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La terrible guerra legal en la que está metida Scarlett Johansson

La actriz Scarlett Johansson está metida en una terrible guerra legal con una empresa que utilizó, mediante tecnología moderna, su imagen sin su consentimiento.

El mundo avanza demasiado rápido y algunas estrellas de Hollywood sufren las consecuencias de ello, o así lo perciben. Es por ese avance, aplicado en el campo tecnológico, que Scarlett Johansson está metida en una terrible batalla legal debido a que se estuvo lucrando con ella sin tener su consentimiento.

La imagen de la actriz neoyorkina de 38 años es bien reconocida por el mundo desde sus 19 años, cuando se presentó en una MET Gala. Independientemente de su talento actoral que le permitió interpretar diversos papeles, es muy difícil disociar que se trata de ella.

Justamente esta cualidad ha sido aprovechada para publicitar un servicio que está muy en auge actualmente, pero el problema radica en que Scarlett jamás fue consultada, y hasta se dio cuenta cuando vio la publicidad con sus propios ojos. Recién ahí pudo poner cartas en el asunto.

Johansson inició acciones legales contra una empresa dueña de una aplicación de inteligencia artificial, llamada Lisa AI: 90s Yearbook & Avatar, que utilizó su imagen y nombre para uso publicitario sin su permiso. La intérprete apareció en un anuncio de 22 segundos que se emitió en la plataforma X (antes llamada Twitter) el pasado 28 de octubre, o al menos esa fecha fue la que se registró en la denuncia.

El anuncio mostraba la imagen de Scarlett con la boca tapada con una banda negra y una voz muy parecida a la de ella, que decía “¿qué pasa, chicos? Soy Scarlett y quiero que vengan conmigo...”. El aviso continuaba, diciendo que “no se limita solo a los avatares. También podés crear imágenes con textos e incluso tus videos de inteligencia artificial. Creo que no deberías perdértelo”.

Si bien había en la publicidad una pequeña leyenda que decía que las “imágenes producidas por Lisa AI que no están relacionadas con esta persona”, el abogado de la actriz, Kevin Yorn, le dijo al medio Variety que ha iniciado “todas las medidas legales pertinentes” para un caso como este ya que “esta cosas no se toman a la ligera”.

Johansson no fue la única que tuvo que encargarse de este tipo de situaciones, ya que Tom Hanks también debió encargarse de una situación similar, donde una firma que ofrecía un plan dental usando imágenes de él torno a la publicidad del mismo.

Este es el principal ejemplo de que la inteligencia artificial puede interferir en cuestiones tan personales como los derechos de su propia imagen, y plantea un nuevo paradigma en el que las estrellas de Hollywood pueden ser tan prescindibles como los motores de IA puedan copiarlas con la mayor fidelidad.