Así es la mansión encantada en la que Jennifer Lawrence se casó
Jennifer Lawrence siempre será conocida por los trascendentales papeles que protagonizó en filmes de taquilla, como por ejemplo aquel rol que tuvo como Katniss Everdeen en la saga de 'Los juegos del hambre'. Sin embargo, hay mucho más allá de su desempeño cinematográfico.
Además de haber sido la actriz mejor paga del mundo en 2015 y 2016, Lawrence también es conocida por ser una experta en bienes raíces, siendo dueña de un complejo de mansiones que se destacan por su elegancia y lujos.
A los 32 años, la artista oriunda de Kentucky se casó hace ya tres años con Cooke Maroney, quien resulta ser un experto coleccionista y vendedor de arte. Es por eso que el cóctel entre ambos resulta ser explosivo a la hora de hablar de propiedades.
Ahora bien, centrándonos en la espectacular mansión en la que se casaron en 2019, definitivamente esta propiedad no tiene desperdicio alguno. De estilo versallesco, se sitúa en Newport, Rhode Island, una zona popular entre familias adineradas de la costa este de Estados Unidos.
La residencia de Lawrence tiene más de 3.700 metros cuadrados, se diseñó en 1894 y obviamente desde entonces tuvo varios rediseños. Durante los últimos años y antes de la boda de Lawrence, la casa acabó cayendo en el olvido. Luego fue declarada en ruinas y creó su leyenda de casa encantada, por diversas apariciones que dicen haberse dado en ese lugar, colmado de antiguedades.
En 2012 fue adquirida por Carolyn Rafaelian, a cambio de 3.2 millones de euros, y luego se invirtió cerca de 900 mil euros en su restauración, cambiando su nombre de 'Castillo de Belcourt' por el de 'Belcourt of Newport'. Así se denominó el lugar en el que Jennifer logró contraer matrimonio.
Desde 2018, la impresionante mansión en la que se casó Lawrence está abierta al público como un museo de antigüedades aunque de las 60 habitaciones que posee tan solo puede ser visitadas 12 de ellas. Se destaca una biblioteca inglesa, un salón de banquetes, una capilla, dos de los tres grandes salones, una sala de música, un comedor de estilo imperial, un salón de estilo gótico, dos dormitorios principales, y varias galerías.
Su construcción original fue ideada como un "pisito de soltero" y prefirió no colocar la cocina dentro de las estancias principales, sino en el exterior, ya que dedicó el primer piso a los establos para sus preciados caballos. La cocina se terminó instalando en un edificio exterior a la vivienda, para evitar posibles incendios.