impida a este gobierno ser exitoso…
-Aunque también puede existir la posibilidad que una reforma constitucional le permita, a los próximos gobiernos, tener mejores herramientas para ser exitosos acorde con los problemas que deba enfrentar en el futuro.
- Yo creo que no, pues lo único que va a posibilitar es la reelección del gobernador.
- Y en este punto en particular, y más allá de los nombres, ¿qué opina?
- No estoy de acuerdo con la reelección del gobernador. Ha sido una sabia cláusula que creo sólo tres provincias la conservamos. Esto habla de mayor energía en el gobierno porque uno sabe que entra y se va. Y en segundo lugar, da pie a una enorme periodicidad en la gestión pública y eso es saludable institucionalmente.
- ¿No es contrastante que no exista esa posibilidad para el gobernador y que sí, recién ahora se haya legislado por ejemplo para los intendentes?
- Eso también es discutible. En su momento fuimos partidarios de plantear una limitación de reelección a un mandato para los intendentes, pero estos son temas de fondo que deben ser dirimidos en ámbitos técnicos, académicos.
- ¿A usted le gustaría que toda la energía que se pone en estos temas se pusiera en la elaboración de planes de gobierno o políticas de Estado a largo plazo, no?
- Exactamente. Si los gobiernos en lugar de concentrarse en ilusionismos, se concentraran en el desarrollo de planes estratégicos, la realidad de la provincia se modifica en muy corto plazo.
- Se debe modificar después de largos procesos de maduración, de debates sinceros, sin especulaciones, y lo que yo observo es que lo que se pretende –una vez más- es eliminar la cláusula que impide la reelección del gobernador. Entonces, y para que esto salga, hablan de otros temas que son simpáticos a los oídos del electorado, como la revocabilidad de los mandatos.
- ¿El PD tiene una postura institucional como partido frente al tema?
- Nosotros nos vamos a expedir una vez más en los próximos tiempos, pero yo como presidente puedo decir que la Provincia tiene hoy otras necesidades. Mendoza está muy mal en los temas centrales: educación, salud, seguridad, desarrollo económico.
- ¿Es posible diferenciar los problemas políticos entre los partidos y los dirigentes, de un proyecto de provincia a largo plazo que se plasma en una Constitución? Le pregunto porque siempre da la impresión que los partidos están de acuerdo en muchas cosas, pero luego por razones de coyuntura se terminan cerrando los caminos a una reforma.
- Hay que diferenciar la reforma de la Constitución de un plan de gobierno. La Constitución es una herramienta fundamental que organiza la vida básica de una sociedad, pero luego a eso hay que darle contenido, que son los planes de gobierno. La Constitución no le impide a éste, ni a ningún gobierno ser exitoso. Por el contrario, los habilita.
- ¿No cree que, más allá de estas prevenciones y críticas, la Constitución provincial no debería ser reformada en algún momento?
- Sí, creo que nuestra Constitución es perfectible… que hay algunas áreas que hay que adecuar como las que hacen referencia a la autonomía de los municipios, hay que trabajar sobre algunos organismos ambientales, hay que profundizar medidas que tengan que ver con el control ciudadano, la transparencia y la calidad institucional… pero esta reforma tiene que surgir de organismos técnicos, no de un funcionario que se levanta un día y anuncia por los diarios que ‘vamos a reformar la Constitución…’. Esto no es serio.
-¿Cómo debería haber sido la convocatoria?
- Lo serio hubiera sido iniciar un proceso de debate, de divulgación, de qué es lo que se pretende…, crear ámbitos técnicos, convocar especialistas generando una discusión interesante.
- Está claro que este proceso debería ser ideal, pero si eso no existe, ¿cuál será la postura del PD frente al tema?
- Nosotros no vamos a formar parte de ningún circo. Si lo que se pretende es esconder los verdaderos problemas que tenemos bajo la entretención de la reforma constitucional.
