El duro entrenamiento al que se sometió Ana de Armas para la interpretación de su último papel
Creemos que la magia de la edición y los efectos especiales pueden hacer todo tipo de magia en la pantalla. Lo cierto es que no es tan sencillo como parece y los actores deben sacrificar mucho tiempo y esfuerzo físico para llevar a cabo ciertos papeles. No se trata sólo de aprenderse diálogos, se trata de ponerse realmente en el cuerpo del personaje que personifican para que el espectador pueda disfrutar de interpretaciones creíbles y naturales.
Un ejemplo de ponerle el cuerpo al personaje es Ana de Armas, una de las actrices con más proyección internacional y parece que se está convirtiendo en toda una experta a la hora de bordar papeles de acción. Primero lo hizo como 'chica Bond' en Sin tiempo para morir y ahora repite metiéndose en la piel de una policía de la CIA en El agente invisible, película que protagoniza junto a Ryan Golsing y Chris Evans, y que llegará a Netfix, es la cinta más cara de la plataforma, el próximo viernes. Un papel que ha calificado como "increíblemente exigente" debido al duro entrenamiento al que se ha tenido que someter detrás de cámaras.
"Todavía corro como un pollo", bromeaba la intérprete en redes sociales. "Pero quiero agradecer al equipo de dobles que me ayudó a entrenar y a prepararme para este papel increíblemente exigente. No podría haberlo hecho sin vosotros", afirma. Y es que Ana ha tenido que practicar diferentes disciplinas para reforzar la credibilidad de su personaje. Durante este tiempo ha trabajado con expertos en entrenamiento militar, aprendiendo de ellos no solo movimientos de defensa, sino también a manejar armas como pistolas e incluso una espada.
Pero también ha tenido que aprender técnicas de combate cuerpo a cuerpo, como hemos podido ver en los vídeos que la actriz ha compartido con sus seguidores. En ellos aparece rodando por el suelo como una profesional, haciendo llaves e incluso derribando a su contrincante. Y también se puede observar cómo realiza una estudiada coreografía en la que no faltan las patadas ni los puñetazos.
Lo cierto es que Ana contaba con cierta ventaja, y es que el año pasado dio varias clases de boxeo y kickboxing antes de aparecer en la saga de 007. "Es agotador, es como ir al gimnasio durante diez horas seguidas", aseguró la actriz. The Grey Man llega a nuestras casas esta semana por el servicio de streaming Netflix y allí podremos verla ejecutar todo lo que incorporó los últimos meses y el fruto de su entrenamiento.