La hija desconocida de Anthony Hopkins que lo acusa de su mala vida
Hay celebridades de Hollywood que tienen vínculos familiares un tanto turbulentos, no solo hacia arriba, con sus padres, sino hacia abajo, con su descendencia. Este es el caso de Anthony Hopkins y su hija desconocida, quien lo acusa de su mala vida en la infancia.
Abigail, nació el 20 de agosto de 1968 en Putney, Londres, Reino Unido, y tiene 54 años. Fruto del amor que el actor tuvo con su primera esposa, Petronella Barker, con quien estuvo entre los años 1966 y 1972. En esa época, Anthony estaba en pleno ascenso, pero la pareja estaba en franca caída libre.
“Empezó a ausentarse de la casa cuando yo era niña y en mi adolescencia tampoco aparecía demasiado”, rememoró Abigail en una entrevista, pero la cosa no mejoraba cuando sí iba al hogar. “Cuando estaba en casa, no me gustaba cómo trataba a mamá, eso es algo que jamás se lo voy a perdonar”, exclamó, pero sin ahondar demasiado.
Se dio el divorcio entre Hopkins y Barker, para que luego se vuelva a casar y, de alguna manera, se olvide de su anterior familia. Abigail intentó retomar el vínculo y pudieron reunirse, muchos años después, en un evento, pero no se los volvió a ver juntos por mucho tiempo más. Pocos años después, la joven volvió a la escena para hablar de los negligentes actos que su papá cometió con ella, pero principalmente contó los estragos que eso causó en ella.
“Estuve muy cerca de quitarme la vida. Lo que nos hizo fue imperdonable”, expresó sin miramientos y, en una entrevista con The Telegraph, explicó: “Los problemas con mi padre, sus asuntos, destruyeron mi salud mental a lo largo del tiempo, me guardé tantas cosas en mi niñez que un día exploté, eran muchas emociones y mi cabeza se fue a cualquier parte, me destruyó”.
“Estuve muy cerca de morir, fue el peor momento de mi vida porque no solo estaba dañada mi cabeza sino también mi cuerpo, y la razón fue que mi padre no tenía una relación conmigo y eso me enojaba, había mucha angustia dentro mío”, dijo tiempo después y profundizó: “El no crecer con él, su alejamiento, el que me desconociera, me llevó a un lugar de descontrol, empecé a consumir drogas a los 18 años, dejé la universidad, tenía un dolor enorme”.
El tiempo pasó, y se refugió en su arte al volcarse a la música, editando tres discos de estudio, pero lo que más la sanó fue cambiar su nombre a Abigail Harrison. “Cambiarme el apellido me protegió. Ser hija de un padre famoso fue difícil. Lo voy a amar siempre, y le deseo lo mejor, pero encontré mi independencia en el arte, en mi música, y estoy tratando de dejar atrás las sombras”, reconoció.
Quien sí la dejó atrás hace mucho fue el mismo Anthony, que cuando le consultaron por ella, dijo que “la gente rompe relaciones. Las familias se rompen y, ya se sabe, tenés que seguir con tu vida. La gente hace elecciones. No me importa que sea en una u otra dirección”.