La escena de El Señor de los Anillos en la que Viggo Mortensen se rompió varios huesos
La épica trilogía de El Señor de los Anillos es una de las grandes joyas del cine. Basadas en la novela homónima del escritor británico J.R.R. Tolkien, las tres películas fueron lanzadas entre 2001 y 2003, relatando una historia que nos dejó grandes personajes como Frodo Bolsón (Elijah Wood), Gandalf (Ian McKellen), Aragorn (Viggo Mortensen), Samsagaz Gamyi (Sean Astin), Legolas (Orlando Bloom) y compañía.
A través de la trama, podemos ver todos los desafíos y obstáculos a los que se enfrenta Frodo en su camino hacia el Monte del Destino, en Mordor. La Comunidad del anillo va superando grandes contratiempos contra el ejército de Sauron, y como parte de una batalla en la que hay grandes heridos.
Siendo un filme de aventura y acción, la intensidad de la trama hizo que se filmen varias escenas de riesgo. Situaciones que, más allá de lo peligrosas que se veían, también eran difíciles de interpretar para sus actores. Y Viggo Mortensen fue víctima de un durísimo episodio.
Sucedió en 2002, durante la realización de la segunda entrega, Las dos torres. Allí, el actor que interpretaba a Aragorn vivió experiencias particularmente desafiantes, una de las cuales quedó inmortalizada en una escena memorable.
En un momento crucial de la película, Aragorn se encuentra ante la desoladora visión de cuerpos de orcos quemados y teme por la vida de los intrépidos pero muy queribles Merry y Pippin, quienes habían sido raptados por los villanos.
La escena requería de una explosión de emociones, y Viggo Mortensen, entregado a su papel, debía protagonizar un momento de ira y desesperación. Al patear un casco con fuerza, cayó de rodillas gritando con una intensidad palpable.
Lo que muchos espectadores no saben es que ese grito de dolor de Aragorn no era solo actuación. Peter Jackson, el director, buscaba una toma impactante y le solicitó al actor que acercara el casco a la cámara en varias ocasiones. En el cuarto intento, tras dar una fuerte patada, se rompió dos dedos del pie.
Si bien pasó mucho dolor, optó por no interrumpir la escena y continuó interpretándola magistralmente, revelando más tarde su lesión al equipo. La toma resultante, con la genuina expresión de dolor de Viggo Mortensen, se convirtió en una de las escenas más recordadas de la película y se incluyó en el montaje final.
Este incidente no fue el único desafío físico para el actor en el set de El Señor de los Anillos. Hubo otra escena mientras se encontraba en el río y quedó atrapado en una corriente entre acantilados. Solo fue un susto, pero está claro que la trilogía incluyó muchas escenas crudas de hacer.