El increíble cambio físico de Millie Bobby Brown a lo largo de su carrera
Son cada vez más los actores que le deben su estrellato inmediato a la plataforma Netflix. Desde que se instaló en nuestros hogares, nos acercó a través de su catálogo, una cantidad infinita de producciones con un grupo talentoso y renovado de actores que se convirtieron en un abrir y cerrar de ojos en nuestros intérpretes preferidos de Hollywood. Una de estas revelaciones fue Millie Bobby Brown en su papel de Eleven en Stranger Things pero la joven había comenzado su carrera mucho antes y captado la atención de otros directores. Te mostramos cómo fue su crecimiento a lo largo de los años.
Millie nació en España, pero su familia se mudó a Bournemouth cuando tenía cuatro años y luego llegó a Orlando, Florida, donde sus padres la inscribieron en una escuela donde la niña comenzó a hacerse notar con sus cualidades para la actuación, baile y canto. Fue allí que un agente posicionó sus ojos en ella y le aconsejó viajar a Hollywood, donde hizo su debut en pantalla en 2013 en la serie Once Upon a Time in Wonderland interpretando a una joven Alicia.
Su carrera continuó a pasos agigantados, ya que en sus siguientes años había sido parte de grandes producciones de renombre como Intruders como Madison O'Donnell; NCIS, donde encarnó a Rachel Barnes, una niña sociópata; fue Lizzie en el show de comedia Modern Family; y llegó al drama médico Grey's Anatomy en el rol de Ruby. Fueron los primeros papeles que le dieron un margen de apertura para lo que vendría más adelante.
En 2015 fue seleccionada para protagonizar Stranger Things, un nuevo título original de la plataforma Netflix creado por los hermanos Matt y Ross Duffer. Su interpretación de Eleven, una niña con facultades telequinéticas y otros dones, despertó los elogios de todo el mundo y rápidamente comenzó a ser llamada a ser una de las jóvenes del momento, además de sumar campañas publicitarias.
Por fuera del éxito de Netflix, llegó el momento de realizar su debut en cine y lo hizo en la película Godzilla: King of the Monsters de 2019, donde interpretó a Madison Rusell, un papel que el director y guionista Michael Dougherty escribió especialmente para ella. Luego, repitió el papel en Godzilla vs. Kong. Al mismo tiempo, inició su trayectoria como productora en Enola Holmes, así como también en su secuela de 2022.
Si bien la actuación ha sido su trabajo principal y motivo por el que ha alcanzado la popularidad, también cuenta con acciones por fuera del mundo artístico. Desde temprana edad mostró una mirada para ayudar a fundaciones de lucha contra el cáncer y fue nombrada por Unicef como embajadora de buena voluntad. Por otra parte, tiene una línea de cosméticos Florence by Mills, el cual tiene un fin benéfico.