Cómo fueron los últimos días de vida de Gary Coleman
Aquella joven estrella que brilló en los 80 con su personaje llamado Arnold, apagó su luz hace poco más de 13 años, y cómo fueron los últimos días de vida de Gary Coleman nos muestra lo cruel que fue la fama para aquellos niños actores. Y más con aquellos que ya arrastraban problemas de salud.
Nacido el 8 de febrero de 1968, Gary hizo algunos spots publicitarios que mostraron que el carisma de sus seis añitos podían explotarse en la pantalla diaria. Fue así como entró, en 1978, a la tira Diff’rent Strokes –más conocida como Blanco y Negro en muchos países de Latinoamérica–, que se emitía por NBC. Allí se catapultó su fama.
De lo que poco se habló en esa época era de los padecimientos renales que Coleman tuvo desde muy pequeño, a tal punto que debió ser trasplantado de un riñón a la edad de cinco. Desgraciadamente se trataba de una enfermedad congénita y tal intervención quirúrgica estancó su crecimiento, aspecto que irónicamente le permitió volverse exitoso.
Esa afección lo acompañó toda su vida, tanto que mientras la serie estaba en auge, debió volver al quirófano a los 14 por un nuevo trasplante que resultó fallido. Ante esto, Gary optó por las diálisis, que lo acompañarían todas las semanas hasta el final de sus días, que llegó más pronto que tarde.
Su personaje se había comido a su persona, y cuando por fin pudo separarse, quedó en bancarrota. Luego, tuvo muchas rencillas en la vía pública y ataques de ira que salían en algún que otro informativo.
Consiguió trabajo como guardia de seguridad en Hollywood y así mantuvo contacto con el medio, el mismo que le presentó a Shanon Prince, una joven extra 18 años más joven que él (y 30 centímetros más alta) con la que se casó en 2008. Sin embargo, lejos estuvo de ser un matrimonio feliz, y hasta llegaron a ventilar sus problemas domésticos en un programa de televisión. Se divorciaron ese mismo año, pero siguieron viviendo juntos.
Llegó el miércoles 26 de mayo de 2010, día que Shanon llamó al 911 y dijo: “Su cabeza tiene sangre, hay sangre por todo el piso... No sé lo que pasó, de verdad no sé lo que pasó... Sólo oí un ruido, bajé a ver y estaba en el piso. ¡Hay sangre por todos lados y no lo puedo ayudar! Tengo convulsiones, y si me estreso voy a convulsionar. No sé qué hacer...”.
Gary golpeó su cabeza al bajar las escaleras, la hemorragia manchó de sangre el lugar, fue ingresado en el centro médico Utah Valley Regional y, a pesar de demostrar lucidez luego de reanimarse, se lo declaró mentalmente muerto el viernes 28. Así se despidió de este mundo un actor que tuvo su mejor época en su niñez, pero que la estaba pasando muy mal cuando las cámaras estaban apagadas.