Antes y después de las cirugías: los cambios de Alejandra Guzmán
Una constante es que varias celebridades no soportan envejecer, y es por ello que recurren a operaciones estéticas buscando retrasar el paso del tiempo. Es el caso de la cantante mexicana Alejandra Guzmán, que a lo largo de su vida ha pasado en numerosa oportunidades por el quirófano, incluso hasta llegar a experimentar serios problemas de salud a causa de estas intervenciones.
En su juventud, Alejandra era considerada una de las figuras musicales más hermosas de la industria, quien con su talento y belleza conquistaba al público cada vez que subía al escenario. Sin embargo, con los excesos de cirugías a lo largo de su carrera ha presentado notables cambios con los que se hacen evidente el antes y el después de las operaciones de la hija de Silvia Pinal.
Los cambios de Alejandra Guzmán a través de los años
Alejandra nació el 9 de febrero de 1968 en el seno de una de las dinastías artísticas más importantes de Latinoamérica. Es hija de la estrella del cine de oro mexicano Silvia Pinal y el cantante de rock Enrique Guzmán, y su hermana es la reconocida actriz Sylvia Pasquel, además de ser tía de Stephanie Salas, ex de Luis Miguel.
Con un estilo rockero y desafiante supo ganarse un lugar en la escena musical mexicana y latina, que en los 80’ tuvo grandes éxitos como “Mala Hierba”, “Hacer el amor con otro” y “Eternamente bella”. Cabe destacar que en 1988, con solo 20 años de edad, Alejandra lanzó su primer disco solista llamado “Bye mamá”.
Alejandra Guzmán era conocida por su belleza natural y sus looks irreverentes que le hicieron ganar fama llevando sus canciones a los primeros puestos de las listas de la década del 90’.
En 1992, fruto de su relación con Pablo Moctezuma, de quien más tarde se separaría, nació su hija Frida Sofía. En 2001, ya como una artista consolidada ganó su primer Grammy y logró vencer la batalla contra el cáncer de mama.
En una de las experiencias más duras con respecto a las operaciones estética, en 2009, Alejandra se sometió a una operación para aumentar sus glúteos , que desde entonces le ha traído numerosos problemas de salud, debiendo ser intervenida más de 40 veces por cumpla de la mala práctica, lo que también le ocasionó problemas en la cadera, en donde se tuvo que poner una prótesis de titanio.
Con el paso del tiempo, los cambios en el rostro y el cuerpo de Alejandra se hicieron cada vez más notorios, donde se pudo apreciar que el bótox y los rellenos faciales transformaron sus facciones, lo que en varias oportunidades alarmó a sus fans.