Cómo fue la infancia de Jennifer Aniston y la dura relación con su madre
Jennifer Aniston saltó a la fama décadas atrás por el papel de Rachel Green en la aclamada serie Friends, una de las sitcoms más importantes de la historia de la televisión. El pasado 11 de febrero la actriz cumplió 54 años, parte de una vida llena de éxitos pero también con un contraste familiar a destacar.
Y es que, detrás de esa figura alucinante, tonificada y mega cuidada, Jennifer tiene una historia de vida complicada, con una infancia bastante marcada, a través de la complicada relación con su madre, Nancy Dow.
La actriz vivió un año de su infancia en Grecia y luego se mudó junto a toda su familia a New York, lugar en el que sus padres se divorciaron después de una convivencia algo conflictiva. En ese entonces, la famosa tenía 9 años, pero nunca olvidó ese doloroso hecho y admitió en varias oportunidades que su familia estaba lejos de ser perfecta.
“Vine de crecer en un hogar inestable e inseguro, ver a los adultos ser desagradables y presenciar ciertas cosas sobre el comportamiento humano me hicieron pensar, ‘No quiero hacer eso’”, dijo en febrero de 2020 en una entrevista. Tiempo después se supo que se refería puntualmente a su madre Nancy.
En 2018 Jen protagonizó Dumplin, una cinta que trataba sobre la presión que recibía una adolescente por su madre. Al parecer se sintió identificada con el papel. “Una de las razones por las que realmente me encantó este proyecto es porque la relación entre esta madre y esta hija me resultó muy similar a la que mantuvimos mi madre y yo. Mi madre era modelo y todo lo relacionado con su aspecto físico y el aspecto que yo tenía era un problema”, dijo.
Aniston contó que Dow fue muy cruel con ella: “Me dijo que me fuera de la mesa porque no tenía nada interesante que agregar a la conversación. Fea, no interesante e incluso tonta. Y eso se me grabó. Esas palabras dolorosas no se fueron”, relató sobre un episodio vivido a los 11 años.
Toda esta opresión de su madre hizo que la actriz tuviera problemas de autoestima y personalidad durante su juventud. Por ejemplo, le repetía que su nariz era demasiado grande o que sus ojos estaban demasiado cerca entre sí, y de hecho la obligaba a maquillarse para cubrir “los estándares de belleza correctos”.
Como consecuencias de esos maltratos llegaron los problemas de dislexia que es sabido que tiene la artista. “No salí la niña modelo que ella había esperado, y eso fue algo que realmente me marcó; esta pequeña niña sólo quería ser vista y ser amada por una madre que estaba demasiado ocupada con cosas que, en realidad, no eran importantes”, confesó.

Todas estas peleas se dispararon cuando, en 1999, Dow publicó el libro 'From Mother and Daughter to Friends: A Memoir'. Allí se contaban los secretos más íntimos de su hija para ganar fama y dinero. Estuvieron alejadas hasta que en 2015, un año antes de la muerte de la madre de Jen, se reconciliaron.
Aún así, en 2017 y en una entrevista para People, la propia Aniston confesó lo mal que se sentía en su infancia. “Ella fue muy crítica conmigo. Debido a que era modelo, ella era hermosa, impresionante, y yo nunca lo fui”.