Con la controvertida canción, Shakira rompe la promesa que le hizo a sus hijos
El mejor remedio para salir del naufragio, sobre todo, para los artistas, es sumergirse precisamente en el arte que profesan. No es de extrañar que Shakira intente sanar sus heridas y haga catarsis por medio de la música. Teniendo en cuenta Te felicito y Monotonía, la Session #53 con el productor argentino Bizarrap sube de tono y es mucho más directa: el mensaje está dirigido a su ex, Gerard Piqué, y a su actual pareja, Clara Chía Martí y nadie habla de otra cosa más que de esta tiradera que en los primeros 20 minutos de estar colgada en YouTube había sobrepasado el millón de reproducciones. Pero, ¿qué sucede con Milán y Sasha, los hijos de la antigua pareja ahora tan mediática?
Desde que la de Barranquilla fue acusada de plagio, ya que su canción es extrañamente muy parecida a la de una reguetonera venezolana de nombre Briella, hasta las respuestas de distintas marcas, como Casio, cuyos productos son mencionados por Shakira en el tema y tratados con “menosprecio”, por equipararlos con Clara, novia de Piqué, el nuevo sencillo de la cantante conectó con un golpe contundente en la industria del entretenimiento.
Entendemos que en el afán de demostrar que “las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan” y que de ahora en adelante lo único que le importa es retomar su carrera en la música, Shakira parece haber olvidado la promesa que le hizo a sus hijos, de forma indirecta, cuando en junio de 2022 confirmó en un comunicado que se separaba de Piqué, tras casi 12 años de relación.
“Lamentamos confirmar que nos estamos separando. Por el bienestar de nuestros niños, que son nuestra máxima prioridad, pedimos respeto a la privacidad. Gracias por su comprensión”, decía el breve pero contundente mensaje firmado por Shakira y Gerard Piqué, en el que expresaban lo que parecía una preocupación sincera por evitar que su ruptura –y la evidente tormenta mediática que se generaría en torno a ella– afectara a sus hijos Milan y Sasha, por quedar en medio de sus papás, que estaban tomando caminos distintos, pero también bajo el escrutinio incansable de los medios de comunicación y dos equipos legales que, tras una intensa batalla en tribunales, dio forma al acuerdo por el que tanto la cantante como el ex futbolista compartirán su custodia.
En un principio, parecía que más allá del cambio de dinámica familiar, las apariciones en público con paparazzis de por medio, los inevitables e incómodos encuentros de sus papás, el conocer a Clara Chía y la futura mudanza a Estados Unidos eran los únicos temas con los que tendrían que lidiar los hijos de la cantante y su ex.
Ahora, al salir a la luz las frases incendiarias de la canción con la que se está capitalizando mejor que nunca el hecho de que Piqué engañó a Shakira, resulta obvio que las acciones del ex defensa del Barcelona y la respuesta de la cantante convertida en un hit global va a salpicar a sus hijos.
La ex pareja podrá evitar que Milan y Sasha escuchen ésta y las otras canciones que Shakira le dedicó a Piqué (Te felicito y Monotonía), pero no podrán detener los comentarios y –sobre todo– las burlas y el acoso que los niños puedan sufrir en sus círculos con sus compañeros de escuela y de los deportes que practican.
Por otro lado, un mes antes de confirmar su separación, la cantante envió una felicitación en el Día de las madres a través de su cuenta de Instagram, junto a una foto en la que están sus hijos y que, vista ahora, cobra un nuevo significado: “Sólo con un beso lo curan todo y hacen que valga la pena seguir luchando por ellos. ¡Feliz día a todas las madres!”.
Sería ingenuo pensar que la cantante colombiana de 45 años no pensó en el riesgo que representaba ser tan directa al cantarle con “cero rencor” a su ex con respecto al objetivo que se trazaron de cuidar “el bienestar de sus hijos”, que muy probablemente se verá trastocado cuando comiencen a ser cuestionados por los niños de su entorno sobre lo que sucede entre sus papás. Lo cierto es que cada persona actúa como puede y lo hecho, hecho está, diría la colombiana.