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Salma Hayek se confesó sobre cuál fue su mayor obstáculo en Hollywood

Salma Hayek habló a corazón abierto y dijo haber sido sexualizada durante varias décadas de su carrera en la industria cinematográfica.

Salma Hayek arranca el 2023 con proyectos importantes por delante, recordando que protagonizará la tercera y nueva película de 'Magic Mike' junto a Chaning Tatum y que además participará del drama Without Blood, dirigido por Angelina Jolie.

En una entrevista a la revista GQ (a través del Hollywood Reporter), Hayek se sinceró ante los micrófonos y habló sobre el mayor obstáculo al que se ha enfrentado a lo largo de su carrera: ser demasiado sexy.

Salma Hayek en 'Del crepúsculo al amanecer' de 1996.

"Estuve encasillada durante mucho tiempo", ha recordado la actriz. Tras ello, a continuación lanzó una fuerte confesión: "He querido hacer comedias toda mi vida, pero no me ofrecían comedias".

Salma saltó a la fama en 1996 por su papel en 'Del crepúsculo al amanecer'. Allí, con 30 años, interpretó a una bailarina erótica que se transforma en vampiro después de realizar un sensual baile con una serpiente sobre sus hombros.

Todo indica que ese papel la marcó fuertemente, ya que después de ello quedó encasillada como un símbolo sexy de la mujer latinoamericana. Y eso, en la industria hollywoodense, marcó fuertemente a Hayek.

"Me decían: 'Eres sexy, así que no se te permite tener sentido del humor. En los 90, no solo no te permitían ser lista, sino que tampoco te dejaban ser graciosa", lanzó filosa la actriz de 56 años oriunda de Coatzacoalcos, México.

Salma Hayek en Dogma, película de 1999.

A pesar de haber logrado el protagónico de 'Frida' en 2002 y lograr la nominación al Oscar de ese año, eso no parece haber cambiado las cosas para Salma: "La clase de papeles que me ofrecían no cambió. Me esforcé, y pensé que las cosas iban a cambiar, pero no fue así".

Sin embargo, todo cambió cuando Adam Sandler llegó a su vida y le ofreció hacer comedias. Así, con su participación en las dos entregas de 'Son como niños' (2010 y 2013) y en las que interpreta a Roxanne Chase-Feder, la esposa en la ficción de Sandler, su abanico de opciones se amplió.

Salma Hayek en Frida, película rodada en 2002.

"Estoy haciendo películas de todos los géneros en una época de mi vida en la que me decían que estaría acabada: durante estos últimos 20 años, debería haberme quedado fuera del negocio. Así que no estoy ni triste ni enfadada: estoy riéndome", explicó Hayek.

Para cerrar, explicó que ya no siente estar encasillada por su cuerpo: "He llegado a un momento de mi vida en el que ya no se me aprecia solo por mi sexualidad. Pero, si fuera así, no me importaría, porque ya me he ganado el suficiente respeto de la gente que tengo a mi lado y me importa de verdad como para que eso me importe".

Salma Hayek en 'Son como niños', película dirigida y protagonizada por Adam Sandler.