- ¿Usted cree que este tema es una cortina de humo del gobierno?
- Yo creo que es el berretín de todo nuevo gobierno, y que no podemos involucrar a toda la sociedad en una discusión tan profunda cuando en realidad no hemos podido involucrarla en resolver los problemas de base. El Pacto Educativo,lo impulsó Marchena, se fue él y quedó en la nada… , el Pacto de Seguridad fue lo mismo. ¿Recuerdan la convocatoria en el cuarto piso? ¿En qué quedó? En una puesta en escena para la televisión.
- Estimo que hoy por hoy, no están dadas las condiciones, básicamente porque es un año electoral, para que ese debate profundo se dé. Mientras tanto, en pocos años más la Constitución va a cumplir 100 años sin ser reformada. ¿Esto es posible?
- Yo le hago una pregunta: ¿qué artículo de la Constitución le está imposibilitando a esta gestión se exitosa?
-Ninguno.
-Exacto. Repito, hay que reformar la Constitución en algunos aspectos centrales y puntuales, en un marco de seriedad y en un régimen de prioridades. Y las prioridades hoy son otras, no involucrar a la sociedad en esa discusión.
-Sin embargo hay problemas que hace cien años no se vislumbraban y que hoy son centrales, como el manejo de los recursos naturales estratégicos, y que merecerían un mejor resguardo constitucional.
- La Legislatura se demoró 20 años en tener una ley de uso de suelo, y más allá de lo que se opine, es una ley, es un avance. No hace falta reformar la Constitución para ordenar la convivencia de los mendocinos, hacen falta leyes… Hay que pensar mucho antes de meterle mano a la Constitución.
- ¿Cree que se está poniendo el carro adelante del caballo?
- Sí, pero digo resolvamos con eficiencia los problemas que tenemos los mendocinos.
- ¿Qué opina de la posibilidad de reformar el artículo 221 que prevé la mayoría necesaria para plasmar una reforma?
- Eso es trampear… no hay que tocarlo, de nada sirve modificar una Constitución por una diferencia de un voto… se necesita consenso.
- ¿No cree esta postura del partido es muy conservadora?
- No, es absolutamente realista y progresista. Si hoy lo conservador es modificar la Constitución que es lo que han hecho todas las provincias para incorporar la reelección. Justamente, lo progresista hoy es conservar la Constitución.
-También puede ser buen un juego de palabras…
- Es lo inteligente, porque acá estamos hablando de realismo. Preguntémosle a la gente si hay algún artículo de la Constitución que le impida a este gobierno ser exitoso…
-Aunque también puede existir la posibilidad que una reforma constitucional le permita, a los próximos gobiernos, tener mejores herramientas para ser exitosos acorde con los problemas que deba enfrentar en el futuro.
- Yo creo que no, pues lo único que va a posibilitar es la reelección del gobernador.
- Y en este punto en particular, y más allá de los nombres, ¿qué opina?
- No estoy de acuerdo con la reelección del gobernador. Ha sido una sabia cláusula que creo sólo tres provincias la conservamos. Esto habla de mayor energía en el gobierno porque uno sabe que entra y se va. Y en segundo lugar, da pie a una enorme periodicidad en la gestión pública y eso es saludable institucionalmente.
- ¿No es contrastante que no exista esa posibilidad para el gobernador y que sí, recién ahora se haya legislado por ejemplo para los intendentes?
- Eso también es discutible. En su momento fuimos partidarios de plantear una limitación de reelección a un mandato para los intendentes, pero estos son temas de fondo que deben ser dirimidos en ámbitos técnicos, académicos.
- ¿A usted le gustaría que toda la energía que se pone en estos temas se pusiera en la elaboración de planes de gobierno o políticas de Estado a largo plazo, no?
- Exactamente. Si los gobiernos en lugar de concentrarse en ilusionismos, se concentraran en el desarrollo de planes estratégicos, la realidad de la provincia se modifica en muy corto plazo.